Estamos todos los días bombardeados por compañías milagrosas de pérdida de peso que nos prometen una reducción de entre 4 y 10 kilos en un solo mes. Cuando tenemos un evento importante próximo, estas promesas nos atraen aún más por la premura que tenemos. Sin embargo, un plan de adelgazamiento saludable, con resultados, ¿cuánto peso realmente se espera perder al final del mes?
Para perder peso siempre hay dos opciones: la vía rápida y menos saludable en la que suprimimos comidas y nutrientes y conseguimos perder peso a corto plazo pero rápidamente lo recuperaremos o la vía más lenta, razonable y saludable, en la que se mantiene la dieta equilibrada pero restringuiendo calorías y gastando más a base de ejercicio. Aqui van una serie de consejos para reducir peso de forma saludable:
La dieta de Mayo Clinic es la dieta oficial que creó Mayo Clinic y que se basa en la investigación y en la experiencia clínica. Se centra en el consumo de alimentos saludables que son muy sabrosos y en el aumento de la actividad física. Hace hincapié en que la mejor manera de mantener el peso ideal para siempre es cambiar el estilo de vida y adoptar hábitos saludables nuevos. Esta dieta no es un enfoque único que sirve para todos, sino que se puede adaptar a tus necesidades individuales y a tus antecedentes médicos.

Adelgazar 15 kg en 7-8 meses implica que harás un descenso promedio de 500 g a la semana, que es lo recomendable para evitar pérdida muscular y deficiencias nutricionales. Por ello es importante que te pongas en las manos de un dietista nutricionista colegiado que te brindará todas las herramientas necesarias para  que por un  lado, logres disminuir progresivamente tu porcentaje de grasa y por otro lado, para que luego seas capaz de mantener un peso saludable.
Otra ventaja de consumir suplementos proteicos para adelgazar es que no alteran el balance de calorías, ya que ingieres una dosis de proteína perfectamente medida que proporciona al cuerpo la cantidad exacta de material que necesita para adelgazar manteniendo el musculo. Un ejemplo: 100 gramos de proteína en polvo aportan 77 gramos de proteína y 357 calorías. Para ingerir esa misma cantidad con alimentos tendrías que comerte 11,5 huevos, que tienen 930 calorías.

Si por el contrario estás acostumbrado a realizar ejercicios aeróbicos, independientemente de la modalidad de ejercicio elegida (spinning, running o natación), pásate al ejercicio por intervalos. Con media hora al día, será suficiente. 8 minutos de calentamiento, 15 de ejercicio por intervalos en los que alternes 1 minuto de ejercicio fuerte con 1 más lento y 7 minutos de enfriamiento.

Con el calor y las trasnochadas es fácil salir de casa sin desayunar, pero recuerda que todos los estudios médicos demuestran que las personas que desayunan bien cada día tienen menos probabilidades de ganar kilos con los años y comen menos a lo largo del día. Si te cuesta desayunar, hazte batidos de fruta con yogur y guárdalos en la nevera para tener fresquitos cuando te levantas.


La mayoría de los nutricionistas, como los de la Escuela de Salud Pública y los Institutos Nacionales de Salud de Harvard recomiendan la pérdida de peso lenta y constante a un ritmo de alrededor de 1 o 2 libras por semana. Para perder sólo una libra por semana, usted debe quemar 3.500 calorías más de lo que consume. Puede crear este déficit recortando calorías de su ingesta diaria, aumentando su nivel de actividad o por la combinación de los dos. Apunta a gastar entre 500 y 1.000 calorías más por día que se ingiere para perder 1 a 2 libras por semana.
Los nutricionistas no dejan de insistir en la importancia que tiene la primera comida del día, que es la que arranca el metabolismo, la que te proporciona energía y la que te ayuda a regular el apetito hasta la comida. De todo. Tu desayuno debe contener carbohidratos saludables (pan, cereales o galletas integrales y mejor biológicos, sin azúcares ni grasas añadidas); zumo natural o fruta fresca (mejor al principio para hacer mejor la digestión); un lácteo desnatado o vegetal (si tienes intolerancia a la lactosa o quieres reducir aún más las calorías), café o té verde (tu primera dosis de antioxidantes); proteínas sanas (jamón ibérico, pavo, huevo) para quitarte el hambre; alguna grasa saludable (¡aceite de oliva virgen!) y algo dulce si te apetece mucho (es el mejor momento para tomarlo, tienes todo el día para quemarlo), como mermelada sin azúcar añadido.

Numerosos estudios se han hecho en torno a los efectos de los supresores del apetito en la pérdida de peso y la mayoría de estos estudios muestran que el uso del supresor del apetito junto con dieta y ejercicio promoverá la pérdida de peso. Pero, ¿son los resultados de estos estudios fiables? Muchos de estos estudios son serios defectos. Algunos de ellos limita la ingesta de calorías para sus participantes, mientras que otros aumentaron el nivel de actividad. Además, muchos de estos estudios incluyeron sólo un tipo específico de individuos.


Verdad: Una ración de un alimento bajo en grasa o sin grasa puede ser más bajo en calorías que una ración del mismo producto con toda su grasa. Sin embargo, hay muchos alimentos procesados que son bajos en grasa o sin grasa pero que tienen igual o más calorías que el mismo alimento con la cantidad completa de grasa. A estos alimentos a veces les añaden harina, sal, almidón o azúcar para mejorar su sabor y textura después de haber eliminado la grasa. Esto le añade calorías al alimento.
Los lácteos son muy recomendables en nuestras dietas pensadas para conseguir el peso ideal. En primer lugar por sus nutrientes animales, y en segundo lugar por la importante dosis de calcio. Los quesos son buenos, pero intentaremos evitar los más grasos como el azul. Los yogures y un vaso de leche son básicos y muy apetecibles a cualquier hora del día.

Es muy importante que controles la cantidad de peso que pierdes por semana, recuerda que tienes que subirte encima de la báscula siempre en las mismas condiciones. Por ejemplo justo después de levantarte y de haber ido al baño. Una pérdida mayor de estos valores puede incluso llegar a ser peligrosa para tu salud, ya que significará que estás destruyendo músculo, o perdiendo agua y electrolitos.
El ritmo de pérdida adecuado es 0,5-1 kg a la semana. Las dos primeras semanas de dieta puede perderse más cantidad de peso, pero en realidad lo que se pierde es agua ligada a las reservas de glucógeno del músculo. De ahí esa pérdida de volumen, a veces muy llamativa, que suele ocurrir al inicio de una dieta de adelgazamiento. Después, como os digo, la pérdida de grasa (que es lo que realmente sobra), será a un ritmo más lento.
Los lácteos son muy recomendables en nuestras dietas pensadas para conseguir el peso ideal. En primer lugar por sus nutrientes animales, y en segundo lugar por la importante dosis de calcio. Los quesos son buenos, pero intentaremos evitar los más grasos como el azul. Los yogures y un vaso de leche son básicos y muy apetecibles a cualquier hora del día.
El rimonabant es un antagonista selectivo del receptor cannabinoide-1 por lo que impide la unión de los llamados endocannabinoides a este receptor del cerebro y los tejidos periféricos, incluyendo los adipocitos. Pertenecen al denominado sistema cannabinoide. Este es un sistema fisiológico que afecta al equilibrio energético, al metabolismo de la glucosa y lipídico y al peso corporal, y en las neuronas del sistema mesolímbico modula la ingesta de alimentos tales como dulces y grasas. Si se estimulan los receptores CB1, se crean nuevas células de grasa y ésta se almacena, lo que aumenta el apetito de alimentos ricos en hidratos de carbono y grasas. Al bloquear estos receptores, el rimonabant disminuye la sensación de hambre, evitando así el consumo de carbohidratos y grasas.
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