La obesidad es una enfermedad que afecta a millones de adultos, adolescentes y niños, lo que plantea graves riesgos para la salud. Generalmente, los expertos consideran que la obesidad sea una enfermedad crónica que requiere tratamiento y la gestión de toda la vida. Uno se considera obesidad si el 20% por encima del peso corporal ideal, de acuerdo a informes de peso altura estándar, o si uno de índice de masa corporal, o IMC, supera 30. Los estrategias más importantes para la gestión de la obesidad no son medicamentos, sino más bien, una dieta saludable junto con moderada ejercicio. Por supuesto, el uso de medicamentos de venta con receta pueden ayudar pero nunca debe ser el único tratamiento para la obesidad, ni es siempre considerado una cura.

¡Bájalo! Esta etapa de dos semanas está diseñada para comenzar a bajar de peso; puedes bajar un máximo de 6 a 10 libras (2,7 kg a 4,5 kg) de manera segura y saludable. En esta etapa, te centras en los hábitos del estilo vida que se relacionan con el peso. Aprendes a adoptar cinco hábitos saludables, a abandonar cinco hábitos poco saludables y a incorporar otros cinco hábitos saludables adicionales. Esta etapa puede ayudarte a ver algunos resultados rápidos (un estímulo psicológico) y a poner en práctica hábitos importantes que llevarás a la siguiente etapa de la dieta.
La mayoría de las dietas fracasan y la razón suele ser la misma: si no hay dos personas iguales, ¿cómo es posible que una misma dieta sirva para todo el mundo? Intentando responder a esta pregunta hemos creado este completo y sencillo test. Con él podrás descubrir qué tipo de dieta saludable es la que mejor se adapta a tus necesidades y tu estilo de vida.

Para desayunar deberías tomar fruta y te recomiendo una porción de pan de cereales con un par de lonchas de pollo/pavo y un café solo o si no te gusta con algo de sacarina. A media mañana es el momento de tomar otra pieza de fruta, para comer no olvides incluir verduras y carne o pescado, ambos blancos, y toma pasta o arroz al menos 3 veces a la semana. Para merendar te recomiendo que tomes frutos secos. En la cena te recomiendo otro plato de verdura. Sazona la verdura con aceite y vinagre no con mayonesa. Y aquí ya entra tu imaginación para buscar una dieta variada que te guste teniendo estos alimentos como base. No tomes pasta, arroz o pan por la tarde y noche, evita tomar alcohol y alimentos o bebidas con una gran cantidad de azucar.
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Las promesas de pérdida de peso rápida y fácil que le bombardea desde proveedores de las dietas de moda, los vendedores de píldoras de dieta y portadas de revistas de fitness. Muestra como "The Biggest Loser" hacer que parezca como si dejar caer 10 o incluso 20 libras en una semana es posible. Pérdida de peso sostenible viene con un enfoque gradual. Siga la nutrición sensible, consumir porciones razonables y seguir un estilo de vida activo para lograr un peso saludable.
Aproximadamente en 1995, yo tenía veintiocho años y algo de sobrepeso. Comencé un insoportable programa de ejercicio de marcha rápida / trote a una velocidad de 35 a 40 millas (56 a 64 kilómetros) por semana, más 20 millas (32 kilómetros) adicionales en bicicleta. ¿Perdí el peso? Por supuesto. ¡Piensa en las calorías que estaba quemando! Pensé que también estaba comiendo más sano, pero luego descubrí que lo que pensaba que era saludable, realmente no lo era.

Numerosos estudios se han hecho en torno a los efectos de los supresores del apetito en la pérdida de peso y la mayoría de estos estudios muestran que el uso del supresor del apetito junto con dieta y ejercicio promoverá la pérdida de peso. Pero, ¿son los resultados de estos estudios fiables? Muchos de estos estudios son serios defectos. Algunos de ellos limita la ingesta de calorías para sus participantes, mientras que otros aumentaron el nivel de actividad. Además, muchos de estos estudios incluyeron sólo un tipo específico de individuos.


Verdad: Hacer actividades que ayudan a fortalecer los músculos regularmente puede ayudarle a quemar más calorías. Para fortalecer los músculos, puede levantar pesas, utilizar bandas de goma o ligas grandes de resistencia, hacer flexiones o abdominales, o hacer quehaceres domésticos o tareas de jardinería que le hagan levantar algo o cavar. Hacer actividades de fortalecimiento 2 ó 3 días a la semana, no le hará "demasiado musculoso". Solamente el entrenamiento intenso para endurecer los músculos, combinado con la genética (los genes heredados de los padres), logran formar músculos muy grandes.


Es importante que encuentres un ejercicio que te guste, si no acabarás buscando excusas para no hacerlo, los beneficios del deporte se multiplican si lo disfrutas. Desde nadar, correr, o ir en bici, actividades dirigidas, deportes de equipo, baile o artes marciales. Hay infinidad de deportes a elegir. Y si no puedes hacer ejercicio deforma planificada, no olvides que la actividad diaria también cuenta, ¡muévete! Camina más y sube escaleras.

El estudio Predimed realizado en España, por ejemplo, concluía en una investigación publicada en 'The New England Journal of Medicine' que una dieta mediterránea enriquecida con frutos secos y aceite de oliva virgen extra reduce en un 30% la posibilidad de morir por un accidente cardiovascular. Una nueva investigación publicada hoy en el 'International Journal of Epidemiology', no obstante, matiza la bondad universal de mezclar frutas, verduras, pescado, cereales, legumbres y aceite de oliva, y añade un matiz olvidado para que esta dieta sea verdaderamente eficaz: tener dinero o pertenecer a la clase alta.

Aclarado este punto, también es cierto que existen ocasiones puntuales en los que puede ser útil bajar rápidamente de peso, apelando a una dieta que acelere el proceso para ver resultados y poder disfrutarlos. Por ejemplo, cuando se ha estado mucho tiempo con un peso alto y la ansiedad hace que la persona quiera notar el cambio en su figura para así motivarse y poder adherir a un plan seguro de alimentación y ejercicios. O cuando solo hay dos o tres kilos que perder y se viene un evento importante en el que se quiere lucir una figura espléndida.
No podríamos definir la dieta de la alcachofa como un régimen nutricional que pudiéramos seguir en el corto, medio y largo plazo. Esta, se trata de una forma de perder volumen, agua y algo de grasa corporal en un periodo de tiempo relativamente corto. Es perfecta para depurar el organismo, limpiarlo de cualquier posible toxina que los años (o los últimos excesos) hayan dejado en nuestro organismo y vernos más deshinchados.
Pon una cazuela en el fuego con 2 cucharas soperas de aceite y un ajo picado. Una vez esté el ajo pochado, añade un puerro cortado a trocitos y deja que se cocine unos minutos. Echa una patata troceada a dados y 7 espárragos blancos en conserva cortados por la mitad. Añade una pizca de sal, el agua de los espárragos y un poco de agua hasta cubrir las verduras. Deja que cocine a fuego medio y una vez esté la patata tierna, tritura hasta que quede una textura fina.
En caso de retener líquidos, la cola de caballo es una buena opción. Pero si lo que tenemos es mucho apetito, la canela es nuestra infusión; ya que, además de reducir los niveles de azúcar en sangre y acelerar el metabolismo, reduce el apetito. En caso de sufrir ansiedad y necesitar relajarnos, ya sea por la dieta o por cualquier otro motivo, tomar melisa o una valeriana. Todas ellas tienen efecto saciante por ser líquidas.
No sólo es básico escoger bien los alimentos que mejor se adaptan a nuestra idea de perder peso. Podemos escoger los más sanos, los menos grasos o los más digestivos, pero su combinación puede arruinar los efectos positivos. Es lo que se conoce como la dieta disociada. No hay demostración científica que lo demuestre pero la lógica se impone en esta manera de entender la ingesta de alimentos y en definitiva el concepto de dieta.

El rimonabant es un antagonista selectivo del receptor cannabinoide-1 por lo que impide la unión de los llamados endocannabinoides a este receptor del cerebro y los tejidos periféricos, incluyendo los adipocitos. Pertenecen al denominado sistema cannabinoide. Este es un sistema fisiológico que afecta al equilibrio energético, al metabolismo de la glucosa y lipídico y al peso corporal, y en las neuronas del sistema mesolímbico modula la ingesta de alimentos tales como dulces y grasas. Si se estimulan los receptores CB1, se crean nuevas células de grasa y ésta se almacena, lo que aumenta el apetito de alimentos ricos en hidratos de carbono y grasas. Al bloquear estos receptores, el rimonabant disminuye la sensación de hambre, evitando así el consumo de carbohidratos y grasas.
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