La obesidad es una enfermedad que afecta a millones de adultos, adolescentes y niños, lo que plantea graves riesgos para la salud. Generalmente, los expertos consideran que la obesidad sea una enfermedad crónica que requiere tratamiento y la gestión de toda la vida. Uno se considera obesidad si el 20% por encima del peso corporal ideal, de acuerdo a informes de peso altura estándar, o si uno de índice de masa corporal, o IMC, supera 30. Los estrategias más importantes para la gestión de la obesidad no son medicamentos, sino más bien, una dieta saludable junto con moderada ejercicio. Por supuesto, el uso de medicamentos de venta con receta pueden ayudar pero nunca debe ser el único tratamiento para la obesidad, ni es siempre considerado una cura.
Es lo que mucha gente desea, perder mucho peso en poco tiempo, pero esto es algo poco saludable. El cuerpo tiene que adaptarse poco a poco a la pérdida de peso, solo así después logrará mantener el peso alcanzado. Perder mucho en poco tiempo es síntoma de una dieta muy severa o un exceso de gasto de energía en relación a la ingesta, algo que a la larga pasa factura.
Cuando tu objetivo es adelgazar 15 kilos, también es relevante que sepas que en los 7-8 meses de descenso de peso habrá períodos de estancamiento o mesetas debido a los mecanismos hormonales que se ponen en juego o a la pérdida de la motivación, por ejemplo: “me veo mejor me canso de la dieta”. Esto te podrá requerir  un esfuerzo psicológico mayor para no abandonar el tratamiento por la mitad y será el momento en que el ejercicio físico y la actividad física diaria ganarán mayor protagonismo ya que son los dos únicos componentes del gasto energético diario que se pueden modificar expresamente.  Hago la diferencia entre ejercicio físico (por ejemplo el que puedes hacer en el gimnasio o en un deporte) y  la actividad física diaria (aquella que hacemos al caminar o subir escaleras) para ayudarte a reconocer la importancia de ambos factores. Por lo tanto, es fundamental que adquieras unos buenos hábitos de actividad y/o ejercicio físico para aumentar el gasto energético total y conservar tu musculatura (que es más metabólicamente activa que el tejido graso). De esta manera disminuirás los procesos de estancamiento y  también será más fácil mantener el peso una vez acabada la dieta.

Verdad: Comer mejor no tiene que costar mucho dinero. Muchas personas piensan que los alimentos frescos son más saludables que los enlatados o congelados. Por ejemplo, algunas personas piensan que la espinaca es mejor cruda que congelada o enlatada. Sin embargo, algunas frutas y vegetales enlatados o congelados proporcionan tantos nutrientes como los frescos y a un costo menor. Escoja vegetales enlatados bajos en sal y frutas enlatadas en su propio jugo o en agua. No se olvide enjuagar a los vegetales enlatados para quitarles el exceso de sal. Algunos productos del mar enlatados, como el atún, son saludables, de bajo costo y fáciles de conservar en la dispensa. Otras fuentes saludables de proteína que no cuestan mucho son las lentejas, las alverjas o chícharos y los frijoles enlatados, congelados o empaquetados en funda.
No hay dudas de que el desayuno es la comida más importante del día. Hasta el momento en que te levantas, llevas unas 8 horas sin comer. La primera comida de la mañana te brinda toda la nutrición y energía que necesitas para afrontar el día. Sin embargo, muchas personas se saltean el desayuno porque no se hacen tiempo para preparar algo. Las investigaciones demuestran que si haces esto, tienes mayor tendencia a buscar snacks poco saludables a media mañana.
¡Bájalo! Esta etapa de dos semanas está diseñada para comenzar a bajar de peso; puedes bajar un máximo de 6 a 10 libras (2,7 kg a 4,5 kg) de manera segura y saludable. En esta etapa, te centras en los hábitos del estilo vida que se relacionan con el peso. Aprendes a adoptar cinco hábitos saludables, a abandonar cinco hábitos poco saludables y a incorporar otros cinco hábitos saludables adicionales. Esta etapa puede ayudarte a ver algunos resultados rápidos (un estímulo psicológico) y a poner en práctica hábitos importantes que llevarás a la siguiente etapa de la dieta.
Se recomienda la pérdida gradual de peso, ya que generalmente fomenta la formación de nuevos hábitos. La pérdida de 1 o 2 libras por semana requiere un poco de diligencia, pero no tanto que se desaliente ni renunciar a su plan dentro de unos pocos días. La privación grave, como a menudo se recomienda en las dietas de moda que prometen si no se pierden 5 o 10 libras en una semana, puede hacer que se incontrolable hambre y borrachera. Cuando usted se priva a una dieta muy baja en calorías para bajar de peso más rápido, su cuerpo comienza a canibalizar la masa magra corporal en lugar de sólo la grasa. Un enfoque gradual permite a su cuerpo a quemar grasa en su mayoría tiendas - especialmente si se ejercita junto con su plan de alimentación modificado.
Para desayunar deberías tomar fruta y te recomiendo una porción de pan de cereales con un par de lonchas de pollo/pavo y un café solo o si no te gusta con algo de sacarina. A media mañana es el momento de tomar otra pieza de fruta, para comer no olvides incluir verduras y carne o pescado, ambos blancos, y toma pasta o arroz al menos 3 veces a la semana. Para merendar te recomiendo que tomes frutos secos. En la cena te recomiendo otro plato de verdura. Sazona la verdura con aceite y vinagre no con mayonesa. Y aquí ya entra tu imaginación para buscar una dieta variada que te guste teniendo estos alimentos como base. No tomes pasta, arroz o pan por la tarde y noche, evita tomar alcohol y alimentos o bebidas con una gran cantidad de azucar.
Este programa fue desarrollado por el Dr. Joe Davis, un doctor de medicina interna que ayudó a los pacientes a mejorar su salud y estado físico durante más de 30 años. Después de pasar por personal de la salud de muchas luchas a lo largo de la universidad y la escuela de medicina, el Dr. Davis decidió buscar una solución para la enfermedad crónica en lugar de enmascararlo con una curita.
Si hace una dieta de muy pocas calorías (VLCD, por sus siglas en inglés) usted puede comer tan solo 800 calorías y bajar hasta de 3 a 5 libras (1.5 a 2 kg) por semana. La mayoría de las VLCD utilizan sustitutos para comidas, como fórmulas, sopas, batidos y barras en lugar de comidas normales. Esto ayuda a garantizar que usted reciba todos los nutrientes que necesita todos los días.
Básicamente aquellos que no sólo nos proporcionen grandes cantidades de energía, sino que además lo hagan de forma rápida. Este es el caso del azúcar, las harinas y arroces refinados -presentes en la mayoría de pastas, panes y arroces que consumimos habitualmente, así como refrescos y zumos industriales. Estos productos generan subidas tremendamente rápidas de azúcar en sangre, lo cual estimula una hormona que se llama insulina que actúa introduciendo azúcar dentro de nuestros músculos -lo que a priori podría ser positivo-, solo que cuando la subida de azúcar es brusca y en grandes cantidades esta insulina puede estimular también la entrada de esa energía a otro tipo de células llamadas adipocitos, las cuales están relacionadas con el incremento del tejido graso.
Se trata de una dieta muy variada en la que se prima la ingesta de frutas, verduras y lácteos bajos en grasa. También se consumen cereales integrales, carne, pescado y legumbres, pero de forma más restringida. Las grasas saturadas, los azúcares refinados y los carbohidratos están prácticamente prohibidos. La dieta va acompañada de un plan de actividades de ejercicio físico y reduce a la mínima expresión el consumo de alcohol. Dado que es una dieta especialmente recomendable para tratar la hipertensión, la sal está limitada al punto justo en que nuestros guisos empiezan a saber a algo.
Esta actúa inhibiendo la degradación de la grasa consumida, en la región del intestino delgado y de este modo el cuerpo no absorbe más grasa de la necesaria, por lo tanto, existe una reducción de absorción de calorías, debido a esto puede incrementar la pérdida de peso hasta 6 libras, esto ha sido comprobado a partir de la realización de 11 estudios científicos, a un determinado grupo de personas que han estado consumiendo de manera constante Orlistat.
Qué es: un plan alimentario basado en consumir alimentos que, prácticamente, contengan proteínas y sean bajos en carbohidratos. Funciona porque los hidratos son alimentos que aportan mucha energía y, si no se consume, tiende a quedarse acumulada en el cuerpo en forma de grasa saturada. En cambio, las proteínas son nutrientes con gran poder de saciedad que, además, promueven que el metabolismo se acelere y pueda quemar más calorías. El principio de su éxito es que al reducir la ingesta de los alimentos que tienen un alto aporte de hidratos se logra activar el proceso de cetosis del organismo.

Es por ello que si necesitas eliminar líquidos, el té negro es excelente para ello. Por otra parte, limpia el organismo acelerando el metabolismo y ayudando a una correcta digestión. También controla la oxidación de los nutrientes previniendo que desarrolles otras complicaciones metabólicas. Finalmente, beber té verde ayuda a calmar el hambre, evitando comer repetidas veces.
El orlistat se puede emplear para perder peso en casos de obesidad (IMC superior a 30) o sobrepeso con IMC superior a 28 siempre que se demuestren factores de riesgo asociados, como diabetes mellitus, hipertensión, o niveles altos de colesterol. Ha de ser combinado con una dieta ligera para reducir calorías, siempre que no se haya conseguido adelgazar mediante el ejercicio físico y un cambio de alimentación.
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