¿Qué es un peso saludable? La respuesta es distinta para cada persona. Pero es importante que sepas cuál es el peso saludable para ti. Consulta nuestras preguntas y respuestas principales sobre el peso, el aumento de peso y la pérdida de peso. Y habla con tu médico o enfermera sobre tus objetivos de peso. Las mujeres suelen aumentar o bajar de peso de manera diferente, por lo que las medidas que tomes para bajar de peso pueden ser diferentes de las medidas que tome otra persona.
Entonces, ¿qué tiene esto con irse a dormir temprano? Más sueño, significa niveles más bajos de estrés durante el día, y niveles de estrés más bajos significan que tu cuerpo no se está programando para almacenar más de tu grasa corporal de lo necesario… lo que significa que no vas a engordar por culpa de la escasez de comida de hace un millón de años.
Es importante que sepas que el porcentaje de grasa corporal es muy relevante en una persona, ya que un exceso, sobre todo a nivel visceral, puede traer aparejado serias patologías como obesidad, hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer, etc. Los niveles de grasa corporal dependen de varios factores como: la genética, el género, la actividad física, la regulación hormonal, el comportamiento alimentario, la microbiota, etc. Y entre los factores más determinantes estarían la ingesta y el gasto energético diario (gasto en reposo y en actividad), de lo que te hablaré más adelante.

De las cosas que no puedo evitar, ¿puedo hacer algo distinto que sea más saludable? Obviamente, usted no puede evitar todas las situaciones que desencadenan hábitos de alimentación poco saludables, como las reuniones de trabajo. En estas circunstancias, evalúe sus opciones. ¿Podría sugerir o traer refrigerios y bebidas saludables? ¿Podría ofrecerse para tomar notas para distraer su atención de esos refrigerios? ¿Podría sentarse más alejado de la comida para que no le sea fácil agarrar algo? ¿Podría comer un refrigerio saludable antes de la reunión?
La Asociación Cardíaca Americana recomienda reducir la ingesta de azúcar agregado para mantener el peso corporal y la salud del corazón. Un estudio reciente sugiere que cada persona, en Estados Unidos, consume 355 calorías o 22 cucharadas de azúcar añadido por día. Y es muy probable que el aumento del índice de obesidad entre la población esté relacionado con una alta ingesta de este alimento.

Aclarado este punto, también es cierto que existen ocasiones puntuales en los que puede ser útil bajar rápidamente de peso, apelando a una dieta que acelere el proceso para ver resultados y poder disfrutarlos. Por ejemplo, cuando se ha estado mucho tiempo con un peso alto y la ansiedad hace que la persona quiera notar el cambio en su figura para así motivarse y poder adherir a un plan seguro de alimentación y ejercicios. O cuando solo hay dos o tres kilos que perder y se viene un evento importante en el que se quiere lucir una figura espléndida.


Los huesos también pueden volverse más débiles debido a la falta de nutrientes, aumentando las probabilidades de sufrir una fractura cuando hacemos deporte. Si además unimos el hecho de que hay pocas reservas energéticas de glucógeno, habrá fatiga desde el momento en que comenzamos a hacer deporte, influyendo en la técnica y por tanto aumentando riesgo de lesión sobre todo en deportes más técnicos.
Perder peso gracias a un tratamiento con fármacos (pastillas para adelgazar) puede parecer tentadoramente fácil a simple vista. Sin embargo, estos tratamientos son muy agresivos y sin un control médico adecuado existe el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves. El tratamiento con estos fármacos no implica un cambio en los hábitos por lo  que el paciente suele recuperar el peso perdido al finalizar el tratamiento si no se han instaurados hábitos de alimentación correctos. En la mayoría de los casos, una reducción de peso duradera implica siempre un cambio en el estilo de vida: llevar una alimentación sana y equilibrada complementada con suficiente ejercicio físico es la mejor forma de mantener el peso ideal.
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