Un estudio de Northwestern Medicine concluyó que aquellos que se despiertan en torno a las 11 de la mañana tienden a consumir, de media, 250 calorías más, la mitad de fruta y productos frescos, y el doble de fast food que la gente que se levanta antes: tres prácticas que favorecen digestiones más lentas y que pueden inflar la zona abdominal. Una práctica no reñida con conseguir las reglamentarias y adecuadas ocho horas de sueño: todo es saber organizarse.
No hay mejor bebida para un deportista que el agua, especialmente si quieres adelgazar. Olvídate de refrescos light, sangrías y combinaciones alcohólicas si quieres lucir tipo este verano. De vez en cuando te puedes permitir una copa de vino tinto o una cerveza para desquitarte en el “chiringuito”, pero no abuses de las calorías líquidas ni siquiera de las bebidas isotónicas o energéticas para corredores porque son trampas calóricas a tu dieta.
Una versión sintética de estas se vende como suplemento alimenticio para la pérdida de peso incrementando la síntesis de grasa e incrementando los niveles de la hormona adiponectina que se sintetiza en el tejido adiposo y participa transformando la grasa en energía que el cuerpo puede utilizar y al degradar la grasa acumulada se logra obtener una pérdida de tallas, teniendo un cuerpo con un menor porcentaje de grasa.
En primer lugar, para empezar a perder peso es necesario conseguir un balance energético negativo. En otras palabras: gastar más calorías de las que se ingieren. La mejor forma de lograrlo consiste en cambiar los hábitos alimentarios y practicar más ejercicio. Si se desea adelgazar de modo saludable, hay que intentar reducir el consumo calórico como máximo 500 o 1000 kilocalorías por debajo de sus necesidades calóricas diarias. De esta manera se puede perderá aproximadamente 0,5-1 kilogramo de grasa corporal por semana.
En una olla grande añade una cucharada de aceite de oliva, cuando esté caliente añade 3 dientes de ajo enteros y remueve para que no se quemen y se doren. Cuando estén doraditos añade las judías pintas (que previamente habrán estado en remojo un día), remueve unos minutos, añade agua (3 veces más que el peso de las judías) y 2 hojas de laurel. Tapa la olla y deja hervir hasta que estén cocidas.
En nutrición no somos todos iguales, ni tenemos el mismo metabolismo, ni la misma edad, gustos, actividad diaria… Por tanto, no es posible que una misma dieta sirva para todo el mundo y consiga los mismos efectos en cada una de las personas que la siguen. Lo mismo ocurre con las recetas, no todas son para todo el mundo. Te proponemos tantas recetas para adelgazar que no sabrás cuál elegir.
La liraglutida es un análogo del GLP-1, ya autorizado en la Unión Europea a dosis bajas (hasta 1,8 mg al día) para el tratamiento de la diabetes tipo II. El GLP-1 es una hormona natural del organismo que se secreta en el intestino delgado en respuesta a la ingesta de alimentos y que regula el apetito. Sin embargo, esta hormona desaparece en la sangre a gran velocidad, por lo se ha creado el agonista liraglutida, que permanece más tiempo en la sangre manteniendo la sensación de saciedad por más tiempo.
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