Corta unas 5-6 cebollas muy finitas. En una sartén grande añade una cucharada de aceite de oliva y cuando esté caliente rehoga los calamares (solo para marcarlos, no deben cocerse). Cuando hayan cogido un poco de color retíralos del fuego. A continuación, en la misma sartén añades la cebolla, bajas el fuego, añades un poco de agua y sal y cueces a fuego lento. Cuando la cebolla esté prácticamente cocida y doradita añades los calamares y dejas cocer hasta que estos estén en su punto. En unos 5 minutos podrás servirlo.
Cuando comemos, los alimentos se van descomponiendo poco a poco en sus distintos componentes y el organismo los transforma en la “moneda energética”, que es la glucosa. Una vez que obtenemos la cantidad de glucosa que necesitamos para funcionar en ese momento, el exceso se almacena en otra sustancia de reserva (glucógeno), que nos sirve como “despensa” para cuando se pueda necesitar. Si ese exceso de glucosa es muy abundante la despensa está a tope de su capacidad y se transforma en otra sustancia de reserva mucho más consistente y que se moviliza con más dificultad: la grasa.
El té rojo sufre un proceso de fermentación durante su elaboración que lo hace muy digestivo, además producto de la fermentación tiene capacidad para reducir el colesterol malo y para reducir la presión arterial pese a ser ligeramente estimulante. En cuanto a su poder adelgazante el pu-erh tiene propiedades quema grasa y ayuda a desintoxicar el organismo de forma muy efectiva ya que tiene un contenido en catequinas y polifenoles similar al del té verde sin llegar a igualarlo. Tomar diariamente infusiones de té rojo resulta muy efectivo para conseguir deshacernos de la grasa acumulada.
La obesidad es una enfermedad que afecta a millones de adultos, adolescentes y niños, lo que plantea graves riesgos para la salud. Generalmente, los expertos consideran que la obesidad sea una enfermedad crónica que requiere tratamiento y la gestión de toda la vida. Uno se considera obesidad si el 20% por encima del peso corporal ideal, de acuerdo a informes de peso altura estándar, o si uno de índice de masa corporal, o IMC, supera 30. Los estrategias más importantes para la gestión de la obesidad no son medicamentos, sino más bien, una dieta saludable junto con moderada ejercicio. Por supuesto, el uso de medicamentos de venta con receta pueden ayudar pero nunca debe ser el único tratamiento para la obesidad, ni es siempre considerado una cura.
Cuando comemos, los alimentos se van descomponiendo poco a poco en sus distintos componentes y el organismo los transforma en la “moneda energética”, que es la glucosa. Una vez que obtenemos la cantidad de glucosa que necesitamos para funcionar en ese momento, el exceso se almacena en otra sustancia de reserva (glucógeno), que nos sirve como “despensa” para cuando se pueda necesitar. Si ese exceso de glucosa es muy abundante la despensa está a tope de su capacidad y se transforma en otra sustancia de reserva mucho más consistente y que se moviliza con más dificultad: la grasa.
Las verduras y las frutas jugarán un papel fundamental en tu alimentación diaria ya que no solo te darán saciedad, sino que te aportarán las vitaminas, minerales, fibras y sustancias fitoquímicas esenciales para la salud. Los  hidratos de carbono provendrán sobre todo  de alimentos  como legumbres, pan, arroz o pasta integral, etc. que te darán saciedad y energía. Las proteínas procederán de alimentos saludables como el pescado, los  huevos, las carnes blancas, las legumbres, etc.; estas evitarán la pérdida de masa muscular. Y las grasas serán sobre todo mono y polinsaturadas provenientes de los frutos secos, aguacate, aceite de oliva, pescado azul, etc. que no solo te aportarán ácidos grasos esenciales sino también vitaminas liposolubles con importantes funciones en todo el organismo.
Aclarado este punto, también es cierto que existen ocasiones puntuales en los que puede ser útil bajar rápidamente de peso, apelando a una dieta que acelere el proceso para ver resultados y poder disfrutarlos. Por ejemplo, cuando se ha estado mucho tiempo con un peso alto y la ansiedad hace que la persona quiera notar el cambio en su figura para así motivarse y poder adherir a un plan seguro de alimentación y ejercicios. O cuando solo hay dos o tres kilos que perder y se viene un evento importante en el que se quiere lucir una figura espléndida.
Un estudio de Northwestern Medicine concluyó que aquellos que se despiertan en torno a las 11 de la mañana tienden a consumir, de media, 250 calorías más, la mitad de fruta y productos frescos, y el doble de fast food que la gente que se levanta antes: tres prácticas que favorecen digestiones más lentas y que pueden inflar la zona abdominal. Una práctica no reñida con conseguir las reglamentarias y adecuadas ocho horas de sueño: todo es saber organizarse.
El hígado tiene una capacidad de almacenamiento reducido de sólo 75 g de glucosa y que debe emprender 10g/hour, 6,5 g en el cerebro (el más exigente de energía órgano) y 3,5 g para el riñón y glóbulos rojos. Si bien reconocemos el consejo común de dormir lo suficiente para evitar problemas tales como aumento de peso, pérdida de memoria, deterioro físico, etc, 7,5 horas resulta ser la duración del sueño óptimo con abastecimiento de combustible de una sola vez con la miel antes de dormir. Esto está muy en línea con los informes de muchos medios de comunicación que advirtió que el sueño prolongado, al igual que la falta de sueño puede conducir a graves problemas de salud a través del tiempo.

Controlar el apetito es muy importante si queremos lograr bajar de peso y llevar una vida más saludable. Para lograr esto existen suplementos que controlan la ansiedad, queman grasa y aceleran el metabolismo, excelentes opciones que no son invasivas para nuestro organismo. Chequea estos 6 productos para controlar el apetito y poder bajar de peso fácilmente.
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