La obesidad es una enfermedad que afecta a millones de adultos, adolescentes y niños, lo que plantea graves riesgos para la salud. Generalmente, los expertos consideran que la obesidad sea una enfermedad crónica que requiere tratamiento y la gestión de toda la vida. Uno se considera obesidad si el 20% por encima del peso corporal ideal, de acuerdo a informes de peso altura estándar, o si uno de índice de masa corporal, o IMC, supera 30. Los estrategias más importantes para la gestión de la obesidad no son medicamentos, sino más bien, una dieta saludable junto con moderada ejercicio. Por supuesto, el uso de medicamentos de venta con receta pueden ayudar pero nunca debe ser el único tratamiento para la obesidad, ni es siempre considerado una cura.
Es natural que toda persona que desea bajar de peso quiera hacerlo rápidamente. Sin embargo, la evidencia demuestra que las personas que bajan de peso en forma gradual y constante (entre 1 y 2 libras por semana) logran mejores resultados en no volver a recuperarlo. Bajar de peso en forma saludable no se trata solamente de seguir una dieta o programa. Es llevar un estilo de vida estable que incluya cambios a largo plazo en la alimentación diaria y los hábitos de ejercicio.
Unos años más tarde, empecé a recuperar algo de peso, a pesar de que me estaba desgastando con el ejercicio. Me encontré con un artículo que decía que, a medida que envejecemos, nuestro metabolismo se ralentiza debido a la disminución natural de la masa muscular, por lo que debemos aumentar nuestro ejercicio de quema de calorías. Si no lo hacemos, aumentamos 10 libras (cuatro kilogramos) cada unos cuantos años, a pesar de que todavía estemos haciendo ejercicio. Recuerdo haber pensado: “¡¿QUÉ ?!”. Me estaba ejercitando hasta la muerte para mantener el peso, ¿y ahora iba a tener que aumentar continuamente la intensidad y la distancia, solo para evitar ganarlo de vuelta? Ese desaliento fue el comienzo del final de mis días de guerrera del ejercicio.
Al igual que la mayoría de los frutos secos, comer un puñado de almendras aportará al organismo beneficios, gracias a sus numerosos antioxidantes, vitaminas y magnesio. Y es que si te encuentras con hambre entre horas, las almendras son un alimento saciante natural que ayuda al organismo a controlar el peso y a no caer en problemas de trastornos alimenticios.
La nutricionista asegura que la clave para peder peso en tan solo 15 días es comer las cosas correctas y en seguir unos determinados tips y consejos para no fracasar por el camino. "Si haces tantos cambios como puedas en dos semanas, podrías perder hasta 5 kilos de peso, 2 de grasa y bajar centímetros de tus caderas, muslos y vientre en tiempo récord", afirma. Atento a sus consejos.
Con una bebida milenaria como el té, todo es posible. Hay que conocer de los atributos de cada hierba o raíz y saber para qué funciona mejor a nuestra salud. Pero se ha comprobado que tés como el blanco, la menta, la canela, el té rojo, o incluso la infusión de jengibre sirven a la perfección para facilitar la pérdida de peso. Aprende de cuáles son las mejores alternativas en tés para adelgazar, y cómo prepararlos.

En cuestión de dietas, hay algunas que son señaladas como perjudiciales, pero que está comprobado que si se siguen al pie de la letra, pueden ayudar a bajar de peso, tal es el caso de la dieta dukan o la dieta cetogénica, las cuales han levantado polémica entre sus practicantes, aunque la recomendación es que primero hay que probarlas para conocerlas.
Esta actúa inhibiendo la degradación de la grasa consumida, en la región del intestino delgado y de este modo el cuerpo no absorbe más grasa de la necesaria, por lo tanto, existe una reducción de absorción de calorías, debido a esto puede incrementar la pérdida de peso hasta 6 libras, esto ha sido comprobado a partir de la realización de 11 estudios científicos, a un determinado grupo de personas que han estado consumiendo de manera constante Orlistat.
¿Por qué una dieta de miel durante la hibernación? La miel es encontrado para ser el alimento más ideal que puede proporcionar un mecanismo de abastecimiento de combustible para el hígado debido a su composición proporción de 1:1 de la fructosa y la glucosa. La fructosa de la miel que entra en el hígado, se convierte en glucosa y se almacena como glucógeno hepático. La fructosa también provoca que la glucosa enzimas en el hígado para tomar la glucosa, por lo tanto, reducir el índice glucémico de la glucosa.
Todo el mundo se quema una cantidad básica de calorías por día sólo para la función - el bombeo de sangre, la eliminación de residuos y la respiración. Esta es su tasa metabólica basal (TMB) y está influenciado por su tamaño (personas mayores queman más calorías), la masa muscular, la genética, el sexo y la edad. Además de su BMR, cada actividad que realiza - de la ducha para ir de compras a escribir en el ordenador - quema calorías. La cantidad de calorías quemadas haciendo un movimiento específico depende de su nivel de intensidad, su tamaño y su eficiencia. El ejercicio contribuye a esta quema de calorías. Por ejemplo, una mujer de 150 libras funcionando a una velocidad de 6 kilómetros por hora sobre una cinta de correr (10 minutos millas) quema alrededor de 1000 calorías en una hora. Ingerir más calorías de las que gasta en un día y usted aumentará de peso, mantener el consumo y la producción, incluso para mantener su peso y crear un déficit de calorías para bajar de peso.

El té rojo sufre un proceso de fermentación durante su elaboración que lo hace muy digestivo, además producto de la fermentación tiene capacidad para reducir el colesterol malo y para reducir la presión arterial pese a ser ligeramente estimulante. En cuanto a su poder adelgazante el pu-erh tiene propiedades quema grasa y ayuda a desintoxicar el organismo de forma muy efectiva ya que tiene un contenido en catequinas y polifenoles similar al del té verde sin llegar a igualarlo. Tomar diariamente infusiones de té rojo resulta muy efectivo para conseguir deshacernos de la grasa acumulada.

“Luego del nacimiento de mi segundo hijo, gané peso y no pude bajar durante mucho tiempo. Mi peso era de casi 100 kilos (estoy de acuerdo, eso es mucho) e intenté docenas de dietas para perder peso. El principal problema era que unas tres veces logré perder 25 kilos, pero en algunos meses volvía a aumentar e incluso más que antes”, relata, al tiempo que agrega: “Me di cuenta de que una dieta estricta provocaba que comiera demás, entonces creé mi propia dieta. Perdí casi 50 kilos en 10 meses. Hoy y desde hace más de 6 años, mi peso ronda los 65 kilos”.


Los cambios repentinos y radicales en los hábitos de alimentación, como no comer más que sopa de repollo, pueden llevar a una pérdida de peso a corto plazo. Pero estos cambios exagerados no son saludables ni buenos y no ayudarán en el largo plazo. Para mejorar los hábitos de alimentación de manera permanente, se necesita un enfoque en el que Reflexione, Sustituya y Refuerce.
El rimonabant es un antagonista selectivo del receptor cannabinoide-1 por lo que impide la unión de los llamados endocannabinoides a este receptor del cerebro y los tejidos periféricos, incluyendo los adipocitos. Pertenecen al denominado sistema cannabinoide. Este es un sistema fisiológico que afecta al equilibrio energético, al metabolismo de la glucosa y lipídico y al peso corporal, y en las neuronas del sistema mesolímbico modula la ingesta de alimentos tales como dulces y grasas. Si se estimulan los receptores CB1, se crean nuevas células de grasa y ésta se almacena, lo que aumenta el apetito de alimentos ricos en hidratos de carbono y grasas. Al bloquear estos receptores, el rimonabant disminuye la sensación de hambre, evitando así el consumo de carbohidratos y grasas.
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