Las personas que hacen dieta a menudo ven ciertos supresores del apetito publicitados en revistas o en línea. En general, la palabra “supresor del apetito” se refiere a un medicamento recetado que lo ayuda a sentirse menos hambriento para que pueda perder peso. Sin embargo, el término también es utilizado por algunos fabricantes de pastillas para adelgazar a base de hierbas y componentes naturales para describir a los productos a base de plantas que ayudan a controlar el hambre.
Es normal que pienses que esta semana de control de tus comidas no suele ser habitual, bien porque has cometido excesos extra, porque has tenido más compromisos, más comidas de trabajo, etc. Probablemente, tu vida social es así a menudo durante el año, por lo tanto, cualquier semana que elijas para realizar este seguimiento, podría ser tu día a día habitual.
Con mi nuevo conocimiento sobre nutrición, finalmente he podido perder todas las libras extra y mantener un peso saludable. Lo hice a pesar de que soy más vieja y debería tener un metabolismo más lento, y lo he hecho sin correr 35 millas (56 kilómetros) y andar en bicicleta 20 millas (32 kilómetros) a la semana. Ahora entiendo que, si bien el ejercicio y el manejo del estrés son importantes, la verdadera clave —el 80 % de la ecuación— es la nutrición. ¡Mi transformación no vino a través de entrenamientos insoportables, sino al comer PLANTAS!
Existen diversas opiniones sobre el uso de inhibidores del apetito y de la absorción de las grasas como tratamiento para perder peso. Algunos opinan que se pueden tomar durante un tiempo como complemento, siempre que finalmente se modifique también la alimentación. Otros consideran que deben tenerse en cuenta los graves efectos secundarios. Eso sí, hay que tener en cuenta que muchos medicamentos para adelgazar  han sido aprobados y después, con el tiempo, son retirados del mercado debido a sus efectos secundarios.
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