En conclusión: uno de los secretos para perder peso de forma saludable es, simplemente, un poquito de tiempo. Con esto no quiero desanimar, sino hacer comprender por qué todas esas dietas que prometen resultados milagrosos en pocos días en realidad lo que hacen perder es agua y masa muscular, pero no grasa. En realidad, si lo pensáis bien, más vale hacerlo bien de una vez por todas que no desanimarse intentándolo una y otra vez, pensando que va a ser imposible.
En ocasiones, la falta de apetito puede incitar a comer alimentos fuera del horario de comidas. Cuando recurres a esta práctica, lo más habitual es recurrir a dulces y alimentos con grasas trans. Pese a que se traten de alimentos ingeridos en pequeñas cantidades, el hacerlo fuera del plan establecido junto con sus propiedades, hará que reduzcas tus beneficios y progresos.
Además de ayudarte a mantener el metabolismo activo y consumiendo energía, es la única forma de controlar el apetito y no llegar con un hambre de lobo a la comida o a la cena. Por supuesto, este picoteo debe ser sano. Psicológicamente, será un "subidón" de endorfinas poder comer cuando tengas hambre. SÍ. Frutos secos naturales, sin tostar, como nueces, anacardos, almendras o pipas de girasol; una pieza de fruta fresca o un puñadito de frutos rojos (segunda ración antioxidante); un yogur desnatado; una tortita de arroz inflado; una lata de atún al natural o fiambre bajo en grasa; un par de galletas de avena o un par de onzas de chocolate negro si tienes un ataque de dulce.
Contrario a lo que muchos pueden pensar,  la dieta mediterránea es la dieta tradicional por excelencia de países como España, Italia y Grecia en los años 60, y gracias a que los especialistas pudieron comprobar que estas personas se encontraban mucho más sanas que los americanos, ahora es una de las dietas más recomendadas para bajar peso rápidamente.
Verdad: Hacer actividades que ayudan a fortalecer los músculos regularmente puede ayudarle a quemar más calorías. Para fortalecer los músculos, puede levantar pesas, utilizar bandas de goma o ligas grandes de resistencia, hacer flexiones o abdominales, o hacer quehaceres domésticos o tareas de jardinería que le hagan levantar algo o cavar. Hacer actividades de fortalecimiento 2 ó 3 días a la semana, no le hará "demasiado musculoso". Solamente el entrenamiento intenso para endurecer los músculos, combinado con la genética (los genes heredados de los padres), logran formar músculos muy grandes.
El primero de ellos son las dietas ricas en proteínas. El principal alimento es la carne, porque nuestro cuerpo requiere de esos nutrientes para funcionar básicamente. Por eso es importante incorporar a nuestra dieta para perder peso carnes magras, pavo, pollo, cerdo, pescados y también legumbres, son ingredientes muy utilizados en las dietas proteicas.

Cuando tu objetivo es adelgazar 15 kilos, también es relevante que sepas que en los 7-8 meses de descenso de peso habrá períodos de estancamiento o mesetas debido a los mecanismos hormonales que se ponen en juego o a la pérdida de la motivación, por ejemplo: “me veo mejor me canso de la dieta”. Esto te podrá requerir  un esfuerzo psicológico mayor para no abandonar el tratamiento por la mitad y será el momento en que el ejercicio físico y la actividad física diaria ganarán mayor protagonismo ya que son los dos únicos componentes del gasto energético diario que se pueden modificar expresamente.  Hago la diferencia entre ejercicio físico (por ejemplo el que puedes hacer en el gimnasio o en un deporte) y  la actividad física diaria (aquella que hacemos al caminar o subir escaleras) para ayudarte a reconocer la importancia de ambos factores. Por lo tanto, es fundamental que adquieras unos buenos hábitos de actividad y/o ejercicio físico para aumentar el gasto energético total y conservar tu musculatura (que es más metabólicamente activa que el tejido graso). De esta manera disminuirás los procesos de estancamiento y  también será más fácil mantener el peso una vez acabada la dieta.

Elabore una lista de factores "desencadenantes" revisando su diario de alimentos tendrá más consciencia de dónde y cuándo surgen factores "desencadenantes" para comer sin tener hambre. Anote cómo se suele sentir en esas ocasiones. A menudo un "desencadenante" ambiental o un estado de ánimo particular es lo que nos impulsa a comer sin tener hambre. Desencadenantes comunes que impulsan a comer cuando no se tiene hambre:  

Existen diversas opiniones sobre el uso de inhibidores del apetito y de la absorción de las grasas como tratamiento para perder peso. Algunos opinan que se pueden tomar durante un tiempo como complemento, siempre que finalmente se modifique también la alimentación. Otros consideran que deben tenerse en cuenta los graves efectos secundarios. Eso sí, hay que tener en cuenta que muchos medicamentos para adelgazar  han sido aprobados y después, con el tiempo, son retirados del mercado debido a sus efectos secundarios.

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