Además, los hábitos saludables y los tipos de alimentos que recomienda la dieta de Mayo Clinic —entre ellos, muchos vegetales, frutas, cereales integrales, nueces, frijoles, pescado, y grasas saludables— pueden reducir aún más tu riesgo de padecer ciertas enfermedades. La dieta de Mayo Clinic tiene como objetivo ser positiva, activa, sostenible y agradable, de manera que puedas disfrutar de una vida más feliz y más saludable a largo plazo.
Pon una cazuela en el fuego con 2 cucharas soperas de aceite y un ajo picado. Una vez esté el ajo pochado, añade un puerro cortado a trocitos y deja que se cocine unos minutos. Echa una patata troceada a dados y 7 espárragos blancos en conserva cortados por la mitad. Añade una pizca de sal, el agua de los espárragos y un poco de agua hasta cubrir las verduras. Deja que cocine a fuego medio y una vez esté la patata tierna, tritura hasta que quede una textura fina.
Al igual que la mayoría de los frutos secos, comer un puñado de almendras aportará al organismo beneficios, gracias a sus numerosos antioxidantes, vitaminas y magnesio. Y es que si te encuentras con hambre entre horas, las almendras son un alimento saciante natural que ayuda al organismo a controlar el peso y a no caer en problemas de trastornos alimenticios.

Como te decíamos antes, muchas veces no son los alimentos en sí los que te engordan sino la forma y el momento en que los comes. Por ejemplo, los hidratos son recomendables por la mañana o al medio día si después vas a hacer un esfuerzo físico, pero no por la noche, cuando se acumularían durante el sueño. Para cenar son mucho más ligeras las proteínas, sobre todo si has hecho ejercicio, ya que son el alimento de los músculos. También es importante combinar bien los alimentos: pasta y proteínas siempre "casan" con verduras, pero no van demasiado bien juntas, ya que dan como resultado platos demasiado calóricos y difíciles de digerir. La forma de cocinar los alimentos también resulta fundamental: mejor frescos, al vapor, al horno o a la plancha.

El consumo de té verde junto a la actividad física reduce la grasa abdominal. Entre las catequinas del té, se destaca el galato de epigalocatequina que está considerado como un termogénico natural que promueve la quema de grasa y eleva el gasto calórico. Muy importante es que su consumo continuado ayuda a reducir la absorción de grasas en el organismo, como un efecto antiobesidad. No dudes en introducir el té verde en tu vida.

En resumen, para adelgazar con salud es necesario reconsiderar los hábitos de alimentación y modificar aquellos que son erróneos. Se recomienda seguir una dieta equilibrada y variada. Todo aquel que practique además actividad física moderada habitualmente y queme más calorías diarias de las que consume, puede estar seguro de que perderá peso de forma duradera y estará cuidando su salud.
Existen diversas opiniones sobre el uso de inhibidores del apetito y de la absorción de las grasas como tratamiento para perder peso. Algunos opinan que se pueden tomar durante un tiempo como complemento, siempre que finalmente se modifique también la alimentación. Otros consideran que deben tenerse en cuenta los graves efectos secundarios. Eso sí, hay que tener en cuenta que muchos medicamentos para adelgazar  han sido aprobados y después, con el tiempo, son retirados del mercado debido a sus efectos secundarios.
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