El objetivo de la dieta de Mayo Clinic es ayudarte a bajar el exceso de peso y a encontrar una manera de comer que puedas mantener de por vida. Se centra en cambiar tu rutina diaria al agregar o romper hábitos que puedan marcar una diferencia en tu peso, como comer más frutas y vegetales, no comer mientras miras la televisión y hacer ejercicio durante 30 minutos al día.
No hay mejor bebida para un deportista que el agua, especialmente si quieres adelgazar. Olvídate de refrescos light, sangrías y combinaciones alcohólicas si quieres lucir tipo este verano. De vez en cuando te puedes permitir una copa de vino tinto o una cerveza para desquitarte en el “chiringuito”, pero no abuses de las calorías líquidas ni siquiera de las bebidas isotónicas o energéticas para corredores porque son trampas calóricas a tu dieta.
Los tipos de dietas vegetarianas en los Estados Unidos pueden variar enormemente. Algunas personas no comen ningún tipo de producto animal, mientras que otras consumen leche y huevos junto con los alimentos vegetales. También hay quienes se alimentan principalmente siguiendo un plan vegetariano, pero incluyen pequeñas cantidades de carne, mariscos, pollo o pavo.
Algunas personas que hacen cambios drásticos en los niveles de dieta o ejercicio podrían caer más peso en las primeras semanas de esfuerzo. Recuerde, hacer cambios sólo durante un corto período de tiempo puede dar resultados al principio, pero cuando vuelva a los viejos hábitos, su peso volverá. Los investigadores de la UCLA encuestaron datos de 31 estudios de dieta diferentes y reportados en una edición de abril de 2007 del "American Psychologist" que la mayoría de personas que hacen dieta a recuperar el peso perdido en pocos años. Hacer pequeños cambios en su dieta que se puede vivir con los siglos de la creación de un estilo de vida más activo, la búsqueda de movimiento que le guste, es la única manera segura de alcanzar y mantener un peso saludable.

También conocido por dragón negro o té azul está comprobado que nos ayuda a adelgazar. El té oolong es un aliado del hígado puesto que su consumo ayuda a perder peso y evita el hígado graso. Al igual que otros tés contiene catequinas y polifenoles que también lo hacen un buen antioxidante y termogénico provocando una buena quema de grasas. Un par de tazas diarias es lo que necesitas de este té.
Cuando se lleva a cabo una dieta para adelgazar, existen momentos o situaciones en las que es necesario recurrir a ciertas “herramientas” que nos ayuden a controlar el apetito, ya que suele suceder, sobre todo en las dietas que requieren de bajo consumo de alimentos, bien sea hipocalórica, hipoprotéica o algún otro tipo de dieta similar, que la ansiedad se apodera y surge un apetito voraz que parece insaciable, lo que en ocasiones nos conduce a fallar la dieta pues terminamos cometiendo un error que puede logra que la dieta quede sin eficacia.
El consumo de arándanos puede ayudarte a reducir la inflamación, según un estudio publicado en la revista Molecular Nutrition & Food Research. Para llegar a estas conclusiones, los investigadores dividieron a los participantes en dos grupos; un grupo recibió una dieta que incluía un equivalente de 1,5 tazas de arándanos, mientras que el otro grupo siguió una dieta de control que no incluía la fruta. Al final del experimento, el grupo que consumió arándanos tenía menor inflamación que sus contrapartes que no consumieron la baya.
Esta nuevo tratamiento, interviene en los mecanismos de control del apetito, por lo que consigue aumentar la sensación de saciedad y ralentiza el vaciado del estómago, así consigue que el paciente tenga menos hambre y pierda peso. Sin embargo, este fármaco solo funciona como parte de un programa dietético y ejercicio físico pautado por un especialista endocrino, junto con motivación psicológica, en los casos que sea necesario. Liraglutida 3.0 mg también parece tener efectos sobre otros factores de riesgo que aparecen junto a la obesidad; así baja la glucosa en sangre, aumenta el colesterol HDL, disminuye los triglicéridos y el LDL, ayuda a mejorar la apnea y el perfil lipídico.
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