La obesidad es una enfermedad que afecta a millones de adultos, adolescentes y niños, lo que plantea graves riesgos para la salud. Generalmente, los expertos consideran que la obesidad sea una enfermedad crónica que requiere tratamiento y la gestión de toda la vida. Uno se considera obesidad si el 20% por encima del peso corporal ideal, de acuerdo a informes de peso altura estándar, o si uno de índice de masa corporal, o IMC, supera 30. Los estrategias más importantes para la gestión de la obesidad no son medicamentos, sino más bien, una dieta saludable junto con moderada ejercicio. Por supuesto, el uso de medicamentos de venta con receta pueden ayudar pero nunca debe ser el único tratamiento para la obesidad, ni es siempre considerado una cura.

Buenas tardes. Creo que soy un autentico desafio para cualquier nutricionista que se precie jeje. Tengo casi 60 años. LLevo prácticamente toda mi vida haciendo deporte. Ahora mismo hago 2 dias a la semana ejercicios de core y natación durante aproximadamente 1:15. Y 3 dias a la semana practico ciclismo, suelo hacer unos 250 km repartidos en esos tres dias. Lo cierto es que hace unos años me deje estar durante unos meses, cogi algunos kilos y no hay forma de quitármelos. Mido 1,79 y peso 85KG. Ahora llevo un mes haciendo una dieta bastante estricta hipocalórica, pero creo que bien balanceada, proteínas, hidratos y poco de grasas ( aceite de oliva) con sumplementos como proteína de suero de leche y creatina. Hago 5 comidas al dia, y os aseguro que no paso de las 1500 – 1600 calorias diarias ( bastante menos de lo que necesito). Pues en un mes apenas he perdido 700gr. Y me idea era intentar llegar a los 79 kg en 2 meses, tampoco era tan descabellado. La verdad que no se que hacer. Saludos cordiales.

Una tasa de pérdida de peso de 1 a 2 libras por semana significa que usted no tiene que experimentar terribles privaciones. Los Institutos Nacionales de la Salud advierte que las mujeres no deben tomar en menos de 1.200 calorías por día y los hombres menos de 1.500 por día. Cortar calorías discrecionales primera - como los refrescos y los dulces - para contribuir a su déficit de calorías. Llene la mitad de su plato con alto volumen, alimentos bajos en calorías, como verduras verdes, una cuarta parte de su plato con un carbohidrato saludable como los granos enteros o boniatos y un cuarto con una proteína magra, como pollo sin piel o pescado. Haga del ejercicio una prioridad - incluso la quema de un extra de 250 calorías al día en un paseo de 40 minutos - ayudará a contribuir a la pérdida de peso.


Elabore una lista de sus hábitos de alimentación. Mantener un "diario de alimentos" durante unos días donde anote todo lo que come y la hora en que lo hace le ayudará a descubrir sus hábitos. Por ejemplo, puede caer en la cuenta de que siempre quiere algo dulce cuando siente una baja de su energía a media tarde. Use planificación de menús (en inglés) [PDF-34KB] para elaborar la lista. Es bueno anotar cómo se sentía cuando decidió comer, especialmente si no tenía hambre. ¿Estaba cansado o estresado?

¿Hay algo más natural que hacer unos ejercicios de abdominales?. Concretamente existen los denominados abdominales hipopresivos que haciéndolos bien (requieren de un cualificado entrenador personal) se puede conseguir un abdomen tonificado completamente plano. Muchas personas hacen los abdominales tradicionales, los cuales también se suelen hacer mal y no son óptimos para conseguir un vientre espectacular.


La próxima vez que realices ejercicio (caminar, nadar, correr, etc.) añade algunos intervalos de 30 segundos en los que aumentes la intensidad y luego regresa a la intensidad normal. Estos ligeros cambios harán que tu cuerpo consuma más energía, fortalece considerablemente la capacidad de las células para regenerarse y las ayuda a tener una mayor oxigenación.

Además, depender de un supresor distrae del verdadero objetivo de mantener una dieta saludable que incluya ejercicio y alimentos ricos en fibra y nutrientes (algo que controla el apetito de forma natural y previene la ansiedad por comer). Una buena alternativa a los productos artificiales para bajar de peso, y que recomiendan los expertos, es esforzarse por establecer unos patrones de alimentación saludable a largo plazo, con ayuda de un nutricionista o de un programa de pérdida de peso que enseñe a los usuarios a establecer un equilibrio óptimo entre los grupos de alimentos y las cantidades de ingesta adecuadas. "La solución rápida de la colombina supresora del apetito nunca es la respuesta a la pérdida de peso", dice Marlowe. "Lo que se necesita es una dieta equilibrada y una digestión sana; no hay otra manera".

No se trata de seguir dietas estrictas en la que se limitan grupos de alimentos. Se trata de comer de todos los grupos de alimentos para obtener todos los nutrientes que nuestro cuerpo necesita. La estrategia se basa en tomar menos calorías de las que gastamos a costa de azúcares y grasas, especialmente las que no son saludables. A esta estrategia se le llama dieta hipocalórica.

Algunas personas que hacen cambios drásticos en los niveles de dieta o ejercicio podrían caer más peso en las primeras semanas de esfuerzo. Recuerde, hacer cambios sólo durante un corto período de tiempo puede dar resultados al principio, pero cuando vuelva a los viejos hábitos, su peso volverá. Los investigadores de la UCLA encuestaron datos de 31 estudios de dieta diferentes y reportados en una edición de abril de 2007 del "American Psychologist" que la mayoría de personas que hacen dieta a recuperar el peso perdido en pocos años. Hacer pequeños cambios en su dieta que se puede vivir con los siglos de la creación de un estilo de vida más activo, la búsqueda de movimiento que le guste, es la única manera segura de alcanzar y mantener un peso saludable.
Un estudio de Northwestern Medicine concluyó que aquellos que se despiertan en torno a las 11 de la mañana tienden a consumir, de media, 250 calorías más, la mitad de fruta y productos frescos, y el doble de fast food que la gente que se levanta antes: tres prácticas que favorecen digestiones más lentas y que pueden inflar la zona abdominal. Una práctica no reñida con conseguir las reglamentarias y adecuadas ocho horas de sueño: todo es saber organizarse.

Liraglutida 3.0 solo se puede dispensar con receta médica. El medicamento se administra a través de una inyección subcutánea al día (por ejemplo en el muslo, la parte superior del brazo o el abdomen), preferiblemente siempre a la misma hora. La dosis inicial es de 0,6 mg al día. Está dosis se irá aumentando 0,6 mg cada semana hasta un máximo de 3,0 mg al día. El médico evalúa si se debe continuar con el tratamiento una vez al año. 
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