Aclarado este punto, también es cierto que existen ocasiones puntuales en los que puede ser útil bajar rápidamente de peso, apelando a una dieta que acelere el proceso para ver resultados y poder disfrutarlos. Por ejemplo, cuando se ha estado mucho tiempo con un peso alto y la ansiedad hace que la persona quiera notar el cambio en su figura para así motivarse y poder adherir a un plan seguro de alimentación y ejercicios. O cuando solo hay dos o tres kilos que perder y se viene un evento importante en el que se quiere lucir una figura espléndida.
La dieta de Mayo Clinic ofrece ideas prácticas y realistas para incorporar más actividad física y ejercicio a lo largo del día, así como para encontrar un plan que funcione para ti. La dieta recomienda hacer, por lo menos, 30 minutos de ejercicio todos los días e, incluso, más ejercicio a fin de obtener mayores beneficios para la salud y para bajar de peso aún más. La dieta también hace hincapié en moverse más durante el día, como usar las escaleras en lugar del elevador.
El té rojo sufre un proceso de fermentación durante su elaboración que lo hace muy digestivo, además producto de la fermentación tiene capacidad para reducir el colesterol malo y para reducir la presión arterial pese a ser ligeramente estimulante. En cuanto a su poder adelgazante el pu-erh tiene propiedades quema grasa y ayuda a desintoxicar el organismo de forma muy efectiva ya que tiene un contenido en catequinas y polifenoles similar al del té verde sin llegar a igualarlo. Tomar diariamente infusiones de té rojo resulta muy efectivo para conseguir deshacernos de la grasa acumulada.
Las personas que hacen dieta a menudo ven ciertos supresores del apetito publicitados en revistas o en línea. En general, la palabra “supresor del apetito” se refiere a un medicamento recetado que lo ayuda a sentirse menos hambriento para que pueda perder peso. Sin embargo, el término también es utilizado por algunos fabricantes de pastillas para adelgazar a base de hierbas y componentes naturales para describir a los productos a base de plantas que ayudan a controlar el hambre.
Los dulces de esta marca dietética, disponibles en distintos sabores como uva, sandía y manzana, contienen Satiereal, un extracto de plantas naturales que dicen ayuda a controlar los antojos, la ingesta de alimentos y el peso. Pero si bien el ingrediente activo es técnicamente “seguro”, muchos expertos en nutrición están de acuerdo en que los supresores del apetito son una estrategia dietética a corto plazo pero ineficaz a la larga y que puede promover hábitos alimenticios nocivos así como exacerbar trastornos preexistentes como la anorexia. El hecho de que el producto de esta compañía se presente en forma de dulce (en este caso una colombina), y parezca por tanto dirigido a un consumidor más joven, es particularmente preocupante. "Kim es una vendedora y promotora increíble, y muchas jóvenes la admiran", dice la nutricionista afincada en Manhattan Maria Marlowe. "Pero esto transmite los mensajes equivocados: que tener hambre es malo, que nuestros cuerpos necesitan control, y que el camino hacia nuestro cuerpo ideal viene en forma de caramelo".

Ya sabes que el ejercicio es un gran aliado para mantener el peso y no tener que hacer dieta. Pero el deporte no se hace sólo en el gimnasio ni en la pista de pádel. Si le añades actividad a tu día a día, sobre todo en ciertos momentos, no dejarás de consumir calorías. Gestos activos. Dejar el coche e ir caminando o en metro al trabajo (es un magnífico gimnasio), subir las escaleras en lugar de utilizar el ascensor (si subes los peldaños de dos en dos tonificarás tus nalgas), dar un paseo después de comer, instalar una máquina elíptica en casa, apuntarte a la moda del bicing, jugar con tus peques, hacer el amor… todo suma actividad física y resta calorías al final del día.

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, recopilar información estadística de tu navegación y mostrarte contenidos y publicidad relacionados con tus preferencias. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información en nuestra Política de Cookies.. Utilizamos cookies para facilitar y mejorar la navegación. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información
Los nutricionistas no dejan de insistir en la importancia que tiene la primera comida del día, que es la que arranca el metabolismo, la que te proporciona energía y la que te ayuda a regular el apetito hasta la comida. De todo. Tu desayuno debe contener carbohidratos saludables (pan, cereales o galletas integrales y mejor biológicos, sin azúcares ni grasas añadidas); zumo natural o fruta fresca (mejor al principio para hacer mejor la digestión); un lácteo desnatado o vegetal (si tienes intolerancia a la lactosa o quieres reducir aún más las calorías), café o té verde (tu primera dosis de antioxidantes); proteínas sanas (jamón ibérico, pavo, huevo) para quitarte el hambre; alguna grasa saludable (¡aceite de oliva virgen!) y algo dulce si te apetece mucho (es el mejor momento para tomarlo, tienes todo el día para quemarlo), como mermelada sin azúcar añadido.

En conclusión: uno de los secretos para perder peso de forma saludable es, simplemente, un poquito de tiempo. Con esto no quiero desanimar, sino hacer comprender por qué todas esas dietas que prometen resultados milagrosos en pocos días en realidad lo que hacen perder es agua y masa muscular, pero no grasa. En realidad, si lo pensáis bien, más vale hacerlo bien de una vez por todas que no desanimarse intentándolo una y otra vez, pensando que va a ser imposible.


Algunas dietas de moda no son saludables y no proveen todos los nutrientes que el cuerpo necesita. Además, si pierde más de 3 libras (casi 1½ kilos) a la semana por varias semanas, puede aumentar la posibilidad de que desarrolle cálculos biliares (masas de material sólido en la vesícula biliar que pueden ser dolorosas). Si sigue una dieta de menos de 800 calorías al día por largo tiempo, puede llegar a tener problemas graves del corazón.
Consejo: Planifique hacer al menos 10 minutos de actividad física tres veces al día durante 5 o más días a la semana. Esto le ayudará a alcanzar la meta de 2½ horas. Tómese unos minutos de su trabajo para dar una caminata. Use las escaleras. Bájese del autobús una parada antes de la suya. Salga a bailar con sus amigos. No importa que sean períodos cortos o largos, estos períodos de actividad pueden sumar a la cantidad total de actividad física que necesita cada semana.
Perder peso gracias a un tratamiento con fármacos (pastillas para adelgazar) puede parecer tentadoramente fácil a simple vista. Sin embargo, estos tratamientos son muy agresivos y sin un control médico adecuado existe el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves. El tratamiento con estos fármacos no implica un cambio en los hábitos por lo  que el paciente suele recuperar el peso perdido al finalizar el tratamiento si no se han instaurados hábitos de alimentación correctos. En la mayoría de los casos, una reducción de peso duradera implica siempre un cambio en el estilo de vida: llevar una alimentación sana y equilibrada complementada con suficiente ejercicio físico es la mejor forma de mantener el peso ideal.
×