Cerca de dos tercios de los adultos en Estados Unidos tienen sobrepeso u obesidad. Alcanzar un peso saludable puede ayudarlo a controlar el colesterol, la presión arterial y el azúcar en la sangre. También puede ayudarlo a prevenir enfermedades relacionadas con el peso, tales como las enfermedades cardiacas, la diabetes, la artritis y algunos cánceres.
El té que más recomiendo en caso de querer bajar de peso es el té rojo. Es un magnífico quema grasas, que acelera el metabolismo y se considera un excelente desintoxicante. Mejora el sistema inmune y reduce los niveles de colesterol y triglicéridos. Además, mejora la digestión gracias a la secreción de ácidos gástricos que aceleran la metabolización de los alimentos que ingerimos.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) suspendió en 2009 la venta de rimonabant, comercializado en España con el nombre Acomplia®.  Rimonabant (Acomplia®) fue autorizado en la Unión Europea (UE) en junio de 2006. Su indicación estaba autorizada para el tratamiento de pacientes obesos con un Índice de Masa Corporal (IMC) superior o igual a 30 kg/m2 o para pacientes con sobrepeso con un IMC mayor a 27 kg/m2 con factores de riesgo asociados (diabetes tipo 2 o dislipemia). En el momento de su autorización, las alteraciones psiquiátricas, en particular los trastornos depresivos, se identificaron como el problema de seguridad más relevante asociado a este medicamento.
Como te decíamos antes, muchas veces no son los alimentos en sí los que te engordan sino la forma y el momento en que los comes. Por ejemplo, los hidratos son recomendables por la mañana o al medio día si después vas a hacer un esfuerzo físico, pero no por la noche, cuando se acumularían durante el sueño. Para cenar son mucho más ligeras las proteínas, sobre todo si has hecho ejercicio, ya que son el alimento de los músculos. También es importante combinar bien los alimentos: pasta y proteínas siempre "casan" con verduras, pero no van demasiado bien juntas, ya que dan como resultado platos demasiado calóricos y difíciles de digerir. La forma de cocinar los alimentos también resulta fundamental: mejor frescos, al vapor, al horno o a la plancha.
Básicamente aquellos que no sólo nos proporcionen grandes cantidades de energía, sino que además lo hagan de forma rápida. Este es el caso del azúcar, las harinas y arroces refinados -presentes en la mayoría de pastas, panes y arroces que consumimos habitualmente, así como refrescos y zumos industriales. Estos productos generan subidas tremendamente rápidas de azúcar en sangre, lo cual estimula una hormona que se llama insulina que actúa introduciendo azúcar dentro de nuestros músculos -lo que a priori podría ser positivo-, solo que cuando la subida de azúcar es brusca y en grandes cantidades esta insulina puede estimular también la entrada de esa energía a otro tipo de células llamadas adipocitos, las cuales están relacionadas con el incremento del tejido graso.
Saxenda (inyección de liraglutida [origen ADNr]): Este medicamento inyectable ayuda a las personas a hacer ejercicio para que se sientan llenos antes, para que coman menos y pierdan peso. El Saxenda puede ser utilizado por pacientes obesos (un IMC de 30 o más) o por pacientes que tienen un IMC de 27 o más y una condición médica relacionada con el peso como la diabetes tipo 2, colesterol alto o presión arterial alta.
Perder peso gracias a un tratamiento con fármacos (pastillas para adelgazar) puede parecer tentadoramente fácil a simple vista. Sin embargo, estos tratamientos son muy agresivos y sin un control médico adecuado existe el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves. El tratamiento con estos fármacos no implica un cambio en los hábitos por lo  que el paciente suele recuperar el peso perdido al finalizar el tratamiento si no se han instaurados hábitos de alimentación correctos. En la mayoría de los casos, una reducción de peso duradera implica siempre un cambio en el estilo de vida: llevar una alimentación sana y equilibrada complementada con suficiente ejercicio físico es la mejor forma de mantener el peso ideal.
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