Cuando decidimos empezar una dieta de adelgazamiento, siempre pensamos en la utilización de productos que nos ayuden a bajar de peso más rápido. Lo primero que quiero destacar es que por muchos suplementos o productos que tomemos para adelgazar, no van a servirnos de nada si no llevamos una buena alimentación. Otra cosa es que hagamos una dieta equilibrada, variada y sana y la acompañemos con alguna ifusión que nos ayude a eliminar líquidos o a saciarnos.

Piensa antes de comer. No tienes que renunciar a las bebidas y comidas que te gustan simplemente debes reducir un poco la ingesta de las más calóricas e introducir opciones más saludables. Muévete. Mantente de pie y anda todo lo que puedas. Todos los pasos cuentan si tratas de perder peso. Sube las escaleras en vez de usar el ascensor, aparca más lejos y anda. Moverse es la mejor manera de cumplir tus objetivos cuanto antes.
La infusión de goji ayuda a quemar hasta un 10% de calorías. La Lycium Barbarum, planta de la que se cosechan los gojis, es una terapia medicinal tradicional asiática para la diabetes, pero también cuenta con un efecto de adelgazamiento. La mayoría de las infusiones de goji se mezclan con el té verde, incrementando aún más su consumo de calorías. En un estudio publicado en el Journal of the American College of Nutrition, a los participantes se les dio o bien una dosis única de L. barbarum o un placebo después de una comida.
Esta nuevo tratamiento, interviene en los mecanismos de control del apetito, por lo que consigue aumentar la sensación de saciedad y ralentiza el vaciado del estómago, así consigue que el paciente tenga menos hambre y pierda peso. Sin embargo, este fármaco solo funciona como parte de un programa dietético y ejercicio físico pautado por un especialista endocrino, junto con motivación psicológica, en los casos que sea necesario. Liraglutida 3.0 mg también parece tener efectos sobre otros factores de riesgo que aparecen junto a la obesidad; así baja la glucosa en sangre, aumenta el colesterol HDL, disminuye los triglicéridos y el LDL, ayuda a mejorar la apnea y el perfil lipídico.
Es realmente sencillo. Responde a las preguntas del test y descubre cuál es el programa de alimentación que más se ajusta a tus necesidades. Eso sí, intenta contestar las preguntas siendo lo más sincera posible. Y si dudas entre varias respuestas, escoge aquella en la que te sientas más reflejada. El resultado te dirá si debes seguir una dieta baja en grasas, una dieta saciante o bien una dieta depurativa.
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Como te decíamos antes, muchas veces no son los alimentos en sí los que te engordan sino la forma y el momento en que los comes. Por ejemplo, los hidratos son recomendables por la mañana o al medio día si después vas a hacer un esfuerzo físico, pero no por la noche, cuando se acumularían durante el sueño. Para cenar son mucho más ligeras las proteínas, sobre todo si has hecho ejercicio, ya que son el alimento de los músculos. También es importante combinar bien los alimentos: pasta y proteínas siempre "casan" con verduras, pero no van demasiado bien juntas, ya que dan como resultado platos demasiado calóricos y difíciles de digerir. La forma de cocinar los alimentos también resulta fundamental: mejor frescos, al vapor, al horno o a la plancha.
Perder peso gracias a un tratamiento con fármacos (pastillas para adelgazar) puede parecer tentadoramente fácil a simple vista. Sin embargo, estos tratamientos son muy agresivos y sin un control médico adecuado existe el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves. El tratamiento con estos fármacos no implica un cambio en los hábitos por lo  que el paciente suele recuperar el peso perdido al finalizar el tratamiento si no se han instaurados hábitos de alimentación correctos. En la mayoría de los casos, una reducción de peso duradera implica siempre un cambio en el estilo de vida: llevar una alimentación sana y equilibrada complementada con suficiente ejercicio físico es la mejor forma de mantener el peso ideal.
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