Lo más importantes es que seas constante en tu empeño, que tu trabajo sea un ascenso progresivo para tu bienestar. Lo mejor es participar en entrenamientos que disfrutes. Si no te gusta correr entonces baila; usa la creatividad.  Sólo el 20% de tu salud y condición física realmente provienen de la ejercitación, mientras que la dieta, el sueño, etc., abarcan el otro 80%, por lo que no hay ninguna necesidad de pasar 12 horas al día en el gimnasio … sólo céntrate en hacer los ejercicios que te gustan .
La piña, es saciante gracias a su contenido en fibra, digestiva, diurética y rica en vitaminas y minerales lo que le confiere un alto valor como antioxidante, es una fruta perfecta para tomarla en regímenes desintoxicantes ya que contribuye a eliminar toxinas y reducir la retención de líquidos, ayudando a perder peso y disminuir medidas de manera muy rápida y efectiva.
La próxima vez que realices ejercicio (caminar, nadar, correr, etc.) añade algunos intervalos de 30 segundos en los que aumentes la intensidad y luego regresa a la intensidad normal. Estos ligeros cambios harán que tu cuerpo consuma más energía, fortalece considerablemente la capacidad de las células para regenerarse y las ayuda a tener una mayor oxigenación.
Es normal que pienses que esta semana de control de tus comidas no suele ser habitual, bien porque has cometido excesos extra, porque has tenido más compromisos, más comidas de trabajo, etc. Probablemente, tu vida social es así a menudo durante el año, por lo tanto, cualquier semana que elijas para realizar este seguimiento, podría ser tu día a día habitual.
El consumo de té verde junto a la actividad física reduce la grasa abdominal. Entre las catequinas del té, se destaca el galato de epigalocatequina que está considerado como un termogénico natural que promueve la quema de grasa y eleva el gasto calórico. Muy importante es que su consumo continuado ayuda a reducir la absorción de grasas en el organismo, como un efecto antiobesidad. No dudes en introducir el té verde en tu vida.
Ya sabemos que comer pescados ricos en ácidos grasos omega 3 (como el salmón o atún) acelera tu metabolismo, además de regular los niveles de azúcar en sangre y reducir otros problemas como la inflamación. Pero algunos estudios han comprobado que estos ácidos grasos también ayudan a reducir la resistencia a la leptina, una hormona que facilita la pérdida de peso.
Los efectos secundarios son varios, entre estos efectos se encuentran los digestivos como el incremento de la hinchazón, resistencia a la insulina y esteatosis hepática (hígado graso). De acuerdo con el doctor Michael Parizza quien descubrió el CLA proporciona una forma previamente desconocida como antioxidante contra el ataque a la membrana de los radicales libres. Otra de sus funciones es que inhibe la actividad de la enzima lipoproteína lipasa que descompone las partículas de grasa en la sangre.

Es importante que detectes los obstáculos habituales, que crees un entorno adecuado y que adoptes la actitud y la determinación necesaria para lograr este cambio en tu alimentación que repercutirá positivamente en otros aspectos de tu vida. Y recuerda que para modificar los hábitos alimenticios tendrás que modificar tu manera de pensar y sentir hacia la comida. Si piensas que eres feliz gracias a los alimentos ricos en grasa, azúcar y sal, le confieres a estos alimentos un poder inmensurable y te conviertes en una persona dependiente de los alimentos no saludables. Por lo que el replanteamiento debe hacerse también desde tus propias emociones y sentimientos. Deberás aprender a comer conscientemente, identificando tus emociones y escuchando a tu cuerpo; tendrás que desconectar el piloto automático en el acto de la ingesta, sin perder el control  y a la vez disfrutando del momento.


Si hace una dieta de muy pocas calorías (VLCD, por sus siglas en inglés) usted puede comer tan solo 800 calorías y bajar hasta de 3 a 5 libras (1.5 a 2 kg) por semana. La mayoría de las VLCD utilizan sustitutos para comidas, como fórmulas, sopas, batidos y barras en lugar de comidas normales. Esto ayuda a garantizar que usted reciba todos los nutrientes que necesita todos los días.
Es importante que sepas que el porcentaje de grasa corporal es muy relevante en una persona, ya que un exceso, sobre todo a nivel visceral, puede traer aparejado serias patologías como obesidad, hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer, etc. Los niveles de grasa corporal dependen de varios factores como: la genética, el género, la actividad física, la regulación hormonal, el comportamiento alimentario, la microbiota, etc. Y entre los factores más determinantes estarían la ingesta y el gasto energético diario (gasto en reposo y en actividad), de lo que te hablaré más adelante.
Elabore una lista de factores "desencadenantes" revisando su diario de alimentos tendrá más consciencia de dónde y cuándo surgen factores "desencadenantes" para comer sin tener hambre. Anote cómo se suele sentir en esas ocasiones. A menudo un "desencadenante" ambiental o un estado de ánimo particular es lo que nos impulsa a comer sin tener hambre. Desencadenantes comunes que impulsan a comer cuando no se tiene hambre:  
Bajar de peso no le resulta fácil a nadie. Al comenzar una dieta o rutina de ejercicios, la ansiedad, el hambre y las tentaciones parecen aumentar, lo que nos hace estar pensando en comida todo el día. Por suerte, existen en el mercado suplementos que controlan el apetito y pueden ayudarnos a acelerar el proceso de la pérdida de peso. Hoy te presentamos los 5 mejores.
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