Es realmente sencillo. Responde a las preguntas del test y descubre cuál es el programa de alimentación que más se ajusta a tus necesidades. Eso sí, intenta contestar las preguntas siendo lo más sincera posible. Y si dudas entre varias respuestas, escoge aquella en la que te sientas más reflejada. El resultado te dirá si debes seguir una dieta baja en grasas, una dieta saciante o bien una dieta depurativa.

Perder peso gracias a un tratamiento con fármacos (pastillas para adelgazar) puede parecer tentadoramente fácil a simple vista. Sin embargo, estos tratamientos son muy agresivos y sin un control médico adecuado existe el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves. El tratamiento con estos fármacos no implica un cambio en los hábitos por lo  que el paciente suele recuperar el peso perdido al finalizar el tratamiento si no se han instaurados hábitos de alimentación correctos. En la mayoría de los casos, una reducción de peso duradera implica siempre un cambio en el estilo de vida: llevar una alimentación sana y equilibrada complementada con suficiente ejercicio físico es la mejor forma de mantener el peso ideal.

La dieta de Mayo Clinic ofrece ideas prácticas y realistas para incorporar más actividad física y ejercicio a lo largo del día, así como para encontrar un plan que funcione para ti. La dieta recomienda hacer, por lo menos, 30 minutos de ejercicio todos los días e, incluso, más ejercicio a fin de obtener mayores beneficios para la salud y para bajar de peso aún más. La dieta también hace hincapié en moverse más durante el día, como usar las escaleras en lugar del elevador.
Apúntate a la moda de tupper y llévate la comida a la oficina, así tendrás la seguridad de saber lo que te llevas a la boca. Fuera de casa, y "de menú", es difícil que el aceite que usan para freír sea de oliva, que los alimentos sean frescos o que las grasas sean insaturadas. Además, es fácil caer en la tentación de tomar salsas, pan y postres dulces. Compra y cocina. Descubre el placer de ir al mercado y de descubrir alimentos no refinados en los supermercados biológicos. Cocinar también puede resultarte una actividad relajante y, sobre todo, podrás controlar las cantidades, los ingredientes y la preparación. Fuera de casa. Si no tienes más remedio que comer de restaurante, toma platos cuyos ingredientes se vean (pescado o carnes a la plancha, por ejemplo), huye de las salsas y de postre, tómate una infusión. Si puedes elegir, mejor comida japo.
En cuestión de dietas, hay algunas que son señaladas como perjudiciales, pero que está comprobado que si se siguen al pie de la letra, pueden ayudar a bajar de peso, tal es el caso de la dieta dukan o la dieta cetogénica, las cuales han levantado polémica entre sus practicantes, aunque la recomendación es que primero hay que probarlas para conocerlas.
¡Bájalo! Esta etapa de dos semanas está diseñada para comenzar a bajar de peso; puedes bajar un máximo de 6 a 10 libras (2,7 kg a 4,5 kg) de manera segura y saludable. En esta etapa, te centras en los hábitos del estilo vida que se relacionan con el peso. Aprendes a adoptar cinco hábitos saludables, a abandonar cinco hábitos poco saludables y a incorporar otros cinco hábitos saludables adicionales. Esta etapa puede ayudarte a ver algunos resultados rápidos (un estímulo psicológico) y a poner en práctica hábitos importantes que llevarás a la siguiente etapa de la dieta.
El consumo de arándanos puede ayudarte a reducir la inflamación, según un estudio publicado en la revista Molecular Nutrition & Food Research. Para llegar a estas conclusiones, los investigadores dividieron a los participantes en dos grupos; un grupo recibió una dieta que incluía un equivalente de 1,5 tazas de arándanos, mientras que el otro grupo siguió una dieta de control que no incluía la fruta. Al final del experimento, el grupo que consumió arándanos tenía menor inflamación que sus contrapartes que no consumieron la baya.
Algunas dietas de moda no son saludables y no proveen todos los nutrientes que el cuerpo necesita. Además, si pierde más de 3 libras (casi 1½ kilos) a la semana por varias semanas, puede aumentar la posibilidad de que desarrolle cálculos biliares (masas de material sólido en la vesícula biliar que pueden ser dolorosas). Si sigue una dieta de menos de 800 calorías al día por largo tiempo, puede llegar a tener problemas graves del corazón.
Los principales problemas de perder mucho peso en poco tiempo son la deshidratación, la sensación de fatiga crónica y la mayor probabilidad de sufrir una lesión y un trastorno de la alimentación como la anorexia. Como ves, son problemas nada agradables, sobre todo si te gusta el deporte y la vida sana, por eso mejor adelgazar poco a poco y no poner en riesgo la salud.
¿Por qué una dieta de miel durante la hibernación? La miel es encontrado para ser el alimento más ideal que puede proporcionar un mecanismo de abastecimiento de combustible para el hígado debido a su composición proporción de 1:1 de la fructosa y la glucosa. La fructosa de la miel que entra en el hígado, se convierte en glucosa y se almacena como glucógeno hepático. La fructosa también provoca que la glucosa enzimas en el hígado para tomar la glucosa, por lo tanto, reducir el índice glucémico de la glucosa.
Si quieres ser delgado o delgada tienes que ser inteligente: cambia tu patrón de alimentación de forma permanente. De este modo ¡perderás esos kilos para siempre! Recuerda esto: después de comer (de cinco a) nueve piezas de fruta al día durante un par de meses te darás cuenta de que tu apetito por la fruta ha aumentado estructuralmente y, además, ¡tu sed de estimulantes sin duda habrá disminuido! ¡Inténtalo, es realmente mágico!
La liraglutida es un análogo del GLP-1, ya autorizado en la Unión Europea a dosis bajas (hasta 1,8 mg al día) para el tratamiento de la diabetes tipo II. El GLP-1 es una hormona natural del organismo que se secreta en el intestino delgado en respuesta a la ingesta de alimentos y que regula el apetito. Sin embargo, esta hormona desaparece en la sangre a gran velocidad, por lo se ha creado el agonista liraglutida, que permanece más tiempo en la sangre manteniendo la sensación de saciedad por más tiempo.
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