La propuesta de la dieta baja en carbohidratos, es rica en proteínas y hasta el momento es considerada una de las dietas más eficaces para la pérdida peso. De hecho, existe una gran cantidad de evidencia científica, que asegura que una dieta proteica y baja en carbohidratos, es la opción perfecta para aquellas personas que desean adelgazar rápidamente.  Además son perfectas para tratar diferentes problemas de salud como la obesidad, la diabetes, el síndrome metabólico y otras afecciones relacionadas con una mala alimentación.

El Glucomanano también es uno de los métodos elegidos para reducir peso y tallas, este es una fibra obtenida a partir de las raíces de ñame elefante, también conocido como konjac y es una planta nativa del sudeste de Asia, Japón, China hasta el sudeste de Indonesia; éste actúa absorbiendo agua que se encuentra dentro de nuestro estómago, haciendo que el agua se convierta en gel que se deposita en el intestino, lo cual provoca un sentimiento de saciedad por lo cual ayuda a consumir menor cantidad de calorías y así poder utilizar las almacenadas en nuestro cuerpo mayormente en los tejidos grasos ayudando a reducir de peso y tallas.
Cuando se establece una dieta, con el fin de bajar de peso, se deberá provocar un balance calórico negativo, mediante una restricción en las calorías que introducimos a partir de la dieta. Como contraposición, nuestro cuerpo responderá incrementando la sensación de hambre para solucionar esta circunstancia, empujándonos imperiosamente a buscar este aporte nutricional.
En una olla a presión calienta agua y cuando rompa a hervir añade ½ kg de calabaza, 1 puerro, 1 cebolla y 3 zanahorias previamente peladas, lavadas y troceadas. Añade sal y tápala. Cuece las verduras según el tiempo que indiquen las especificaciones de la olla para hacer puré. A continuación, ajusta la cantidad de agua, añade 1 cuchara sopera de aceite de oliva y tritúralo. Puedes añadir especias como pimienta blanca o negra.
Perder peso gracias a un tratamiento con fármacos (pastillas para adelgazar) puede parecer tentadoramente fácil a simple vista. Sin embargo, estos tratamientos son muy agresivos y sin un control médico adecuado existe el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves. El tratamiento con estos fármacos no implica un cambio en los hábitos por lo  que el paciente suele recuperar el peso perdido al finalizar el tratamiento si no se han instaurados hábitos de alimentación correctos. En la mayoría de los casos, una reducción de peso duradera implica siempre un cambio en el estilo de vida: llevar una alimentación sana y equilibrada complementada con suficiente ejercicio físico es la mejor forma de mantener el peso ideal.
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