Además de ayudarte a mantener el metabolismo activo y consumiendo energía, es la única forma de controlar el apetito y no llegar con un hambre de lobo a la comida o a la cena. Por supuesto, este picoteo debe ser sano. Psicológicamente, será un "subidón" de endorfinas poder comer cuando tengas hambre. SÍ. Frutos secos naturales, sin tostar, como nueces, anacardos, almendras o pipas de girasol; una pieza de fruta fresca o un puñadito de frutos rojos (segunda ración antioxidante); un yogur desnatado; una tortita de arroz inflado; una lata de atún al natural o fiambre bajo en grasa; un par de galletas de avena o un par de onzas de chocolate negro si tienes un ataque de dulce.
Sin ninguna duda, una de las dietas más populares en todo el mundo. Un sistema basado en diferentes fases que lleva el usuario a través de una serie de reglas a seguir de las que no se puede desviar si lo que quiere es perder peso, adelgazar y tonificar su cuerpo. Todo ello, eso sí, al mismo tiempo que se realiza ejercicio y se ingieren alimentos ricos en fibra y proteínas.
La dieta verde es ideal para aquellas personas que les encantan los vegetales, ya que la gran cantidad de verduras que la componen son el ingrediente principal de esta dieta. La dieta verde fue ideada por el nutricionista francés, Maurice Diamonne, un reconocido doctor que propone su famosa “Dieta verde” para que a través de ella las personas puedan disminuir la cantidad de grasa acumulada en su cuerpo y a su vez, desintoxicar su organismo de los alimentos procesados.
Liraglutida 3.0 solo se puede dispensar con receta médica. El medicamento se administra a través de una inyección subcutánea al día (por ejemplo en el muslo, la parte superior del brazo o el abdomen), preferiblemente siempre a la misma hora. La dosis inicial es de 0,6 mg al día. Está dosis se irá aumentando 0,6 mg cada semana hasta un máximo de 3,0 mg al día. El médico evalúa si se debe continuar con el tratamiento una vez al año. 
Con estos suplementos controlar tu apetito y los antojos será mucho más fácil, por lo que podrás mantenerte fiel a tus planes de alimentación y estar en forma y más saludable. Muchas veces la ansiedad es uno de los factores que potencian nuestro apetito, pero si te mantienes enfocado en tu meta, te ejercitas y comes saludable no habrá nada que te detenga.
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