Si quieres ser delgado o delgada tienes que ser inteligente: cambia tu patrón de alimentación de forma permanente. De este modo ¡perderás esos kilos para siempre! Recuerda esto: después de comer (de cinco a) nueve piezas de fruta al día durante un par de meses te darás cuenta de que tu apetito por la fruta ha aumentado estructuralmente y, además, ¡tu sed de estimulantes sin duda habrá disminuido! ¡Inténtalo, es realmente mágico!
No hay mejor bebida para un deportista que el agua, especialmente si quieres adelgazar. Olvídate de refrescos light, sangrías y combinaciones alcohólicas si quieres lucir tipo este verano. De vez en cuando te puedes permitir una copa de vino tinto o una cerveza para desquitarte en el “chiringuito”, pero no abuses de las calorías líquidas ni siquiera de las bebidas isotónicas o energéticas para corredores porque son trampas calóricas a tu dieta.
Recomiendo a Vanesa al 100%. En mi caso, he perdido peso sin pasar nada de hambre, simplemente cambiando hábitos y eliminando alimentos de mi dieta que no me hacían ningún bien pero no conseguía dejar de comerlos, tras varios días sin probarlos volvía a caer. Es más, he perdido peso comiendo más cantidad de lo que comía antes. Ahora tengo una “dieta” que se quedará conmigo para siempre, pues no es una dieta, es un hábito. Vanesa es muy flexible y si hay algo que no te gusta te lo cambia por otra cosa similar sin problema. Realmente ha sido muy fácil. También he notado cuando voy a comprar y miro el cesto, que compro muchísimo mejor, todo saludable, y todo gracias a ella.
Refuerce sus nuevos hábitos saludables y sea paciente consigo mismo. Los hábitos se forman con el tiempo, no se adoptan de la noche a la mañana. Cuando vea que está practicando un hábito que no es saludable, deténgase rápidamente y pregúntese: ¿Por qué estoy haciendo esto? ¿Cuándo comencé a hacerlo? ¿Qué necesito cambiar? No sea muy duro con usted mismo ni piense que un error arruinará todo un día de hábitos saludables. ¡Usted puede lograrlo! ¡Lo puede hacer un día a la vez!
Perder peso gracias a un tratamiento con fármacos (pastillas para adelgazar) puede parecer tentadoramente fácil a simple vista. Sin embargo, estos tratamientos son muy agresivos y sin un control médico adecuado existe el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves. El tratamiento con estos fármacos no implica un cambio en los hábitos por lo  que el paciente suele recuperar el peso perdido al finalizar el tratamiento si no se han instaurados hábitos de alimentación correctos. En la mayoría de los casos, una reducción de peso duradera implica siempre un cambio en el estilo de vida: llevar una alimentación sana y equilibrada complementada con suficiente ejercicio físico es la mejor forma de mantener el peso ideal.
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