En una sartén honda vierte una cucharada de aceite de oliva y rehoga una cebolla picada y remueve cada pocos minutos para que no se queme (si de todas formas se quema añade un poco de agua o caldo vegetal). Cuando esta esté dorada añade un pimiento rojo picado y una patata laminada, cubre con caldo vegetal y tápalo hasta que la patata casi esté cocida. Añade un lomo de bacalao, tapa de nuevo y cocina hasta que esté el pescado en su punto.
Coma solamente cuando en verdad tenga hambre, en lugar de comer porque está cansado, angustiado o con cualquier otro estado de ánimo. Si se da cuenta de que no está comiendo con hambre sino porque se siente aburrido o angustiado, póngase a hacer otra cosa que no implique comer. Puede ser que se sienta mejor con una caminata rápida o llamando por teléfono a un amigo.
La dieta mediterránea es la dieta tradicional que cuenta con un mayor respaldo científico y todos conocemos en qué consiste: un consumo alto de frutas, verduras, pescado, cereales integrales, legumbres y aceite de oliva, y bajo en carne roja, azúcares y grasas saturadas. Pero, además, un componente importante es la práctica de ejercicio. Dado que es la dieta que se utilizaba en nuestro país hasta hace no mucho, es muy fácil de seguir. Pero hay que tener en cuenta que lo que hoy podemos entender como “dieta mediterránea” no siempre corresponde a lo que los científicos entienden como tal.
Hace pocos días que hemos recibido a la primavera y eso significa que ya quedan pocas semanas para que se acerque el verano, la playa, las vacaciones y ¡la ropa de verano! Esta es una época especialmente positiva para la mayoría de las personas sin embargo hay a quien le entran las prisas por perder esos kilos de más que llevan arrastrados desde hace ya algunos meses y quedaban escondidos debajo del abrigo.
Algunas dietas de moda también limitan en gran medida las calorías para conseguir una pérdida rápida de peso. En muchos casos, estas dietas no son seguras. Una vez que suspenda la dieta, correrá el riesgo de recuperar el peso si regresa a sus antiguos hábitos alimentarios. Para la mayoría de las personas, lo más seguro es elegir una dieta en la que usted pierda de 1/2 libra (225 gramos) a 2 libras (1 kg) por semana.
El extracto de té verde es un ingrediente popular en muchos de los suplementos alimenticios que buscan ayudar con la pérdida de peso, siendo la razón porque numerosos estudios muestran que el antioxidante EGCG (epigalocatequinas galate) participa en la quema de grasa ayudando de esta manera a que el cuerpo obtenga energía de los depósitos de grasa, se cree que el té verde aumenta la producción de la hormona noradrenalina, la cual ayuda a quemar la grasa almacenada en el cuerpo.

Piensa antes de comer. No tienes que renunciar a las bebidas y comidas que te gustan simplemente debes reducir un poco la ingesta de las más calóricas e introducir opciones más saludables. Muévete. Mantente de pie y anda todo lo que puedas. Todos los pasos cuentan si tratas de perder peso. Sube las escaleras en vez de usar el ascensor, aparca más lejos y anda. Moverse es la mejor manera de cumplir tus objetivos cuanto antes.
Este principio supone consumir alimentos de baja densidad energética y puede ayudarte a bajar de peso haciéndote sentir satisfecho con menos calorías. Las opciones saludables de cada uno de los otros grupos en cantidades moderadas forman el resto de la pirámide; estas opciones comprenden los carbohidratos provenientes de los cereales integrales, las fuentes magras de proteínas, como las legumbres, el pescado y los lácteos con bajo contenido de grasa, y las grasas insaturadas saludables para el corazón.
No sólo es básico escoger bien los alimentos que mejor se adaptan a nuestra idea de perder peso. Podemos escoger los más sanos, los menos grasos o los más digestivos, pero su combinación puede arruinar los efectos positivos. Es lo que se conoce como la dieta disociada. No hay demostración científica que lo demuestre pero la lógica se impone en esta manera de entender la ingesta de alimentos y en definitiva el concepto de dieta.

En general, la dieta de Mayo Clinic es segura para la mayoría de los adultos. Fomenta el consumo ilimitado de frutas y de vegetales. Para la mayoría de las personas, comer muchas frutas y vegetales es bueno. Sin embargo, si no estás acostumbrado a hacerlo, puedes experimentar cambios menores y temporales en la digestión a medida que el organismo se adapta a esta nueva manera de alimentarse.
Como has visto hay muchas variedades y el té es siempre una buena ayuda en nuestro plan de adelgazamiento. Junto a una alimentación controlada y un buen plan de entrenamiento será un gran aliado para eliminar esos kilos de más. Aún así, si quieres algo más potente hecha un vistazo a esta otra lista de los mejores suplementos para adelgazar. En ella encontrarás lo más efectivo para quitarte de una vez por todas los kilos que te sobran. ¿Cuál te ha parecido el mejor té para bajar de peso?
El té oolong o té azul es una variedad que se encuentra a medio cambio entre el té verde y el negro, y también se considera uno de los tipos más recomendados para perder peso. Esto es debido a que acelera el metabolismo para quemar grasas, bloquea su absorción y evita el colesterol, por lo que está recomendado para personas que siguen una dieta para adelgazar. 
El rimonabant es un antagonista selectivo del receptor cannabinoide-1 por lo que impide la unión de los llamados endocannabinoides a este receptor del cerebro y los tejidos periféricos, incluyendo los adipocitos. Pertenecen al denominado sistema cannabinoide. Este es un sistema fisiológico que afecta al equilibrio energético, al metabolismo de la glucosa y lipídico y al peso corporal, y en las neuronas del sistema mesolímbico modula la ingesta de alimentos tales como dulces y grasas. Si se estimulan los receptores CB1, se crean nuevas células de grasa y ésta se almacena, lo que aumenta el apetito de alimentos ricos en hidratos de carbono y grasas. Al bloquear estos receptores, el rimonabant disminuye la sensación de hambre, evitando así el consumo de carbohidratos y grasas.
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