Para comenzar a trabajar y conseguir tu objetivo lo primero que tienes que hacer es aceptar tu cuerpo, sea cual sea su morfología. Si así y todo quieres reducir tu peso, tienes que saber cuales son tus puntos más débiles para centrar en ellos tu trabajo. Una barriga sobredimensionada puede ser producida por una pérdida de tono muscular (¿tienes la barriga flácida?), por una acumulación excesiva de grasa o por una combinación de ambos factores. Y a los problemas, soluciones.
La sibutramina actúa directamente sobre el cerebro, sobre los centros de control del apetito en el cerebro; entre otros, actúa sobre neurotransmisores como la serotonina y la noradrenalina, inhibiendo así el apetito. Actúa inhibiendo la recaptación de dichos neurotransmisores, por lo que, al prolongar su efecto, la sibutramina disminuye el apetito y acelera la sensación de saciedad al comer. Por otro lado, la sibutramina también contribuye en la pérdida de peso porque induce a que se intensifiquen los procesos metabólicos. De esta forma, aumenta el metabolismo_basal y el cuerpo quema más energía, es decir, más calorías.

Si hace una dieta de muy pocas calorías (VLCD, por sus siglas en inglés) usted puede comer tan solo 800 calorías y bajar hasta de 3 a 5 libras (1.5 a 2 kg) por semana. La mayoría de las VLCD utilizan sustitutos para comidas, como fórmulas, sopas, batidos y barras en lugar de comidas normales. Esto ayuda a garantizar que usted reciba todos los nutrientes que necesita todos los días.
Cuando se establece una dieta, con el fin de bajar de peso, se deberá provocar un balance calórico negativo, mediante una restricción en las calorías que introducimos a partir de la dieta. Como contraposición, nuestro cuerpo responderá incrementando la sensación de hambre para solucionar esta circunstancia, empujándonos imperiosamente a buscar este aporte nutricional.

Corta a dados un calabacín, media berenjena, una cebolla y 10 champiñones a laminas. En una sartén añade una cucharada de aceite de oliva y cuando este esté caliente añade las verduras y rehógalas. Debes pocharlas a fuego lento, si se queman añade un poco de agua. Cuando estén pochadas añade las gambas descongeladas y cuando estas estén cocidas añades los espaguetis y un poco de albahaca. Remueve unos minutos y ya lo tendrás listo.
No sólo es básico escoger bien los alimentos que mejor se adaptan a nuestra idea de perder peso. Podemos escoger los más sanos, los menos grasos o los más digestivos, pero su combinación puede arruinar los efectos positivos. Es lo que se conoce como la dieta disociada. No hay demostración científica que lo demuestre pero la lógica se impone en esta manera de entender la ingesta de alimentos y en definitiva el concepto de dieta.
Poco a poco comencé a recuperar el peso y gané muchas libras más. Con los años, mi salud comenzó a disminuir: colesterol alto, presión arterial alta, articulaciones inflamadas y dolorosas, y problemas hormonales. Solo tenía cuarenta y tantos años y mi falta de salud se había convertido en una fuente de gran estrés. No podía imaginar cómo sería a los 60 años. ¡Mis articulaciones ya dolían tanto!
Unos años más tarde, empecé a recuperar algo de peso, a pesar de que me estaba desgastando con el ejercicio. Me encontré con un artículo que decía que, a medida que envejecemos, nuestro metabolismo se ralentiza debido a la disminución natural de la masa muscular, por lo que debemos aumentar nuestro ejercicio de quema de calorías. Si no lo hacemos, aumentamos 10 libras (cuatro kilogramos) cada unos cuantos años, a pesar de que todavía estemos haciendo ejercicio. Recuerdo haber pensado: “¡¿QUÉ ?!”. Me estaba ejercitando hasta la muerte para mantener el peso, ¿y ahora iba a tener que aumentar continuamente la intensidad y la distancia, solo para evitar ganarlo de vuelta? Ese desaliento fue el comienzo del final de mis días de guerrera del ejercicio.
Es lo que mucha gente desea, perder mucho peso en poco tiempo, pero esto es algo poco saludable. El cuerpo tiene que adaptarse poco a poco a la pérdida de peso, solo así después logrará mantener el peso alcanzado. Perder mucho en poco tiempo es síntoma de una dieta muy severa o un exceso de gasto de energía en relación a la ingesta, algo que a la larga pasa factura.

El consumo de té verde junto a la actividad física reduce la grasa abdominal. Entre las catequinas del té, se destaca el galato de epigalocatequina que está considerado como un termogénico natural que promueve la quema de grasa y eleva el gasto calórico. Muy importante es que su consumo continuado ayuda a reducir la absorción de grasas en el organismo, como un efecto antiobesidad. No dudes en introducir el té verde en tu vida.

La creatividad cumple un papel importante a la hora de perder peso y querer tener un cuerpo más saludable. El consumo de estos tés ayuda en el proceso dietético, pero es importante mantener siempre una alimentación balanceada, el consumo de ensaladas verdes, incluir proteínas como el pescado y el pollo, así como comer frutas y verduras todos los días, ayuda al metabolismo y a la pérdida de peso. Sin embargo, estos tés podría no solo tomarlos en forma de infusión, podrían agregarlos a un yogurt, acompañarlos con galletas, o incluso hacer ricos helados.
Esta nuevo tratamiento, interviene en los mecanismos de control del apetito, por lo que consigue aumentar la sensación de saciedad y ralentiza el vaciado del estómago, así consigue que el paciente tenga menos hambre y pierda peso. Sin embargo, este fármaco solo funciona como parte de un programa dietético y ejercicio físico pautado por un especialista endocrino, junto con motivación psicológica, en los casos que sea necesario. Liraglutida 3.0 mg también parece tener efectos sobre otros factores de riesgo que aparecen junto a la obesidad; así baja la glucosa en sangre, aumenta el colesterol HDL, disminuye los triglicéridos y el LDL, ayuda a mejorar la apnea y el perfil lipídico.
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