Substituya los hábitos poco saludables con nuevos hábitos saludables. Por ejemplo: al reflexionar sobre sus hábitos de alimentación, puede ser que se percate de que come demasiado rápido cuando está solo. Para contrarrestar esto, póngase de acuerdo para almorzar todas las semanas con un compañero de trabajo o invite a cenar a un vecino una noche a la semana. Otras estrategias pueden ser colocar los cubiertos sobre el platillo entre bocados o minimizar otras distracciones (como ver las noticias a la hora de cenar) con las que no podemos prestar atención al tiempo que tardamos en comer o la cantidad de alimentos.

Las personas que hacen dieta a menudo ven ciertos supresores del apetito publicitados en revistas o en línea. En general, la palabra “supresor del apetito” se refiere a un medicamento recetado que lo ayuda a sentirse menos hambriento para que pueda perder peso. Sin embargo, el término también es utilizado por algunos fabricantes de pastillas para adelgazar a base de hierbas y componentes naturales para describir a los productos a base de plantas que ayudan a controlar el hambre.
Los bocadillos de meriendas son cosas como pequeños pasteles, bizcochos, rollos de canela, galletas, etc. La comida rápida son las hamburguesas y papas fritas en lugares como McDonalds o Burger King, pero ambos tipos de comida chatarra son en extremo poco saludables para tu cuerpo. Las sodas y bebidas gaseosas también, se consideran un tipo de comida basura,
Primero de todo, no te agobies y sobre todo no trates de perder el peso que necesitas de manera poco saludable. Recuerda que muchas “dietas milagro” que te prometen mucha pérdida de peso en poco tiempo, generan efectos perjudiciales en tu organismo, además de producir un efecto rebote una vez finalizadas. Por ejemplo es común en esos casos hacer dieta en esta época del año y luego recuperar todo el peso perdido e incluso incrementarlo más durante las vacaciones de agosto. Mi intención es que pierdas esos kilos que te sobran de manera saludable.

Perder peso gracias a un tratamiento con fármacos (pastillas para adelgazar) puede parecer tentadoramente fácil a simple vista. Sin embargo, estos tratamientos son muy agresivos y sin un control médico adecuado existe el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves. El tratamiento con estos fármacos no implica un cambio en los hábitos por lo  que el paciente suele recuperar el peso perdido al finalizar el tratamiento si no se han instaurados hábitos de alimentación correctos. En la mayoría de los casos, una reducción de peso duradera implica siempre un cambio en el estilo de vida: llevar una alimentación sana y equilibrada complementada con suficiente ejercicio físico es la mejor forma de mantener el peso ideal.
×