Si has consumido cinco frutas al día y estás listo para dar el siguiente paso consumiendo aún más “alimentación adecuada”, hemos elaborado una lista de “buenos alimentos” y una lista de “malos alimentos”. Puedes imprimir las listas y ponerlas en la pared de tu cocina. Cada vez que comas algo verifica si está incluido en la lista de “buenos alimentos” o en la lista de “malos alimentos”. Si está en la lista de “malos alimentos” trata de reemplazarlo por algo de la lista de adecuada. Si no puede sustituir algo de la lista de ‘mala nutrición’ por alguna razón ¡disfrútalo y no te sientas culpable por ello!
El té rojo sufre un proceso de fermentación durante su elaboración que lo hace muy digestivo, además producto de la fermentación tiene capacidad para reducir el colesterol malo y para reducir la presión arterial pese a ser ligeramente estimulante. En cuanto a su poder adelgazante el pu-erh tiene propiedades quema grasa y ayuda a desintoxicar el organismo de forma muy efectiva ya que tiene un contenido en catequinas y polifenoles similar al del té verde sin llegar a igualarlo. Tomar diariamente infusiones de té rojo resulta muy efectivo para conseguir deshacernos de la grasa acumulada.
Corta unas 5-6 cebollas muy finitas. En una sartén grande añade una cucharada de aceite de oliva y cuando esté caliente rehoga los calamares (solo para marcarlos, no deben cocerse). Cuando hayan cogido un poco de color retíralos del fuego. A continuación, en la misma sartén añades la cebolla, bajas el fuego, añades un poco de agua y sal y cueces a fuego lento. Cuando la cebolla esté prácticamente cocida y doradita añades los calamares y dejas cocer hasta que estos estén en su punto. En unos 5 minutos podrás servirlo.
De las cosas que no puedo evitar, ¿puedo hacer algo distinto que sea más saludable? Obviamente, usted no puede evitar todas las situaciones que desencadenan hábitos de alimentación poco saludables, como las reuniones de trabajo. En estas circunstancias, evalúe sus opciones. ¿Podría sugerir o traer refrigerios y bebidas saludables? ¿Podría ofrecerse para tomar notas para distraer su atención de esos refrigerios? ¿Podría sentarse más alejado de la comida para que no le sea fácil agarrar algo? ¿Podría comer un refrigerio saludable antes de la reunión?

No sólo es el jengibre una de las especias más saludables del planeta, sino que también combate la inflamación. Según numerosos estudios, el jengibre, utilizado tradicionalmente para aliviar el dolor de estómago, bloquea varios genes y enzimas en el cuerpo que promueven la inflamación, causantes de la hinchazón. Esto significa que puedes disfrutar de la segunda porción de verduras ricas en nutrientes sin preocupación.
Es importante que detectes los obstáculos habituales, que crees un entorno adecuado y que adoptes la actitud y la determinación necesaria para lograr este cambio en tu alimentación que repercutirá positivamente en otros aspectos de tu vida. Y recuerda que para modificar los hábitos alimenticios tendrás que modificar tu manera de pensar y sentir hacia la comida. Si piensas que eres feliz gracias a los alimentos ricos en grasa, azúcar y sal, le confieres a estos alimentos un poder inmensurable y te conviertes en una persona dependiente de los alimentos no saludables. Por lo que el replanteamiento debe hacerse también desde tus propias emociones y sentimientos. Deberás aprender a comer conscientemente, identificando tus emociones y escuchando a tu cuerpo; tendrás que desconectar el piloto automático en el acto de la ingesta, sin perder el control  y a la vez disfrutando del momento.
Todos los medicamentos de venta con receta utilizado para tratar la obesidad son y deben ser utilizados como sustancias controladas. Esto significa que los médicos deben seguir las pautas rígidas cuando se prescribe ellos. Aunque el abuso y la dependencia no son comunes con los medicamentos supresores del apetito no anfetaminas, los médicos deben tener cuidado al prescribir ellos.

Liraglutida 3.0 solo se puede dispensar con receta médica. El medicamento se administra a través de una inyección subcutánea al día (por ejemplo en el muslo, la parte superior del brazo o el abdomen), preferiblemente siempre a la misma hora. La dosis inicial es de 0,6 mg al día. Está dosis se irá aumentando 0,6 mg cada semana hasta un máximo de 3,0 mg al día. El médico evalúa si se debe continuar con el tratamiento una vez al año. 

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