Lo bueno de estos medicamentos es que la mayoría de los efectos secundarios son leves y disminuyen a medida que el tratamiento continúa. Medicamentos supresores del apetito que afectan la serotonina han sido retirados del mercado. Los medicamentos que afectan los niveles de catecolaminas pueden causar síntomas tales como insomnio, nerviosismo y euforia.

Ya sabemos que comer pescados ricos en ácidos grasos omega 3 (como el salmón o atún) acelera tu metabolismo, además de regular los niveles de azúcar en sangre y reducir otros problemas como la inflamación. Pero algunos estudios han comprobado que estos ácidos grasos también ayudan a reducir la resistencia a la leptina, una hormona que facilita la pérdida de peso.
En una sartén honda vierte una cucharada de aceite de oliva y rehoga una cebolla picada y remueve cada pocos minutos para que no se queme (si de todas formas se quema añade un poco de agua o caldo vegetal). Cuando esta esté dorada añade un pimiento rojo picado y una patata laminada, cubre con caldo vegetal y tápalo hasta que la patata casi esté cocida. Añade un lomo de bacalao, tapa de nuevo y cocina hasta que esté el pescado en su punto.
El picar no es que sea conveniente, sino que es una buenísima estrategia para mantener nuestra glucemia controlada y por tanto regular nuestro apetito. El problema aparece cuando ese picoteo es aleatorio e improvisado, al igual que debemos organizar nuestros desayunos y comidas principales, debemos llevar un cierto control de las alternativas de picoteo sano que están a nuestro alcance para poder incluir entre horas. En principio los alimentos que más nos interesan son aquellos alimentos que nos aporten una pequeña cantidad de azúcar que se absorba de forma lo más lenta posible, que venga asociado a una importante cantidad de fibra para estimular la saciedad y siempre acompañado con una cantidad significativa de agua. Nuestra sugerencia para un picoteo saludable: fruta, lácteos desnatados, cantidades controladas de frutos secos, pequeños bocadillos y sándwich de pan integral pueden ser muy buenas alternativas.
La mayoría de los nutricionistas, como los de la Escuela de Salud Pública y los Institutos Nacionales de Salud de Harvard recomiendan la pérdida de peso lenta y constante a un ritmo de alrededor de 1 o 2 libras por semana. Para perder sólo una libra por semana, usted debe quemar 3.500 calorías más de lo que consume. Puede crear este déficit recortando calorías de su ingesta diaria, aumentando su nivel de actividad o por la combinación de los dos. Apunta a gastar entre 500 y 1.000 calorías más por día que se ingiere para perder 1 a 2 libras por semana.
La dieta de Mayo Clinic es la dieta oficial que creó Mayo Clinic y que se basa en la investigación y en la experiencia clínica. Se centra en el consumo de alimentos saludables que son muy sabrosos y en el aumento de la actividad física. Hace hincapié en que la mejor manera de mantener el peso ideal para siempre es cambiar el estilo de vida y adoptar hábitos saludables nuevos. Esta dieta no es un enfoque único que sirve para todos, sino que se puede adaptar a tus necesidades individuales y a tus antecedentes médicos.
Para ser sinceros, las dietas milagro saludables no existen, pues nuestro cuerpo adelgazará demasiado en poco tiempo no dándole tiempo a una respuesta adaptativa efectiva. Esto provocará que, cuando volvamos a pasarnos un poco en la ingesta de calorías, nuestro cuerpo asimile todo lo que comamos engordando en menor tiempo y volviendo al estado anterior rápidamente. Hacer ejercicio aeróbico y anaeróbico cada día 30 minutos, nos reportará una quema extra saludable, ya que nuestro cuerpo tiene un diseño especial que hace que moverse y ejercitarse sea esencial.

Ya no sólo por su efecto saciante sino porque necesitas beber agua porque luego la pierdes. Según los expertos de Vita Coco "El agua regula la temperatura, elimina toxinas, transporta oxígeno y nutrientes a las células, amortigua las articulaciones y proporciona protección a los tejidos del cuerpo y en el momento en que sientes sed, tu cuerpo ha perdido una media de más de medio litro de agua. En los meses más fríos consumir dos litros y medio de agua al día no siempre es fácil por lo que compaginar esta ingesta con el agua de coco o infusiones puede ser una buena idea para ayudarte a perder peso", aseguran. Además, distintos estudios aseguran que si bebes dos vasos antes de comer reducirá tu apetito y te ayudará a comer y a picar menos.

Además de mejorar su salud, no recuperar el peso perdido probablemente mejorará su vida de diferentes maneras. Por ejemplo, un estudio que incluyó a los participantes del Registro Nacional de Control del Peso reveló que quienes perdieron una cantidad significativa de peso y no lo recuperaron, reportaron mejoras no solo en cuanto a su salud física, pero también en su nivel de energía, movilidad física, estado de ánimo general y autoestima.
En general, para llevar una dieta equilibrada, recomiendo hacer 5-6 comidas diarias, pero realmente lo que determina el número de comidas al día es el número de horas que permanezcamos activos. Una persona que desayune a las 6:00 y cene a las 23:00 tendrá que hacer un número mayor de comidas que aquella que desayune a las 9:00 y cene a las 22:00. Lo realmente importante es no dejar grandes períodos de ayuno, ya que esto desencadena un desequilibrio de los niveles de glucosa lo que a su vez provoca descenso de la energía vital, incremento del apetito y tendencia a acumular grasa cuando ingiramos comida a modo de supercompensación.
Perder peso gracias a un tratamiento con fármacos (pastillas para adelgazar) puede parecer tentadoramente fácil a simple vista. Sin embargo, estos tratamientos son muy agresivos y sin un control médico adecuado existe el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves. El tratamiento con estos fármacos no implica un cambio en los hábitos por lo  que el paciente suele recuperar el peso perdido al finalizar el tratamiento si no se han instaurados hábitos de alimentación correctos. En la mayoría de los casos, una reducción de peso duradera implica siempre un cambio en el estilo de vida: llevar una alimentación sana y equilibrada complementada con suficiente ejercicio físico es la mejor forma de mantener el peso ideal.
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