Substituya los hábitos poco saludables con nuevos hábitos saludables. Por ejemplo: al reflexionar sobre sus hábitos de alimentación, puede ser que se percate de que come demasiado rápido cuando está solo. Para contrarrestar esto, póngase de acuerdo para almorzar todas las semanas con un compañero de trabajo o invite a cenar a un vecino una noche a la semana. Otras estrategias pueden ser colocar los cubiertos sobre el platillo entre bocados o minimizar otras distracciones (como ver las noticias a la hora de cenar) con las que no podemos prestar atención al tiempo que tardamos en comer o la cantidad de alimentos.
El término de este régimen se refiere a aquellas personas que basan su alimentación en una dieta vegetariana pero que de manera ocasional, y que por las razones que sea, consumen algunos productos de origen animal como mariscos, pescados o aves. Algunos pensarán que entonces todo el mundo entra dentro de este concepto, pero no es así. Su alimentación esta basada en una dieta verde y el consumo de origen animal es ocasional o excepcional.Lo que lo define es la frecuencia en este tipo de ingesta de alimentos.
No sólo es básico escoger bien los alimentos que mejor se adaptan a nuestra idea de perder peso. Podemos escoger los más sanos, los menos grasos o los más digestivos, pero su combinación puede arruinar los efectos positivos. Es lo que se conoce como la dieta disociada. No hay demostración científica que lo demuestre pero la lógica se impone en esta manera de entender la ingesta de alimentos y en definitiva el concepto de dieta.
Es lo que mucha gente desea, perder mucho peso en poco tiempo, pero esto es algo poco saludable. El cuerpo tiene que adaptarse poco a poco a la pérdida de peso, solo así después logrará mantener el peso alcanzado. Perder mucho en poco tiempo es síntoma de una dieta muy severa o un exceso de gasto de energía en relación a la ingesta, algo que a la larga pasa factura.
El té que más recomiendo en caso de querer bajar de peso es el té rojo. Es un magnífico quema grasas, que acelera el metabolismo y se considera un excelente desintoxicante. Mejora el sistema inmune y reduce los niveles de colesterol y triglicéridos. Además, mejora la digestión gracias a la secreción de ácidos gástricos que aceleran la metabolización de los alimentos que ingerimos.
No hay mejor bebida para un deportista que el agua, especialmente si quieres adelgazar. Olvídate de refrescos light, sangrías y combinaciones alcohólicas si quieres lucir tipo este verano. De vez en cuando te puedes permitir una copa de vino tinto o una cerveza para desquitarte en el “chiringuito”, pero no abuses de las calorías líquidas ni siquiera de las bebidas isotónicas o energéticas para corredores porque son trampas calóricas a tu dieta.

Con este batido depurarás tu colon para eliminar toxinas y desechos que se van acumulando. Lava bien dos manzanas y pásalas por la licuadora para extraer el zumo. Añade una cucharada de semillas de linaza, medio vaso de agua y una cuchara de miel y bate bien los ingredientes. Una vez estén integrados, añade una cucharada de semillas de chía, remueve con un tenedor y deja que se disuelvan ligeramente. 5 minutos después volvemos a remover con un tenedor y bebe. El mejor momento para tomarlo es por la mañana en ayunas. Hazlo diariamente durante 2 semanas, puedes perder hasta 6 kilos.
El té rojo puede encontrarse en muchos productos orientados a quemar la grasa. Pero lo ideal es incluir la hierba fresca en cada preparación. Es de origen oriental, y entre sus atributos se cuentan la disminución de los triglicéridos en el organismo, y ayuda a reforzar el sistema inmune. Con 1 o 2 tazas al día luego de unos meses, se pueden observar los beneficios del té rojo en nuestro cuerpo.
Cuando comemos, los alimentos se van descomponiendo poco a poco en sus distintos componentes y el organismo los transforma en la “moneda energética”, que es la glucosa. Una vez que obtenemos la cantidad de glucosa que necesitamos para funcionar en ese momento, el exceso se almacena en otra sustancia de reserva (glucógeno), que nos sirve como “despensa” para cuando se pueda necesitar. Si ese exceso de glucosa es muy abundante la despensa está a tope de su capacidad y se transforma en otra sustancia de reserva mucho más consistente y que se moviliza con más dificultad: la grasa.
Estas dietas generalmente permiten aproximadamente de 1000 a 1200 calorías al día para mujeres y 1200 a 1600 calorías al día para hombres. Una dieta de pocas calorías (LCD, por sus siglas en inglés) es una mejor opción que una VLCD para la mayoría de las personas que desean bajar de peso rápidamente. De igual forma usted debe de ser supervisado por un proveedor de atención médica. Usted no bajará de peso igual de rápido con una LCD, pero puede perder la misma cantidad de peso que con una VLCD.
La dieta mediterránea es la dieta tradicional que cuenta con un mayor respaldo científico y todos conocemos en qué consiste: un consumo alto de frutas, verduras, pescado, cereales integrales, legumbres y aceite de oliva, y bajo en carne roja, azúcares y grasas saturadas. Pero, además, un componente importante es la práctica de ejercicio. Dado que es la dieta que se utilizaba en nuestro país hasta hace no mucho, es muy fácil de seguir. Pero hay que tener en cuenta que lo que hoy podemos entender como “dieta mediterránea” no siempre corresponde a lo que los científicos entienden como tal.

La infusión de goji ayuda a quemar hasta un 10% de calorías. La Lycium Barbarum, planta de la que se cosechan los gojis, es una terapia medicinal tradicional asiática para la diabetes, pero también cuenta con un efecto de adelgazamiento. La mayoría de las infusiones de goji se mezclan con el té verde, incrementando aún más su consumo de calorías. En un estudio publicado en el Journal of the American College of Nutrition, a los participantes se les dio o bien una dosis única de L. barbarum o un placebo después de una comida.
Los nutricionistas no dejan de insistir en la importancia que tiene la primera comida del día, que es la que arranca el metabolismo, la que te proporciona energía y la que te ayuda a regular el apetito hasta la comida. De todo. Tu desayuno debe contener carbohidratos saludables (pan, cereales o galletas integrales y mejor biológicos, sin azúcares ni grasas añadidas); zumo natural o fruta fresca (mejor al principio para hacer mejor la digestión); un lácteo desnatado o vegetal (si tienes intolerancia a la lactosa o quieres reducir aún más las calorías), café o té verde (tu primera dosis de antioxidantes); proteínas sanas (jamón ibérico, pavo, huevo) para quitarte el hambre; alguna grasa saludable (¡aceite de oliva virgen!) y algo dulce si te apetece mucho (es el mejor momento para tomarlo, tienes todo el día para quemarlo), como mermelada sin azúcar añadido.

Este fármaco ha demostrado su eficacia en varios estudios con más de 5.800 pacientes obesos o con sobrepeso, con una duración de hasta 56 semanas. En los estudios se comparó liraglutida con placebo. A los pacientes se les administró el medicamento como parte de un programa de pérdida de peso que incluía dieta y ejercicio. Tras analizar los cinco estudios conjuntamente, con una dosis diaria de 3 mg, los pacientes lograron una reducción del 7,5 % del peso corporal, comparado con un 2,3 % de reducción en los pacientes que recibieron placebo. La pérdida de peso fue más pronunciada en las mujeres que en los hombres.
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