Entonces, ¿qué tiene esto con irse a dormir temprano? Más sueño, significa niveles más bajos de estrés durante el día, y niveles de estrés más bajos significan que tu cuerpo no se está programando para almacenar más de tu grasa corporal de lo necesario… lo que significa que no vas a engordar por culpa de la escasez de comida de hace un millón de años.
Para desayunar deberías tomar fruta y te recomiendo una porción de pan de cereales con un par de lonchas de pollo/pavo y un café solo o si no te gusta con algo de sacarina. A media mañana es el momento de tomar otra pieza de fruta, para comer no olvides incluir verduras y carne o pescado, ambos blancos, y toma pasta o arroz al menos 3 veces a la semana. Para merendar te recomiendo que tomes frutos secos. En la cena te recomiendo otro plato de verdura. Sazona la verdura con aceite y vinagre no con mayonesa. Y aquí ya entra tu imaginación para buscar una dieta variada que te guste teniendo estos alimentos como base. No tomes pasta, arroz o pan por la tarde y noche, evita tomar alcohol y alimentos o bebidas con una gran cantidad de azucar.
El ayuno 16/8 consiste en realizar periodos de ayuno de 16 horas, seguido de periodos de alimentación durante 8 horas. Es decir, si por ejemplo realizamos la primera comida a las 14:00, realizaríamos la ingesta de todas nuestras kcalorías entre las 14:00h y las 22:00h, durante 8 horas, realizando 2 comidas únicas durante el día, y al día siguiente volveríamos a comer tras 16h desde la última comida, es decir, a las 14:00h de nuevo.
En una olla grande añade una cucharada de aceite de oliva, cuando esté caliente añade 3 dientes de ajo enteros y remueve para que no se quemen y se doren. Cuando estén doraditos añade las judías pintas (que previamente habrán estado en remojo un día), remueve unos minutos, añade agua (3 veces más que el peso de las judías) y 2 hojas de laurel. Tapa la olla y deja hervir hasta que estén cocidas.
En la fase inicial de la dieta, que dura dos semanas, se pueden perder entre 2,7 y 4,5 kilos. Este es un esquema tipo de un menú diario, que contiene 1.200 calorías. En esta etapa, te centras en los hábitos del estilo vida que se relacionan con el peso. Aprendes a adoptar cinco hábitos saludables, a abandonar cinco malos y a incorporar otros cinco adicionales. Esta etapa puede ayudarte a ver algunos resultados rápidos (un estímulo psicológico).
Los huesos también pueden volverse más débiles debido a la falta de nutrientes, aumentando las probabilidades de sufrir una fractura cuando hacemos deporte. Si además unimos el hecho de que hay pocas reservas energéticas de glucógeno, habrá fatiga desde el momento en que comenzamos a hacer deporte, influyendo en la técnica y por tanto aumentando riesgo de lesión sobre todo en deportes más técnicos.
Las dieta del ayuno u otras dietas exprés consiguen que se pierda peso a gran velocidad, pero se trata principalmente de agua y músculo. Estos métodos no permiten el éxito a largo plazo. Las personas que reducen su ingesta calórica más de 1.000 kilocalorías por debajo de sus necesidades energéticas se arriesgan a no obtener un aporte suficiente de nutrientes imprescindibles para la vida. Por otro lado existe el peligro de que la restricción calórica extrema provoque un descenso del metabolismo basal, con lo que al concluir la dieta se producirá el conocido como efecto yoyó. Es decir, se volverá a coger peso rápidamente. Así que, a la hora deadelgazar se requiere una dosis de paciencia, que sin duda se verá recompensada. Además, resulta más sencillo perder peso cuando no existen alimentos prohibidos y se permiten de vez en cuando los caprichos calóricos.

Saxenda (inyección de liraglutida [origen ADNr]): Este medicamento inyectable ayuda a las personas a hacer ejercicio para que se sientan llenos antes, para que coman menos y pierdan peso. El Saxenda puede ser utilizado por pacientes obesos (un IMC de 30 o más) o por pacientes que tienen un IMC de 27 o más y una condición médica relacionada con el peso como la diabetes tipo 2, colesterol alto o presión arterial alta.


El orlistat se puede emplear para perder peso en casos de obesidad (IMC superior a 30) o sobrepeso con IMC superior a 28 siempre que se demuestren factores de riesgo asociados, como diabetes mellitus, hipertensión, o niveles altos de colesterol. Ha de ser combinado con una dieta ligera para reducir calorías, siempre que no se haya conseguido adelgazar mediante el ejercicio físico y un cambio de alimentación.
×