2Reference for 5%: Blackburn G. (1995). Effect of degree of weight loss on health benefits. Obesity Research 3: 211S-216S. 2 Reference for 10%: NIH, NHLBI Obesity Education Initiative. Clinical Guidelines on the Identification, Evaluation, and Treatment of Overweight and Obesity in Adults. Disponible en Internet: http://www.nhlbi.nih.gov/guidelines/obesity/ob_gdlns.pdf [PDF-1.25MB]
Haga de 2½ a 5 horas de actividad física de intensidad moderada o vigorosa cada semana. Salga a correr, a caminar a paso ligero o de excursión, juegue tenis, fútbol o baloncesto, o use una hula hula. ¡Elija lo que más disfrute! Con que haga 10 minutos de actividad física de una sola, varias veces a lo largo del día y de la semana, llegará a su meta para la cantidad total de actividad física que usted debe hacer.
Si usted no está seguro si creer o no lo que dice algún producto o servicio para perder peso o de nutrición, ¡averígüelo! La Comisión Federal de Comercio ("Federal Trade Comission") tiene información en inglés sobre las declaraciones falsas de publicidad para bajar de peso. También puede encontrar más información sobre la nutrición y la pérdida de peso hablando con un dietista de la Academia de Nutrición y Dietética (“Academy of Nutrition and Dietetics”). Vea la sección de "Información adicional" para los enlaces correspondientes.
Por otra parte, el ayuno 24h y el ayuno 48h se basan en periodos de ayuno de 24 horas y 48 horas respectivamente. Alguno puede pensar que haciendo esto vamos a tener problemas de hipoglucemia, falta de energía o algo por el estilo, y nada más lejos de la realidad, nuestro cuerpo puede adaptarse perfectamente a esto. Y finalmente el ayuno 12/12 sería lo equivalente a realizar un desayuno y una cena, distanciados entre ellos 12 horas. Por ejemplo desayunar a las 8:00h y cenar a las 20:00h. Son distintas estrategias, todas ellas válidas.
Además de ayudarte a mantener el metabolismo activo y consumiendo energía, es la única forma de controlar el apetito y no llegar con un hambre de lobo a la comida o a la cena. Por supuesto, este picoteo debe ser sano. Psicológicamente, será un "subidón" de endorfinas poder comer cuando tengas hambre. SÍ. Frutos secos naturales, sin tostar, como nueces, anacardos, almendras o pipas de girasol; una pieza de fruta fresca o un puñadito de frutos rojos (segunda ración antioxidante); un yogur desnatado; una tortita de arroz inflado; una lata de atún al natural o fiambre bajo en grasa; un par de galletas de avena o un par de onzas de chocolate negro si tienes un ataque de dulce.
Sí, has leído bien. Lo que tu metabolismo necesita para mantenerse activo es que no te pongas en "modo restrictivo", cuanto más lo prives de alimentos, más retendrá lo poco que le des. SÍ. Haz cinco comidas al día que empiecen con un buen desayuno, dos tentempiés sanos, una comida inteligente (en función de la actividad física que vayas a hacer después) y una cena ligera. Cada digestión gasta energía, así que si controlas las raciones, tu cuerpo empezará a quemar más calorías. NO. Te saltes comidas, lo único que conseguirás es ir acumulando hambre, ralentizar tu metabolismo y potenciar el efecto rebote si haces dieta.
Cuando se lleva a cabo una dieta para adelgazar, existen momentos o situaciones en las que es necesario recurrir a ciertas “herramientas” que nos ayuden a controlar el apetito, ya que suele suceder, sobre todo en las dietas que requieren de bajo consumo de alimentos, bien sea hipocalórica, hipoprotéica o algún otro tipo de dieta similar, que la ansiedad se apodera y surge un apetito voraz que parece insaciable, lo que en ocasiones nos conduce a fallar la dieta pues terminamos cometiendo un error que puede logra que la dieta quede sin eficacia.
Contrario a lo que muchos pueden pensar,  la dieta mediterránea es la dieta tradicional por excelencia de países como España, Italia y Grecia en los años 60, y gracias a que los especialistas pudieron comprobar que estas personas se encontraban mucho más sanas que los americanos, ahora es una de las dietas más recomendadas para bajar peso rápidamente.
La falta de sueño efectivamente provoca ganas de azúcar y de lúcidos afectando a las hormonas del apetito. Un estudio mostró que hasta una noche de mal sueño podría contribuir a la resistencia de la insulina. "Obtener un buen sueño necesita una preparación, así que para conseguir dormir más tiempo, lo ideal sería practicar la meditación, la relajación o un baño caliente con sales ricas en magnesio antes de acostarte", propone Marc Le Quenven, doctor en naturopatía de The Green Shelters. Y además asegúrate de cenar unas tres horas antes de irte a la cama para que de tiempo a tu cuerpo a digerir toda la comida. Es un truco de la doctora Mar Mira, médico-estético, experta en nutrición y co-directora del centro Mira+Cueto que te ayudará a perder esos kilos de más.

Controlar el apetito es muy importante si queremos lograr bajar de peso y llevar una vida más saludable. Para lograr esto existen suplementos que controlan la ansiedad, queman grasa y aceleran el metabolismo, excelentes opciones que no son invasivas para nuestro organismo. Chequea estos 6 productos para controlar el apetito y poder bajar de peso fácilmente.

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