Verdad: Los estudios muestran que las personas que siguen un plan de alimentación vegetariano por lo general consumen menos calorías y grasas que las personas que no son vegetarianas. Algunos estudios también han encontrado que la alimentación estilo vegetariana está asociada con un nivel más bajo de obesidad, de presión arterial y de riesgo de enfermedad cardiaca. Los vegetarianos también tienen menos grasa corporal que las personas que no son vegetarianas. Sin embargo, tanto los vegetarianos como los no vegetarianos pueden escoger alimentos no tan saludables que pueden afectar su peso haciéndolo subir. Por ejemplo, tal vez coman cantidades grandes de alimentos con mucha grasa y calorías y con poco valor nutricional.
¿Alguna vez has escuchado que no hay que mezclar un grupo de alimentos con otro? – “No comas hidratos y grasas porque entonces engordarás más”. Bien, pues en este método de lo que se trata es de precisamente hacer eso: aprender a combinar aquellos alimentos que sí que permiten perder grasa y adelgazar de forma eficiente así como nutrirnos con los alimentos correctos en los momentos adecuados.
Numerosos estudios se han hecho en torno a los efectos de los supresores del apetito en la pérdida de peso y la mayoría de estos estudios muestran que el uso del supresor del apetito junto con dieta y ejercicio promoverá la pérdida de peso. Pero, ¿son los resultados de estos estudios fiables? Muchos de estos estudios son serios defectos. Algunos de ellos limita la ingesta de calorías para sus participantes, mientras que otros aumentaron el nivel de actividad. Además, muchos de estos estudios incluyeron sólo un tipo específico de individuos.
Para perder peso, además de la actividad física, es indispensable corregir los posibles errores alimentarios y adaptar la ingesta calórica a las necesidades calóricas. Para perder entre 500-1000 g/semana la dieta deberá tener entre 500-1000 kcal menos por día que las kilocalorías que se gastan. Así, si se gastan 2000 kcal/dia, para perder 500 g/semana la dieta deberá ser de 1500 kcal/dia.
El limón, posee propiedades cicatrizantes y mejora el aspecto de la piel, el cabello y las uñas. Previene enfermedades degenerativas de la vista y protege el sistema cardiovascular. Todas estas ventajas hablan, sin dudas, de uno de los mejores remedios naturales que tenemos a disposición. Y, sin embargo, sus cualidades no se agotan en esta enumeración, ya que el limón es un eficaz aliado a la hora de perder peso.
De manera específica, la Fentermina funciona estimulando las glándulas suprarrenales del cerebro para que este libere norepinefrina el cual es un neurotransmisor que disminuye el hambre, además, también libera dopamina y serotonina, aunque a niveles más bajos pero que de igual forma son suficientes para generar la sensación de estar satisfecho. Ya fuera del cerebro, esta pastilla libera adrenalina que logra estimular la mente y el cuerpo, manteniéndolos en un estado de alerta.
Si hace una dieta de muy pocas calorías (VLCD, por sus siglas en inglés) usted puede comer tan solo 800 calorías y bajar hasta de 3 a 5 libras (1.5 a 2 kg) por semana. La mayoría de las VLCD utilizan sustitutos para comidas, como fórmulas, sopas, batidos y barras en lugar de comidas normales. Esto ayuda a garantizar que usted reciba todos los nutrientes que necesita todos los días.
Para bajar de peso rápido el principal secreto es hacer cambios en el estilo de vida como disminuir la cantidad de calorías diarias, aumentar la actividad física principalmente ejercicios cardiovasculares para quemar la grasa acumulada en el organismo y, además de esto, se debe tener claro el objetivo que se quiere alcanzar. Por lo que estos cambios a nivel de la alimentación deben incluir alimentos más naturales y menos procesados, aumentando el consumo de agua, frutas, vegetales y de alimentos integrales para aumentar el aporte de fibras al organismo, disminuyendo las grasas, los alimentos precocidos y los alimentos ricos en carbohidratos simples. 
La falta de sueño efectivamente provoca ganas de azúcar y de lúcidos afectando a las hormonas del apetito. Un estudio mostró que hasta una noche de mal sueño podría contribuir a la resistencia de la insulina. "Obtener un buen sueño necesita una preparación, así que para conseguir dormir más tiempo, lo ideal sería practicar la meditación, la relajación o un baño caliente con sales ricas en magnesio antes de acostarte", propone Marc Le Quenven, doctor en naturopatía de The Green Shelters. Y además asegúrate de cenar unas tres horas antes de irte a la cama para que de tiempo a tu cuerpo a digerir toda la comida. Es un truco de la doctora Mar Mira, médico-estético, experta en nutrición y co-directora del centro Mira+Cueto que te ayudará a perder esos kilos de más.
En cuestión de dietas, hay algunas que son señaladas como perjudiciales, pero que está comprobado que si se siguen al pie de la letra, pueden ayudar a bajar de peso, tal es el caso de la dieta dukan o la dieta cetogénica, las cuales han levantado polémica entre sus practicantes, aunque la recomendación es que primero hay que probarlas para conocerlas.

El verano es la época perfecta para las ensaladas, pero no te dejes llevar por la rutina y olvídate de la lechuga. Todos los grupos de alimentos se pueden presentar como una ensalada. Debes seguir comiendo de todo en verano. La ensalada es otra forma de disfrutar de las legumbres en verano, prueba a cocer alubias, garbanzos, soja o lentejas y añadirlas frías a la ensalada para y disfrutar de su riqueza en fibra, proteína vegetal e hidratos de carbono, sin pasar calores.
Elabore una lista de sus hábitos de alimentación. Mantener un "diario de alimentos" durante unos días donde anote todo lo que come y la hora en que lo hace le ayudará a descubrir sus hábitos. Por ejemplo, puede caer en la cuenta de que siempre quiere algo dulce cuando siente una baja de su energía a media tarde. Use planificación de menús (en inglés) [PDF-34KB] para elaborar la lista. Es bueno anotar cómo se sentía cuando decidió comer, especialmente si no tenía hambre. ¿Estaba cansado o estresado?

Substituya los hábitos poco saludables con nuevos hábitos saludables. Por ejemplo: al reflexionar sobre sus hábitos de alimentación, puede ser que se percate de que come demasiado rápido cuando está solo. Para contrarrestar esto, póngase de acuerdo para almorzar todas las semanas con un compañero de trabajo o invite a cenar a un vecino una noche a la semana. Otras estrategias pueden ser colocar los cubiertos sobre el platillo entre bocados o minimizar otras distracciones (como ver las noticias a la hora de cenar) con las que no podemos prestar atención al tiempo que tardamos en comer o la cantidad de alimentos.

Si bien los supresores del apetito pueden ayudar a algunas personas a hacer dieta para adelgazar, es posible que no funcionen para todos. Hay muchas razones por las que comemos demasiado, y el hambre es solo una de ellas. Los supresores del apetito no se centran en la alimentación emocional, la alimentación sin sentido o el comportamiento sedentario, que también está asociado comúnmente con el sobrepeso y la obesidad.


Sucede cada año con la llegada de las buenas temperaturas: el miedo a quitarnos las capas y capas de ropa que nos han tenido tapados en invierno hace que mucha gente se vea invadida de pronto por las prisas por adelgazar. En la sociedad actual, donde todo se quiere ya y la rapidez es la norma, a menudo es difícil explicar que el tratamiento del sobrepeso y de la obesidad, si lo queremos hacer bien y de forma saludable, lleva su tiempo.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) suspendió en 2009 la venta de rimonabant, comercializado en España con el nombre Acomplia®.  Rimonabant (Acomplia®) fue autorizado en la Unión Europea (UE) en junio de 2006. Su indicación estaba autorizada para el tratamiento de pacientes obesos con un Índice de Masa Corporal (IMC) superior o igual a 30 kg/m2 o para pacientes con sobrepeso con un IMC mayor a 27 kg/m2 con factores de riesgo asociados (diabetes tipo 2 o dislipemia). En el momento de su autorización, las alteraciones psiquiátricas, en particular los trastornos depresivos, se identificaron como el problema de seguridad más relevante asociado a este medicamento.
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