Ya sabes que el ejercicio es un gran aliado para mantener el peso y no tener que hacer dieta. Pero el deporte no se hace sólo en el gimnasio ni en la pista de pádel. Si le añades actividad a tu día a día, sobre todo en ciertos momentos, no dejarás de consumir calorías. Gestos activos. Dejar el coche e ir caminando o en metro al trabajo (es un magnífico gimnasio), subir las escaleras en lugar de utilizar el ascensor (si subes los peldaños de dos en dos tonificarás tus nalgas), dar un paseo después de comer, instalar una máquina elíptica en casa, apuntarte a la moda del bicing, jugar con tus peques, hacer el amor… todo suma actividad física y resta calorías al final del día.
Además, el azúcar natural de las frutas afecta el consumo de hidratos de carbono —sobre todo si consumes muchas frutas—. Es posible que esto aumente temporalmente tu nivel de azúcar en sangre o de ciertas grasas en sangre. Sin embargo, este efecto disminuye si estás bajando de peso. Si tienes diabetes o alguna otra enfermedad, o inquietudes, trabaja con tu médico para adaptar la dieta de Mayo Clinic a tu situación. Por ejemplo, las personas que tienen diabetes deberían procurar consumir más vegetales que frutas si es posible. Una buena idea es comer vegetales como tentempiés en lugar de frutas únicamente.

Con estos suplementos controlar tu apetito y los antojos será mucho más fácil, por lo que podrás mantenerte fiel a tus planes de alimentación y estar en forma y más saludable. Muchas veces la ansiedad es uno de los factores que potencian nuestro apetito, pero si te mantienes enfocado en tu meta, te ejercitas y comes saludable no habrá nada que te detenga.
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