I repeatedly lost 44–66lb and put it back on again, gaining a little more weight each time. After seventeen years I finally stopped yo-yo dieting and #overeating There is no magic behind my method and tools – just a healthy and balanced view on diet and exercise. I call it the #scandisensediet #sensekost #senseslankmedfornuft #nodietjustsense #beforeandafter #weightloss #vægttab #deslanketøser #yoyodieting #stopovereating @octopus_books_

Hola, tengo 16 años y mido 1,65m y pesos 67kg, se que estoy ” gorda” porque gasto una 40-42, el problema es que mi madre tubo un trastorno alimenticio de joven y no quiere que yo haga dieta ni nada de eso, ya que tiene miedo a que me pase lo mismo, como convenzco a mi madre? Ya q mi padre está de acuerdo, y por cierto ya he intentado otras dietas y salir a caminar pero nada lo max. que he llegado a bajar a sido 1kg. Yo me desespero 😂

Cuando fui a visitarme con la dietista, solo quería bajar un poco de barriga, pero ella me explicó que bajar la cintura a menos de 94 cm lograría mejorar mi analítica (colesterol y triglicéridos), la tensión arterial y disminuir el riesgo cardiovascular y entonces entendí la importancia de comer bien. Así que ahora sigo sus pautas y creo realmente que he logrado cambiar de hábitos. Además, tengo menos acidez y mejores digestiones. Gracias, Marisa.

Para este programa, el Dr. Davis desarrolló un comprimido de proteínas naturales que contienen los 22 aminoácidos 10 aspectos esenciales que se encuentran en proteínas. El Dr. Davis utiliza clara de huevo, la proteína de más alta calidad conocidos por el hombre, porque contiene la mayor concentración de los aminoácidos esenciales, pero con cero grasas.
La clave para perder peso (o más bien grasa corporal) es generar un balance energético negativo. Es decir, consumir -de forma controlada- menos calorías de las que quemamos, y que dichas calorías provengan de alimentos de "calidad" nutricional. Eso sí, si exponemos a nuestro cuerpo a una restricción calórica excesiva puede tener efectos negativos: decaimiento y el conocido efecto rebote (nuestro cuerpo se defiende de la falta de energía asimilándola en forma de grasa).

Es importante que detectes los obstáculos habituales, que crees un entorno adecuado y que adoptes la actitud y la determinación necesaria para lograr este cambio en tu alimentación que repercutirá positivamente en otros aspectos de tu vida. Y recuerda que para modificar los hábitos alimenticios tendrás que modificar tu manera de pensar y sentir hacia la comida. Si piensas que eres feliz gracias a los alimentos ricos en grasa, azúcar y sal, le confieres a estos alimentos un poder inmensurable y te conviertes en una persona dependiente de los alimentos no saludables. Por lo que el replanteamiento debe hacerse también desde tus propias emociones y sentimientos. Deberás aprender a comer conscientemente, identificando tus emociones y escuchando a tu cuerpo; tendrás que desconectar el piloto automático en el acto de la ingesta, sin perder el control  y a la vez disfrutando del momento.
¿Comes poco, intentas que sea sano y aún así no consigues bajar de peso? La clase puede estar en el azúcar blanco, un producto químico que no aporta ningún nutriente al organismo y sí muchas calorías. ¿No tomas azúcar? Puede que no se lo añades al café pero estés tomándolo a través del pan de molde, las verduras envasadas, las sopas o purés de tetrabrick, el fiambre, el salmón ahumado, los yogures, los alimentos precocinados… sólo tienes que empezar a leer las etiquetas de lo que compras para llevarte las manos a la cabeza y darte cuenta de la cantidad de azúcar que ingieres sin querer. Menos energía. Todo ese azúcar es el que provoca picos de insulina, que siempre tengas hambre y que estés baja de energía.
Liraglutida 3.0 solo se puede dispensar con receta médica. El medicamento se administra a través de una inyección subcutánea al día (por ejemplo en el muslo, la parte superior del brazo o el abdomen), preferiblemente siempre a la misma hora. La dosis inicial es de 0,6 mg al día. Está dosis se irá aumentando 0,6 mg cada semana hasta un máximo de 3,0 mg al día. El médico evalúa si se debe continuar con el tratamiento una vez al año. 
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