Haga de 2½ a 5 horas de actividad física de intensidad moderada o vigorosa cada semana. Salga a correr, a caminar a paso ligero o de excursión, juegue tenis, fútbol o baloncesto, o use una hula hula. ¡Elija lo que más disfrute! Con que haga 10 minutos de actividad física de una sola, varias veces a lo largo del día y de la semana, llegará a su meta para la cantidad total de actividad física que usted debe hacer.
Las patatas fritas, los dulces, las galletas, los primeros turrones y mazapanes y la comida precocinada como el pan, la pasta o el queso precocinado e incluso el atún de lata o la leche de almendras pueden contener más sal y azúcar de lo que te imaginas. Así que en lugar de elegir estos alimentos, elige pan integral o cereales enteros como el muesli evitando las harinas blancas y refinadas. Si quieres adelgazar, intenta tomar menos lácteos. El azúcar, la harina y los lácteos pueden causar inflamación así que sustitúyelos por comidas y vegetales para conseguir tu objetivo de perder esos tres kilos de manera más rápida.

Para poder llevar a cabo la dieta tienes que tener siempre en casa frutas y verduras. Lo ideal es que compres al menos una vez a la semana frutas y verduras frescas variadas (para ensaladas, cremas de verduras, saltearlas, para hervir…). Y por si la semana se te complica y no tienes tiempo, siempre va bien tener en casa conservas de verduras como espárragos o alcachofas que te solucionan una cena.


Cuando comemos, los alimentos se van descomponiendo poco a poco en sus distintos componentes y el organismo los transforma en la “moneda energética”, que es la glucosa. Una vez que obtenemos la cantidad de glucosa que necesitamos para funcionar en ese momento, el exceso se almacena en otra sustancia de reserva (glucógeno), que nos sirve como “despensa” para cuando se pueda necesitar. Si ese exceso de glucosa es muy abundante la despensa está a tope de su capacidad y se transforma en otra sustancia de reserva mucho más consistente y que se moviliza con más dificultad: la grasa.
Cuando comemos, los alimentos se van descomponiendo poco a poco en sus distintos componentes y el organismo los transforma en la “moneda energética”, que es la glucosa. Una vez que obtenemos la cantidad de glucosa que necesitamos para funcionar en ese momento, el exceso se almacena en otra sustancia de reserva (glucógeno), que nos sirve como “despensa” para cuando se pueda necesitar. Si ese exceso de glucosa es muy abundante la despensa está a tope de su capacidad y se transforma en otra sustancia de reserva mucho más consistente y que se moviliza con más dificultad: la grasa.
Todo el mundo se quema una cantidad básica de calorías por día sólo para la función - el bombeo de sangre, la eliminación de residuos y la respiración. Esta es su tasa metabólica basal (TMB) y está influenciado por su tamaño (personas mayores queman más calorías), la masa muscular, la genética, el sexo y la edad. Además de su BMR, cada actividad que realiza - de la ducha para ir de compras a escribir en el ordenador - quema calorías. La cantidad de calorías quemadas haciendo un movimiento específico depende de su nivel de intensidad, su tamaño y su eficiencia. El ejercicio contribuye a esta quema de calorías. Por ejemplo, una mujer de 150 libras funcionando a una velocidad de 6 kilómetros por hora sobre una cinta de correr (10 minutos millas) quema alrededor de 1000 calorías en una hora. Ingerir más calorías de las que gasta en un día y usted aumentará de peso, mantener el consumo y la producción, incluso para mantener su peso y crear un déficit de calorías para bajar de peso.

Casi siempre este es el supresor del apetito que recomiendan la mayoría de los especialistas en nutrición ya que es altamente efectivo. Según el sitio web Drugs.com, el ingrediente principal de las pastillas Unique Hoodia provienen de una planta que se encuentra en África llamada hoodia gordonii, la cual es similar a un cactus y es usado por las tribus africanas para contener el hambre y la sed mientras salían a largas excursiones en búsqueda de alimento.
¿Comes poco, intentas que sea sano y aún así no consigues bajar de peso? La clase puede estar en el azúcar blanco, un producto químico que no aporta ningún nutriente al organismo y sí muchas calorías. ¿No tomas azúcar? Puede que no se lo añades al café pero estés tomándolo a través del pan de molde, las verduras envasadas, las sopas o purés de tetrabrick, el fiambre, el salmón ahumado, los yogures, los alimentos precocinados… sólo tienes que empezar a leer las etiquetas de lo que compras para llevarte las manos a la cabeza y darte cuenta de la cantidad de azúcar que ingieres sin querer. Menos energía. Todo ese azúcar es el que provoca picos de insulina, que siempre tengas hambre y que estés baja de energía.
El té verde que te ayudará a perder peso de forma 100% natural. Lo más interesante y divertido es que puedes usar el té Matcha en batidos, recetas para hornear, incluso para hacer deliciosos helados de té verde. Entre sus atributos, destacan que es potenciador del metabolismo, o sea, que podrás quemar más calorías fácilmente durante el día y verás resultados más inmediatos. Matcha no solo beneficia la salud física, si no el estado mental: mejora la concentración, mejora la memoria y da más energía.
Con estos suplementos controlar tu apetito y los antojos será mucho más fácil, por lo que podrás mantenerte fiel a tus planes de alimentación y estar en forma y más saludable. Muchas veces la ansiedad es uno de los factores que potencian nuestro apetito, pero si te mantienes enfocado en tu meta, te ejercitas y comes saludable no habrá nada que te detenga.
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