Apúntate a la moda de tupper y llévate la comida a la oficina, así tendrás la seguridad de saber lo que te llevas a la boca. Fuera de casa, y "de menú", es difícil que el aceite que usan para freír sea de oliva, que los alimentos sean frescos o que las grasas sean insaturadas. Además, es fácil caer en la tentación de tomar salsas, pan y postres dulces. Compra y cocina. Descubre el placer de ir al mercado y de descubrir alimentos no refinados en los supermercados biológicos. Cocinar también puede resultarte una actividad relajante y, sobre todo, podrás controlar las cantidades, los ingredientes y la preparación. Fuera de casa. Si no tienes más remedio que comer de restaurante, toma platos cuyos ingredientes se vean (pescado o carnes a la plancha, por ejemplo), huye de las salsas y de postre, tómate una infusión. Si puedes elegir, mejor comida japo.
DESAYUNO Café con leche desnatada sin azúcar. Pan con tomate y sal. Café con leche desnatada sin azúcar. Pan con pechuga de pavo. 2 yogures desnatados con 3 cucharadas soperas de muesli. 200 ml de leche desnatada con 30g de copos de avena. Té con leche desnatada sin azúcar. Pan con jamón york. Tostada de pan integral con queso fresco 0% y mermelada sin azúcar añadido. Zumo de naranja natural. Pan integral con 1 huevo revuelto.
El éxito en la modificación de tu conducta alimentaria dependerá básicamente de tu capacidad para llevar todos los cambios a la práctica diaria. En este sentido la técnica llamada coaching nutricional y la motivación por el objetivo que te permitirán actuar como protagonista en tu estado de salud, determinando tus objetivos, tus debilidades y fortalezas, tus niveles de hambre y saciedad,  aprendiendo a diferenciar el hambre emocional vs la fisiológica, adoptando un actitud positiva ante el cambio, tomando conciencia de ti mismo y de tus decisiones y por último, adquiriendo responsabilidad, compromiso y confianza en ti mismo/a. El apoyo permanente del dietista nutricionista te puede ayudar a  aplicar estas herramientas.
No sólo es básico escoger bien los alimentos que mejor se adaptan a nuestra idea de perder peso. Podemos escoger los más sanos, los menos grasos o los más digestivos, pero su combinación puede arruinar los efectos positivos. Es lo que se conoce como la dieta disociada. No hay demostración científica que lo demuestre pero la lógica se impone en esta manera de entender la ingesta de alimentos y en definitiva el concepto de dieta.
La liraglutida es un análogo del GLP-1, ya autorizado en la Unión Europea a dosis bajas (hasta 1,8 mg al día) para el tratamiento de la diabetes tipo II. El GLP-1 es una hormona natural del organismo que se secreta en el intestino delgado en respuesta a la ingesta de alimentos y que regula el apetito. Sin embargo, esta hormona desaparece en la sangre a gran velocidad, por lo se ha creado el agonista liraglutida, que permanece más tiempo en la sangre manteniendo la sensación de saciedad por más tiempo.
De las cosas que no puedo evitar, ¿puedo hacer algo distinto que sea más saludable? Obviamente, usted no puede evitar todas las situaciones que desencadenan hábitos de alimentación poco saludables, como las reuniones de trabajo. En estas circunstancias, evalúe sus opciones. ¿Podría sugerir o traer refrigerios y bebidas saludables? ¿Podría ofrecerse para tomar notas para distraer su atención de esos refrigerios? ¿Podría sentarse más alejado de la comida para que no le sea fácil agarrar algo? ¿Podría comer un refrigerio saludable antes de la reunión?
El picar no es que sea conveniente, sino que es una buenísima estrategia para mantener nuestra glucemia controlada y por tanto regular nuestro apetito. El problema aparece cuando ese picoteo es aleatorio e improvisado, al igual que debemos organizar nuestros desayunos y comidas principales, debemos llevar un cierto control de las alternativas de picoteo sano que están a nuestro alcance para poder incluir entre horas. En principio los alimentos que más nos interesan son aquellos alimentos que nos aporten una pequeña cantidad de azúcar que se absorba de forma lo más lenta posible, que venga asociado a una importante cantidad de fibra para estimular la saciedad y siempre acompañado con una cantidad significativa de agua. Nuestra sugerencia para un picoteo saludable: fruta, lácteos desnatados, cantidades controladas de frutos secos, pequeños bocadillos y sándwich de pan integral pueden ser muy buenas alternativas.

Por esas razones, al momento de elegir cual té es el adecuado para perder peso es necesario considerar cuales son nuestras necesidades, como funciona nuestro metabolismo, conocer nuestro estado de salud en general y saber específicamente si queremos eliminar líquidos o tejido graso, para posteriormente establecer comparaciones entre los componentes, ventajas y desventajas de cada una de las infusiones que tenga propiedades diuréticas y ayuden en la pérdida de peso. Sin embargo, no hay una elección correcta o errónea, cualquiera de estos tés puede ayudar a bajar de peso.
Son sobre todo la práctica del ayuno, las dietas hiperproteicas y las dietas muy bajas en calorías las que provocan esta deshidratación. Estas pérdidas notables de agua en el organismos tienen consecuencias a nivel cardiovascular y renal pues la sangre es en su mayor parte agua y si hay deshidrtación la sangre se espesa y hay problemas en su circulación: la tensión arterial se desploma y comienzan los problemas para regular la temperatura corporal.
Cuando se establece una dieta, con el fin de bajar de peso, se deberá provocar un balance calórico negativo, mediante una restricción en las calorías que introducimos a partir de la dieta. Como contraposición, nuestro cuerpo responderá incrementando la sensación de hambre para solucionar esta circunstancia, empujándonos imperiosamente a buscar este aporte nutricional.
Las legumbres, los cereales, el pan o la pasta integral no son los culpables de tus kilos de más. Tus enemigos son los dulces industriales, el pan de molde, los snacks salados (aléjate de la máquina del trabajo), los cereales azucarados y los alimentos refinados. Este tipo de carbohidratos de digestión rápida son los que descontrolan tu IG, es decir tu índice glucémico o nivel de insulina en sangre. SÍ. Toma siempre hidratos en el desayuno y cómelos al medio día (un plato de pasta, arroz o legumbres) si por la tarde vas a hacer ejercicio. Toma legumbres al menos tres veces en semana (su fibra es fantástica para tus intestinos y te quitan el hambre durante horas) y el resto de hidratos mejor integrales, ya que se vierten lentamente al torrente sanguíneo, no producen picos de insulina y no se cumulan en forma de grasa como los refinados. NO. A los hidratos de carbono por la noche. De todo lo que venga envasado y tenga pinta de fast food, olvídate.
Hola Ángela, tener una talla 40 o una talla 42 no es indicativo de sobrepeso. Deberíamos valorar otros factores como tu IMC y tu composición corporal. Entiendo la preocupación de tu madre. Quizá si la convences para que hable con nosotros por teléfono sería más fácil, así verá que trabajamos con dietas saludables y que adelgazar no es sinónimo de desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria. Un saludo.
En resumen, para adelgazar con salud es necesario reconsiderar los hábitos de alimentación y modificar aquellos que son erróneos. Se recomienda seguir una dieta equilibrada y variada. Todo aquel que practique además actividad física moderada habitualmente y queme más calorías diarias de las que consume, puede estar seguro de que perderá peso de forma duradera y estará cuidando su salud.
Verdad: Una ración de un alimento bajo en grasa o sin grasa puede ser más bajo en calorías que una ración del mismo producto con toda su grasa. Sin embargo, hay muchos alimentos procesados que son bajos en grasa o sin grasa pero que tienen igual o más calorías que el mismo alimento con la cantidad completa de grasa. A estos alimentos a veces les añaden harina, sal, almidón o azúcar para mejorar su sabor y textura después de haber eliminado la grasa. Esto le añade calorías al alimento.

Si quieres perder 15 kg, debes saber que puedes logarlo mediante un cambio de hábitos de alimentación, actividad física y una adecuada gestión de las actividades diarias en general. Que logres un cambio de hábitos no solo te ayudará a bajar la grasa corporal, sino que además te permitirá el mantenimiento de un peso correcto, a diferencia de los métodos extremos que solo logran empeorar la situación por el efecto yo-yó.


El ritmo de pérdida adecuado es 0,5-1 kg a la semana. Las dos primeras semanas de dieta puede perderse más cantidad de peso, pero en realidad lo que se pierde es agua ligada a las reservas de glucógeno del músculo. De ahí esa pérdida de volumen, a veces muy llamativa, que suele ocurrir al inicio de una dieta de adelgazamiento. Después, como os digo, la pérdida de grasa (que es lo que realmente sobra), será a un ritmo más lento.
El té rojo puede encontrarse en muchos productos orientados a quemar la grasa. Pero lo ideal es incluir la hierba fresca en cada preparación. Es de origen oriental, y entre sus atributos se cuentan la disminución de los triglicéridos en el organismo, y ayuda a reforzar el sistema inmune. Con 1 o 2 tazas al día luego de unos meses, se pueden observar los beneficios del té rojo en nuestro cuerpo.

El rimonabant es un antagonista selectivo del receptor cannabinoide-1 por lo que impide la unión de los llamados endocannabinoides a este receptor del cerebro y los tejidos periféricos, incluyendo los adipocitos. Pertenecen al denominado sistema cannabinoide. Este es un sistema fisiológico que afecta al equilibrio energético, al metabolismo de la glucosa y lipídico y al peso corporal, y en las neuronas del sistema mesolímbico modula la ingesta de alimentos tales como dulces y grasas. Si se estimulan los receptores CB1, se crean nuevas células de grasa y ésta se almacena, lo que aumenta el apetito de alimentos ricos en hidratos de carbono y grasas. Al bloquear estos receptores, el rimonabant disminuye la sensación de hambre, evitando así el consumo de carbohidratos y grasas.
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