La mayoría de las dietas fracasan y la razón suele ser la misma: si no hay dos personas iguales, ¿cómo es posible que una misma dieta sirva para todo el mundo? Intentando responder a esta pregunta hemos creado este completo y sencillo test. Con él podrás descubrir qué tipo de dieta saludable es la que mejor se adapta a tus necesidades y tu estilo de vida.
Los lácteos son muy recomendables en nuestras dietas pensadas para conseguir el peso ideal. En primer lugar por sus nutrientes animales, y en segundo lugar por la importante dosis de calcio. Los quesos son buenos, pero intentaremos evitar los más grasos como el azul. Los yogures y un vaso de leche son básicos y muy apetecibles a cualquier hora del día.
Con el calor y las trasnochadas es fácil salir de casa sin desayunar, pero recuerda que todos los estudios médicos demuestran que las personas que desayunan bien cada día tienen menos probabilidades de ganar kilos con los años y comen menos a lo largo del día. Si te cuesta desayunar, hazte batidos de fruta con yogur y guárdalos en la nevera para tener fresquitos cuando te levantas.
Aunque pensé que el pollo y el pescado eran bajos en grasa, la verdad es que mientras el corte más magro de carne de res tiene alrededor de 28 % de calorías de grasa, el de pollo blanco, sin piel, es casi igual, ¡con 24 % de calorías de grasa! El atún tiene el 21 % y el salmón el 40 %. ¡Los huevos tienen el 70 % de grasa! Mis esfuerzos de pérdida de peso estaban fallando porque estaba haciéndolo todo mal.
“Luego del nacimiento de mi segundo hijo, gané peso y no pude bajar durante mucho tiempo. Mi peso era de casi 100 kilos (estoy de acuerdo, eso es mucho) e intenté docenas de dietas para perder peso. El principal problema era que unas tres veces logré perder 25 kilos, pero en algunos meses volvía a aumentar e incluso más que antes”, relata, al tiempo que agrega: “Me di cuenta de que una dieta estricta provocaba que comiera demás, entonces creé mi propia dieta. Perdí casi 50 kilos en 10 meses. Hoy y desde hace más de 6 años, mi peso ronda los 65 kilos”.
Coged calculadora porque vamos a hacer números hoy. En un único mes con una dieta adecuada puedes perder entre 3,5 y 4,5 kilos perfectamente. Reducir 450 gramos de grasa corporal equivale a 3.500 kcal. Para perder 1 kilo a la semana deberemos quemar unas 1.000 kcal. al día. Esta rebaja puede ser llevada a cabo recortando las calorías consumidas y quemando más haciendo ejercicio.
Un estudio de Northwestern Medicine concluyó que aquellos que se despiertan en torno a las 11 de la mañana tienden a consumir, de media, 250 calorías más, la mitad de fruta y productos frescos, y el doble de fast food que la gente que se levanta antes: tres prácticas que favorecen digestiones más lentas y que pueden inflar la zona abdominal. Una práctica no reñida con conseguir las reglamentarias y adecuadas ocho horas de sueño: todo es saber organizarse.
Verdad: Una ración de un alimento bajo en grasa o sin grasa puede ser más bajo en calorías que una ración del mismo producto con toda su grasa. Sin embargo, hay muchos alimentos procesados que son bajos en grasa o sin grasa pero que tienen igual o más calorías que el mismo alimento con la cantidad completa de grasa. A estos alimentos a veces les añaden harina, sal, almidón o azúcar para mejorar su sabor y textura después de haber eliminado la grasa. Esto le añade calorías al alimento.
Supresores del apetito sin recetas, naturales y más potentes: Ejemplos de este tipo son Phen375, Hoodia, extractos de té verde, etc. Aunque no todos los médicos los recomiendan, algunos de ellos son muy fuertes y muy eficaces como la Hoodia y Phen375, y pueden a ayudarte a perder peso de una forma extraordinaria. Además son seguros y no tienen ningún efecto secundario negativo que comprometa tu salud.
Verdad: Comer mejor no tiene que costar mucho dinero. Muchas personas piensan que los alimentos frescos son más saludables que los enlatados o congelados. Por ejemplo, algunas personas piensan que la espinaca es mejor cruda que congelada o enlatada. Sin embargo, algunas frutas y vegetales enlatados o congelados proporcionan tantos nutrientes como los frescos y a un costo menor. Escoja vegetales enlatados bajos en sal y frutas enlatadas en su propio jugo o en agua. No se olvide enjuagar a los vegetales enlatados para quitarles el exceso de sal. Algunos productos del mar enlatados, como el atún, son saludables, de bajo costo y fáciles de conservar en la dispensa. Otras fuentes saludables de proteína que no cuestan mucho son las lentejas, las alverjas o chícharos y los frijoles enlatados, congelados o empaquetados en funda.
La mayoría de las dietas fracasan y la razón suele ser la misma: si no hay dos personas iguales, ¿cómo es posible que una misma dieta sirva para todo el mundo? Intentando responder a esta pregunta hemos creado este completo y sencillo test. Con él podrás descubrir qué tipo de dieta saludable es la que mejor se adapta a tus necesidades y tu estilo de vida.
Con qué: la idea es no comer nada sólido, sino consumir las frutas y las verduras en batidos y licuados, por supuesto sin leche, ni siquiera las vegetales por estos dos primeros días. Usar más verduras que frutas es lo ideal ya que las frutas tienen mucha azúcar. 4 vasos para mujeres y 6 para hombres son el consumo recomendado. Durante el día beber agua, tisanas de hierbas y nada de té, mate ni café, para favorecer la desintoxicación.

Verdad: Las dietas de moda no son la mejor manera de perder peso permanentemente. Este tipo de dieta generalmente promete que usted perderá peso rápidamente. Le hacen reducir estrictamente lo que come o evitar ciertos tipos de alimentos. Es posible que al principio sí pierda peso, pero es difícil continuar este tipo de dieta. La mayoría de las personas pronto se cansan de seguirlas y vuelven a subir el peso que habían perdido.


En la fase inicial de la dieta, que dura dos semanas, se pueden perder entre 2,7 y 4,5 kilos. Este es un esquema tipo de un menú diario, que contiene 1.200 calorías. En esta etapa, te centras en los hábitos del estilo vida que se relacionan con el peso. Aprendes a adoptar cinco hábitos saludables, a abandonar cinco malos y a incorporar otros cinco adicionales. Esta etapa puede ayudarte a ver algunos resultados rápidos (un estímulo psicológico).

Es posible que las personas que comen granos enteros como parte de una dieta saludable reduzcan sus posibilidades de desarrollar algunas enfermedades crónicas. Las pautas dietéticas del gobierno sugieren que la mitad de los granos que usted consuma sean integrales. Por ejemplo, seleccione el pan que tenga el 100 por ciento de harina de trigo integral en lugar del pan blanco, y arroz moreno en lugar de arroz blanco. En la sección de Información adicional al final de esta hoja se ofrecen vínculos útiles a estas pautas y al sitio web MiPlato, que proporciona información, sugerencias prácticas y herramientas para comer de forma saludable.


La Universidad de Newcastle, en Australia, ha presentado un programa de adelgazamiento solo pensado para hombres y la han bautizado como Workplace POWER, acrónimo de Preventing Obesity Whitout Eating Like a Rabbit ('Prevenir la obesidad sin comer como un conejo'). "Muchos varones no reconocen que tienen sobrepeso”, explica en 'The Sidney Morning Herald' uno de los creadores de la dieta, el profesor Philip Morgan. “Tener barriga no parece ser un problema cuando todos tus compañeros tienen una. Ser gordo se ha normalizado entre los hombres porque el 70% tiene obesidad o sobrepeso”.

Porque aunque parezca que no, sí que se pueden perder en una semana esos tres kilos de más de forma rápida y sin efecto yo-yó. La cuestión es, ¿cómo? La doctora experta Ana Bellón nos da una de las respuestas "con una dieta controlada que preserve nuestra masa muscular y que ataque a la grasa localizada lo que favorecerá unos buenos resultados a largo plazo", nos asegura.


Cuando se lleva a cabo una dieta para adelgazar, existen momentos o situaciones en las que es necesario recurrir a ciertas “herramientas” que nos ayuden a controlar el apetito, ya que suele suceder, sobre todo en las dietas que requieren de bajo consumo de alimentos, bien sea hipocalórica, hipoprotéica o algún otro tipo de dieta similar, que la ansiedad se apodera y surge un apetito voraz que parece insaciable, lo que en ocasiones nos conduce a fallar la dieta pues terminamos cometiendo un error que puede logra que la dieta quede sin eficacia.
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