El consumo de té verde junto a la actividad física reduce la grasa abdominal. Entre las catequinas del té, se destaca el galato de epigalocatequina que está considerado como un termogénico natural que promueve la quema de grasa y eleva el gasto calórico. Muy importante es que su consumo continuado ayuda a reducir la absorción de grasas en el organismo, como un efecto antiobesidad. No dudes en introducir el té verde en tu vida.
Las legumbres, los cereales, el pan o la pasta integral no son los culpables de tus kilos de más. Tus enemigos son los dulces industriales, el pan de molde, los snacks salados (aléjate de la máquina del trabajo), los cereales azucarados y los alimentos refinados. Este tipo de carbohidratos de digestión rápida son los que descontrolan tu IG, es decir tu índice glucémico o nivel de insulina en sangre. SÍ. Toma siempre hidratos en el desayuno y cómelos al medio día (un plato de pasta, arroz o legumbres) si por la tarde vas a hacer ejercicio. Toma legumbres al menos tres veces en semana (su fibra es fantástica para tus intestinos y te quitan el hambre durante horas) y el resto de hidratos mejor integrales, ya que se vierten lentamente al torrente sanguíneo, no producen picos de insulina y no se cumulan en forma de grasa como los refinados. NO. A los hidratos de carbono por la noche. De todo lo que venga envasado y tenga pinta de fast food, olvídate.
La dieta de Mayo Clinic ofrece ideas prácticas y realistas para incorporar más actividad física y ejercicio a lo largo del día, así como para encontrar un plan que funcione para ti. La dieta recomienda hacer, por lo menos, 30 minutos de ejercicio todos los días e, incluso, más ejercicio a fin de obtener mayores beneficios para la salud y para bajar de peso aún más. La dieta también hace hincapié en moverse más durante el día, como usar las escaleras en lugar del elevador.
Con estos suplementos controlar tu apetito y los antojos será mucho más fácil, por lo que podrás mantenerte fiel a tus planes de alimentación y estar en forma y más saludable. Muchas veces la ansiedad es uno de los factores que potencian nuestro apetito, pero si te mantienes enfocado en tu meta, te ejercitas y comes saludable no habrá nada que te detenga.
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