Las dieta del ayuno u otras dietas exprés consiguen que se pierda peso a gran velocidad, pero se trata principalmente de agua y músculo. Estos métodos no permiten el éxito a largo plazo. Las personas que reducen su ingesta calórica más de 1.000 kilocalorías por debajo de sus necesidades energéticas se arriesgan a no obtener un aporte suficiente de nutrientes imprescindibles para la vida. Por otro lado existe el peligro de que la restricción calórica extrema provoque un descenso del metabolismo basal, con lo que al concluir la dieta se producirá el conocido como efecto yoyó. Es decir, se volverá a coger peso rápidamente. Así que, a la hora deadelgazar se requiere una dosis de paciencia, que sin duda se verá recompensada. Además, resulta más sencillo perder peso cuando no existen alimentos prohibidos y se permiten de vez en cuando los caprichos calóricos.

Se trata de un ejercicio parecido a las sentadillas, pero con una única pierna. Partiendo de una postura erguida, desliza una de las piernas hacia delante hasta que la rodilla de la otra extremidad casi toque el suelo. La pierna que adelantes debe quedarse flexionada en, apróximadamente, 90 grados. Para cambiar de extremidad, da un salto al aire, llevando tu pie trasero hacia delante y el delantero hacia atrás.
La obesidad es una enfermedad que afecta a millones de adultos, adolescentes y niños, lo que plantea graves riesgos para la salud. Generalmente, los expertos consideran que la obesidad sea una enfermedad crónica que requiere tratamiento y la gestión de toda la vida. Uno se considera obesidad si el 20% por encima del peso corporal ideal, de acuerdo a informes de peso altura estándar, o si uno de índice de masa corporal, o IMC, supera 30. Los estrategias más importantes para la gestión de la obesidad no son medicamentos, sino más bien, una dieta saludable junto con moderada ejercicio. Por supuesto, el uso de medicamentos de venta con receta pueden ayudar pero nunca debe ser el único tratamiento para la obesidad, ni es siempre considerado una cura.
Es importante que encuentres un ejercicio que te guste, si no acabarás buscando excusas para no hacerlo, los beneficios del deporte se multiplican si lo disfrutas. Desde nadar, correr, o ir en bici, actividades dirigidas, deportes de equipo, baile o artes marciales. Hay infinidad de deportes a elegir. Y si no puedes hacer ejercicio deforma planificada, no olvides que la actividad diaria también cuenta, ¡muévete! Camina más y sube escaleras.
Esta nuevo tratamiento, interviene en los mecanismos de control del apetito, por lo que consigue aumentar la sensación de saciedad y ralentiza el vaciado del estómago, así consigue que el paciente tenga menos hambre y pierda peso. Sin embargo, este fármaco solo funciona como parte de un programa dietético y ejercicio físico pautado por un especialista endocrino, junto con motivación psicológica, en los casos que sea necesario. Liraglutida 3.0 mg también parece tener efectos sobre otros factores de riesgo que aparecen junto a la obesidad; así baja la glucosa en sangre, aumenta el colesterol HDL, disminuye los triglicéridos y el LDL, ayuda a mejorar la apnea y el perfil lipídico.
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