Un supresor del apetito es mejor tomarlo con el estómago vacío una hora antes de una comida. De liberación sostenida o de los productos de acción prolongada deben tragarse enteras. Aplastamiento o masticar las pastillas destruirá la acción de largo y puede causar aumento de los efectos secundarios. Nunca se deben tomar con más frecuencia o más tiempo del indicado. Por lo general, se toman durante 8 a 12 semanas. En general, no se recomienda la combinación más medicamentos supresores del apetito.
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Me parece que la nutricionista-dietista Laia Gómez es muy buena profesional. A mí, a lo largo de estos 7 meses me ha llevado muy bien. Sobre todo, ha estado muy al corriente de cómo he seguido las pautas que me daba cada tres o cuatro semanas. Asimismo, hay que destacar la excelente predisposición que tiene a la hora de responder a las dudas que le planteo tanto en consulta como a través del correo electrónico En mi opinión, es muy valiosa toda la información que me aporta porque me interesa y además aprendo, cosa que es muy importante porque me doy cuenta de que no pierdo ni tiempo ni dinero. Finalmente, destacar que Laia es un modelo a seguir de vida saludable porque lo pone en práctica en su día a día a través de los buenos hábitos alimenticios y de la disciplina que le exige la modalidad deportiva que practica (triatlón) Lo que tengo claro es que seguiré con ella porque me está dando lo que quiero. Deseo que los demás pacientes/clientes que tenga piensen igual que yo.


Consejo: Seleccione los cortes de carne que tienen menos grasa y quíteles toda la grasa que vea. Los cortes de carne con menos grasa incluyen la pechuga de pollo ("chicken breast"), el lomo de cerdo ("pork loin"), el bistec de carne ("beef round steak") y la carne molida de res extra magra ("extra lean ground beef"). También debe fijarse en el tamaño de las porciones. Trate de comer la carne o el pollo en porciones de 3 onzas (unos 8.5 gramos) o menos.

Para desayunar deberías tomar fruta y te recomiendo una porción de pan de cereales con un par de lonchas de pollo/pavo y un café solo o si no te gusta con algo de sacarina. A media mañana es el momento de tomar otra pieza de fruta, para comer no olvides incluir verduras y carne o pescado, ambos blancos, y toma pasta o arroz al menos 3 veces a la semana. Para merendar te recomiendo que tomes frutos secos. En la cena te recomiendo otro plato de verdura. Sazona la verdura con aceite y vinagre no con mayonesa. Y aquí ya entra tu imaginación para buscar una dieta variada que te guste teniendo estos alimentos como base. No tomes pasta, arroz o pan por la tarde y noche, evita tomar alcohol y alimentos o bebidas con una gran cantidad de azucar.
Los nutricionistas no dejan de insistir en la importancia que tiene la primera comida del día, que es la que arranca el metabolismo, la que te proporciona energía y la que te ayuda a regular el apetito hasta la comida. De todo. Tu desayuno debe contener carbohidratos saludables (pan, cereales o galletas integrales y mejor biológicos, sin azúcares ni grasas añadidas); zumo natural o fruta fresca (mejor al principio para hacer mejor la digestión); un lácteo desnatado o vegetal (si tienes intolerancia a la lactosa o quieres reducir aún más las calorías), café o té verde (tu primera dosis de antioxidantes); proteínas sanas (jamón ibérico, pavo, huevo) para quitarte el hambre; alguna grasa saludable (¡aceite de oliva virgen!) y algo dulce si te apetece mucho (es el mejor momento para tomarlo, tienes todo el día para quemarlo), como mermelada sin azúcar añadido.
Existen diversas opiniones sobre el uso de inhibidores del apetito y de la absorción de las grasas como tratamiento para perder peso. Algunos opinan que se pueden tomar durante un tiempo como complemento, siempre que finalmente se modifique también la alimentación. Otros consideran que deben tenerse en cuenta los graves efectos secundarios. Eso sí, hay que tener en cuenta que muchos medicamentos para adelgazar  han sido aprobados y después, con el tiempo, son retirados del mercado debido a sus efectos secundarios.
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