Las verduras y las frutas jugarán un papel fundamental en tu alimentación diaria ya que no solo te darán saciedad, sino que te aportarán las vitaminas, minerales, fibras y sustancias fitoquímicas esenciales para la salud. Los  hidratos de carbono provendrán sobre todo  de alimentos  como legumbres, pan, arroz o pasta integral, etc. que te darán saciedad y energía. Las proteínas procederán de alimentos saludables como el pescado, los  huevos, las carnes blancas, las legumbres, etc.; estas evitarán la pérdida de masa muscular. Y las grasas serán sobre todo mono y polinsaturadas provenientes de los frutos secos, aguacate, aceite de oliva, pescado azul, etc. que no solo te aportarán ácidos grasos esenciales sino también vitaminas liposolubles con importantes funciones en todo el organismo.
En una sartén honda vierte una cucharada de aceite de oliva y rehoga una cebolla picada y remueve cada pocos minutos para que no se queme (si de todas formas se quema añade un poco de agua o caldo vegetal). Cuando esta esté dorada añade un pimiento rojo picado y una patata laminada, cubre con caldo vegetal y tápalo hasta que la patata casi esté cocida. Añade un lomo de bacalao, tapa de nuevo y cocina hasta que esté el pescado en su punto.
Si esta persona visita el gimnasio y consume 1000 calorías, la proporción es de 20% de grasa y 80% de glucosa, es decir, 200 calorías de grasa y 800 calorías de la glucosa. En el ejercicio, la grasa se obtiene de la grasa muscular (triglicéridos) y la grasa corporal (tejido adiposo) en igual cantidad. Así, la grasa en el cuerpo consumido durante el ejercicio es sólo 100 calorías, lo que se trata de sólo 11g o menos de 0.5 oz!
La dieta de Mayo Clinic no requiere precisión para contar las calorías o los gramos de grasa. En cambio, la Pirámide de Mayo Clinic para peso sano sirve de guía para tomar decisiones inteligentes en cuanto a la alimentación. El mensaje principal es simple: consume la mayoría de los alimentos de los grupos que se encuentran en la base de la pirámide e ingiere una menor cantidad de los que se encuentran en la punta, y muévete más.
Cuando empezamos a conocer el té verde y el té rojo, nos sorprendieron con todas sus propiedades para nuestra salud y bienestar. Es la razón de que millones de personas los tomemos cada día. Nos hace sentir mejor. Ambas variedades procedentes de Camellia sinensis están llenas de propiedades: son estimulantes, mantienen la concentración, pero sobre todo, son ideales para adelgazar.
El extracto de té verde es un ingrediente popular en muchos de los suplementos alimenticios que buscan ayudar con la pérdida de peso, siendo la razón porque numerosos estudios muestran que el antioxidante EGCG (epigalocatequinas galate) participa en la quema de grasa ayudando de esta manera a que el cuerpo obtenga energía de los depósitos de grasa, se cree que el té verde aumenta la producción de la hormona noradrenalina, la cual ayuda a quemar la grasa almacenada en el cuerpo.
Los componentes e ingredientes de un supresor de apetito van a trabajar para conseguir eliminar ciertos problemas, tan importantes como ansiedad por la comida. Entre las propiedades de los inhibidores del apetito naturales, podemos encontrar que algunos de ellos poseen efecto termogénico (aumento de la temperatura corporal), lo que implica incluso llegar a consumir calorías en reposo; contienen o no, sustancias estimulantes, como la cafeína, y que por ello inducen sobre el sistema nervioso, siendo esta característica aprovechable para la práctica deportiva, reduciendo la percepción de la fatiga y por tanto, logrando mantener un ritmo más elevado durante la sesión física; o bien son algún tipo de mineral, tal como el cromo (potente inhibidor del apetito) con propiedades para regular la glucemia sanguínea. Este último punto es bastante interesante, ya que se puede conseguir un efecto del supresor de apetito manteniendo los niveles de azúcar post pandriales (horas después de una comida) en márgenes normales que no impliquen una alteración brusca de la insulina y que no nos veamos casi obligados a volver a realizar un comida o snack.
La dieta de Mayo Clinic no requiere precisión para contar las calorías o los gramos de grasa. En cambio, la Pirámide de Mayo Clinic para peso sano sirve de guía para tomar decisiones inteligentes en cuanto a la alimentación. El mensaje principal es simple: consume la mayoría de los alimentos de los grupos que se encuentran en la base de la pirámide e ingiere una menor cantidad de los que se encuentran en la punta, y muévete más.

Hace pocos días que hemos recibido a la primavera y eso significa que ya quedan pocas semanas para que se acerque el verano, la playa, las vacaciones y ¡la ropa de verano! Esta es una época especialmente positiva para la mayoría de las personas sin embargo hay a quien le entran las prisas por perder esos kilos de más que llevan arrastrados desde hace ya algunos meses y quedaban escondidos debajo del abrigo.
Cuando se establece una dieta, con el fin de bajar de peso, se deberá provocar un balance calórico negativo, mediante una restricción en las calorías que introducimos a partir de la dieta. Como contraposición, nuestro cuerpo responderá incrementando la sensación de hambre para solucionar esta circunstancia, empujándonos imperiosamente a buscar este aporte nutricional.
Las verduras y las frutas jugarán un papel fundamental en tu alimentación diaria ya que no solo te darán saciedad, sino que te aportarán las vitaminas, minerales, fibras y sustancias fitoquímicas esenciales para la salud. Los  hidratos de carbono provendrán sobre todo  de alimentos  como legumbres, pan, arroz o pasta integral, etc. que te darán saciedad y energía. Las proteínas procederán de alimentos saludables como el pescado, los  huevos, las carnes blancas, las legumbres, etc.; estas evitarán la pérdida de masa muscular. Y las grasas serán sobre todo mono y polinsaturadas provenientes de los frutos secos, aguacate, aceite de oliva, pescado azul, etc. que no solo te aportarán ácidos grasos esenciales sino también vitaminas liposolubles con importantes funciones en todo el organismo.
Posteriormente a su comercialización han ido en aumento los casos notificados de trastornos psiquiátricos graves, incluyendo intento de suicidio y suicidio consumado. Tras la revisión de todos los datos disponibles de eficacia y seguridad, el Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP) de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) confirmó que se duplica el riesgo de trastornos psiquiátricos en pacientes que utilizan Acomplia® y estimó que no hay garantías de que dicho riesgo se pueda reducir con medidas adicionales.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) suspendió en 2009 la venta de rimonabant, comercializado en España con el nombre Acomplia®.  Rimonabant (Acomplia®) fue autorizado en la Unión Europea (UE) en junio de 2006. Su indicación estaba autorizada para el tratamiento de pacientes obesos con un Índice de Masa Corporal (IMC) superior o igual a 30 kg/m2 o para pacientes con sobrepeso con un IMC mayor a 27 kg/m2 con factores de riesgo asociados (diabetes tipo 2 o dislipemia). En el momento de su autorización, las alteraciones psiquiátricas, en particular los trastornos depresivos, se identificaron como el problema de seguridad más relevante asociado a este medicamento.
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