Su efecto reductor de apetito tiende a disminuir después de unas semanas y es por eso que estos medicamentos son útiles sólo durante las primeras semanas de un programa de pérdida de peso. Los cambios en los hábitos alimenticios y nivel de actividad se deben desarrollar y continuó durante un período de tiempo más largo para que una persona a seguir perdiendo peso y mantener el peso perdido vuelva a aparecer. En las últimas dos décadas la mayor parte del mundo occidental se ha obsesionado con la pérdida de peso. Supresores de apetito se hicieron muy popular, pero parece que la mayoría de las personas no son conscientes de que podían causar algunos efectos secundarios muy graves. Las epidemias de la hipertensión y el daño de la válvula cardíaca pulmonar fatal asociada con agentes de estos medicamentos han dado lugar a la retirada de varios de estos productos del mercado. Con supresores del apetito las personas están interrumpiendo una ocurrencia muy natural, y es una pena que nuestra sociedad promueve realmente estos supresores del apetito como un medio seguro de perder peso.

En una olla a presión calienta agua y cuando rompa a hervir añade ½ kg de calabaza, 1 puerro, 1 cebolla y 3 zanahorias previamente peladas, lavadas y troceadas. Añade sal y tápala. Cuece las verduras según el tiempo que indiquen las especificaciones de la olla para hacer puré. A continuación, ajusta la cantidad de agua, añade 1 cuchara sopera de aceite de oliva y tritúralo. Puedes añadir especias como pimienta blanca o negra.


Personalmente, he tomado pastillas que prometen un aumento de energía, una rápida pérdida de peso y píldoras que garantizan una reducción de agua de peso de 5 libras en un fin de semana. En algún momento, todos nos damos cuenta el bajar de peso rápido y fácil de métodos no van a trabajar por objetivos de salud a largo plazo. Después de investigar muchos programas de pérdida de peso, me di cuenta de que la mayoría de las dietas prometen la solución rápida misma. Ellos están ofreciendo formas muy difícil de alcanzar metas imposibles de conseguir.
Qsymia (fentermina y topiramato):  Este medicamento ayuda a suprimir el apetito y reducir la ingesta de alimentos. Si tiene un IMC superior a 30 o un índice de masa corporal de 27 o más junto con una afección relacionada con el peso, su médico puede recetarle este producto. El medicamento debe tomarse junto con las modificaciones del estilo de vida para la pérdida de peso sostenida.

Perder peso gracias a un tratamiento con fármacos (pastillas para adelgazar) puede parecer tentadoramente fácil a simple vista. Sin embargo, estos tratamientos son muy agresivos y sin un control médico adecuado existe el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves. El tratamiento con estos fármacos no implica un cambio en los hábitos por lo  que el paciente suele recuperar el peso perdido al finalizar el tratamiento si no se han instaurados hábitos de alimentación correctos. En la mayoría de los casos, una reducción de peso duradera implica siempre un cambio en el estilo de vida: llevar una alimentación sana y equilibrada complementada con suficiente ejercicio físico es la mejor forma de mantener el peso ideal.
×