Consejo: Las guías gubernamentales para la actividad física recomiendan que los adultos hagan ejercicios para fortalecer los músculos por lo menos 2 veces a la semana. Estas guías también sugieren que los adultos deben hacer de 2½ a 5 horas semanales de actividad aeróbica de intensidad moderada o vigorosa. El ejercicio aeróbico es el que le hace sudar y respirar más rápido e incluye actividades como caminar a paso ligero o andar en bicicleta.

Cuando se entra en la dinámica de perder mucho peso, llegará un momento en que pueda convertirse en una obesión y aparezcan los temidos trastornos de la alimentación como son la anorexia o bulimia. Situaciones en las que por muy bien que esté nuestro cuerpo, seguiremos percibiéndolo con exceso de grasa y la necesidad imperiosa (sea como sea), de perder peso.

Existen diversas opiniones sobre el uso de inhibidores del apetito y de la absorción de las grasas como tratamiento para perder peso. Algunos opinan que se pueden tomar durante un tiempo como complemento, siempre que finalmente se modifique también la alimentación. Otros consideran que deben tenerse en cuenta los graves efectos secundarios. Eso sí, hay que tener en cuenta que muchos medicamentos para adelgazar  han sido aprobados y después, con el tiempo, son retirados del mercado debido a sus efectos secundarios.
Ya sabes que el ejercicio es un gran aliado para mantener el peso y no tener que hacer dieta. Pero el deporte no se hace sólo en el gimnasio ni en la pista de pádel. Si le añades actividad a tu día a día, sobre todo en ciertos momentos, no dejarás de consumir calorías. Gestos activos. Dejar el coche e ir caminando o en metro al trabajo (es un magnífico gimnasio), subir las escaleras en lugar de utilizar el ascensor (si subes los peldaños de dos en dos tonificarás tus nalgas), dar un paseo después de comer, instalar una máquina elíptica en casa, apuntarte a la moda del bicing, jugar con tus peques, hacer el amor… todo suma actividad física y resta calorías al final del día.
¿Hay algo más natural que hacer unos ejercicios de abdominales?. Concretamente existen los denominados abdominales hipopresivos que haciéndolos bien (requieren de un cualificado entrenador personal) se puede conseguir un abdomen tonificado completamente plano. Muchas personas hacen los abdominales tradicionales, los cuales también se suelen hacer mal y no son óptimos para conseguir un vientre espectacular.

Hola Paloma, si ya vas a un nutricionista tendrías que consultarle tus dudas. Por lo que cuentas en tu mensaje puede que la dieta y la medicación no estén bien pautadas ya que no deberías tener tantas bajadas de azúcar y tampoco deberías subir de peso. Si quieres nosotras podríamos llevarte la parte nutricional de tu tratamiento, puedes ponerte en contacto con nosotras a través del formulario de contacto o vía telefónica. Un saludo.

Buenas tardes. Creo que soy un autentico desafio para cualquier nutricionista que se precie jeje. Tengo casi 60 años. LLevo prácticamente toda mi vida haciendo deporte. Ahora mismo hago 2 dias a la semana ejercicios de core y natación durante aproximadamente 1:15. Y 3 dias a la semana practico ciclismo, suelo hacer unos 250 km repartidos en esos tres dias. Lo cierto es que hace unos años me deje estar durante unos meses, cogi algunos kilos y no hay forma de quitármelos. Mido 1,79 y peso 85KG. Ahora llevo un mes haciendo una dieta bastante estricta hipocalórica, pero creo que bien balanceada, proteínas, hidratos y poco de grasas ( aceite de oliva) con sumplementos como proteína de suero de leche y creatina. Hago 5 comidas al dia, y os aseguro que no paso de las 1500 – 1600 calorias diarias ( bastante menos de lo que necesito). Pues en un mes apenas he perdido 700gr. Y me idea era intentar llegar a los 79 kg en 2 meses, tampoco era tan descabellado. La verdad que no se que hacer. Saludos cordiales.
Es importante que detectes los obstáculos habituales, que crees un entorno adecuado y que adoptes la actitud y la determinación necesaria para lograr este cambio en tu alimentación que repercutirá positivamente en otros aspectos de tu vida. Y recuerda que para modificar los hábitos alimenticios tendrás que modificar tu manera de pensar y sentir hacia la comida. Si piensas que eres feliz gracias a los alimentos ricos en grasa, azúcar y sal, le confieres a estos alimentos un poder inmensurable y te conviertes en una persona dependiente de los alimentos no saludables. Por lo que el replanteamiento debe hacerse también desde tus propias emociones y sentimientos. Deberás aprender a comer conscientemente, identificando tus emociones y escuchando a tu cuerpo; tendrás que desconectar el piloto automático en el acto de la ingesta, sin perder el control  y a la vez disfrutando del momento.
“Luego del nacimiento de mi segundo hijo, gané peso y no pude bajar durante mucho tiempo. Mi peso era de casi 100 kilos (estoy de acuerdo, eso es mucho) e intenté docenas de dietas para perder peso. El principal problema era que unas tres veces logré perder 25 kilos, pero en algunos meses volvía a aumentar e incluso más que antes”, relata, al tiempo que agrega: “Me di cuenta de que una dieta estricta provocaba que comiera demás, entonces creé mi propia dieta. Perdí casi 50 kilos en 10 meses. Hoy y desde hace más de 6 años, mi peso ronda los 65 kilos”.
El té verde es antioxidante, quema grasa t depurativo. Esto quiere decir que, el té verde, ayuda a controlar el colesterol y triglicéridos, ambos ligados a problemas de sobrepeso. Si tienes hígado graso o deseas disminuir la grasa en tu organismo, este té brinda poder termogénico que es el adecuado en esos casos. Por último, el té verde es capaz de ayudarte a limpiar el colón y eliminar toxinas que influyen negativamente en la digestión, volviendo lento el proceso de perder peso.

Qué es: un plan alimentario basado en consumir alimentos que, prácticamente, contengan proteínas y sean bajos en carbohidratos. Funciona porque los hidratos son alimentos que aportan mucha energía y, si no se consume, tiende a quedarse acumulada en el cuerpo en forma de grasa saturada. En cambio, las proteínas son nutrientes con gran poder de saciedad que, además, promueven que el metabolismo se acelere y pueda quemar más calorías. El principio de su éxito es que al reducir la ingesta de los alimentos que tienen un alto aporte de hidratos se logra activar el proceso de cetosis del organismo.
También aportan proteína en su forma más pura, es decir, sin apenas carbohidratos ni grasas (que posiblemente ya ingieres en cantidad suficiente con los alimentos). Tampoco contienen sustancias acompañantes no deseadas, como colesterol y purinas, que están presentes sobre todo en la piel y los despojos de alimentos de origen animal y pueden causar gota.
Corta a dados un calabacín, media berenjena, una cebolla y 10 champiñones a laminas. En una sartén añade una cucharada de aceite de oliva y cuando este esté caliente añade las verduras y rehógalas. Debes pocharlas a fuego lento, si se queman añade un poco de agua. Cuando estén pochadas añade las gambas descongeladas y cuando estas estén cocidas añades los espaguetis y un poco de albahaca. Remueve unos minutos y ya lo tendrás listo.
Si has consumido cinco frutas al día y estás listo para dar el siguiente paso consumiendo aún más “alimentación adecuada”, hemos elaborado una lista de “buenos alimentos” y una lista de “malos alimentos”. Puedes imprimir las listas y ponerlas en la pared de tu cocina. Cada vez que comas algo verifica si está incluido en la lista de “buenos alimentos” o en la lista de “malos alimentos”. Si está en la lista de “malos alimentos” trata de reemplazarlo por algo de la lista de adecuada. Si no puede sustituir algo de la lista de ‘mala nutrición’ por alguna razón ¡disfrútalo y no te sientas culpable por ello!
DESAYUNO Café con leche desnatada sin azúcar. Pan con tomate y sal. Café con leche desnatada sin azúcar. Pan con pechuga de pavo. 2 yogures desnatados con 3 cucharadas soperas de muesli. 200 ml de leche desnatada con 30g de copos de avena. Té con leche desnatada sin azúcar. Pan con jamón york. Tostada de pan integral con queso fresco 0% y mermelada sin azúcar añadido. Zumo de naranja natural. Pan integral con 1 huevo revuelto.
Es importante que detectes los obstáculos habituales, que crees un entorno adecuado y que adoptes la actitud y la determinación necesaria para lograr este cambio en tu alimentación que repercutirá positivamente en otros aspectos de tu vida. Y recuerda que para modificar los hábitos alimenticios tendrás que modificar tu manera de pensar y sentir hacia la comida. Si piensas que eres feliz gracias a los alimentos ricos en grasa, azúcar y sal, le confieres a estos alimentos un poder inmensurable y te conviertes en una persona dependiente de los alimentos no saludables. Por lo que el replanteamiento debe hacerse también desde tus propias emociones y sentimientos. Deberás aprender a comer conscientemente, identificando tus emociones y escuchando a tu cuerpo; tendrás que desconectar el piloto automático en el acto de la ingesta, sin perder el control  y a la vez disfrutando del momento.

Este fármaco ha demostrado su eficacia en varios estudios con más de 5.800 pacientes obesos o con sobrepeso, con una duración de hasta 56 semanas. En los estudios se comparó liraglutida con placebo. A los pacientes se les administró el medicamento como parte de un programa de pérdida de peso que incluía dieta y ejercicio. Tras analizar los cinco estudios conjuntamente, con una dosis diaria de 3 mg, los pacientes lograron una reducción del 7,5 % del peso corporal, comparado con un 2,3 % de reducción en los pacientes que recibieron placebo. La pérdida de peso fue más pronunciada en las mujeres que en los hombres.
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