Alga microscópica que se consigue en tabletas o en harina en cualquier tienda naturista o herboristería. La Spirulina es un reductor natural del apetito ya que actúa sobre el hipotálamo disminuyendo la sensación de hambre. Tiene un alto valor nutritivo ideal para sobrellevar una dieta sin pasar hambre ni mala nutrición. Previene varias enfermedades relacionadas con el sobrepeso somo el azúcar en sangre y el colesterol alto. Mejora la circulación sanguínea.
La propuesta de la dieta baja en carbohidratos, es rica en proteínas y hasta el momento es considerada una de las dietas más eficaces para la pérdida peso. De hecho, existe una gran cantidad de evidencia científica, que asegura que una dieta proteica y baja en carbohidratos, es la opción perfecta para aquellas personas que desean adelgazar rápidamente.  Además son perfectas para tratar diferentes problemas de salud como la obesidad, la diabetes, el síndrome metabólico y otras afecciones relacionadas con una mala alimentación.
Para poder llevar a cabo la dieta tienes que tener siempre en casa frutas y verduras. Lo ideal es que compres al menos una vez a la semana frutas y verduras frescas variadas (para ensaladas, cremas de verduras, saltearlas, para hervir…). Y por si la semana se te complica y no tienes tiempo, siempre va bien tener en casa conservas de verduras como espárragos o alcachofas que te solucionan una cena.

Se trata de un régimen con un enfoque basado en el “hazlo tú mismo”: es muy flexible pero requiere un gran compromiso, dado que no está tan pautada como otras dietas. La clave del plan reside en la reducción a la mínima expresión del consumo de grasas, en particular las grasas saturadas (lácteos enteros, fritos, carnes grasas…). Por lo demás, se prima el consumo de cereales integrales, fruta, vegetales, pescado y pollo (sin la piel).
Refuerce sus nuevos hábitos saludables y sea paciente consigo mismo. Los hábitos se forman con el tiempo, no se adoptan de la noche a la mañana. Cuando vea que está practicando un hábito que no es saludable, deténgase rápidamente y pregúntese: ¿Por qué estoy haciendo esto? ¿Cuándo comencé a hacerlo? ¿Qué necesito cambiar? No sea muy duro con usted mismo ni piense que un error arruinará todo un día de hábitos saludables. ¡Usted puede lograrlo! ¡Lo puede hacer un día a la vez!
Perder peso gracias a un tratamiento con fármacos (pastillas para adelgazar) puede parecer tentadoramente fácil a simple vista. Sin embargo, estos tratamientos son muy agresivos y sin un control médico adecuado existe el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves. El tratamiento con estos fármacos no implica un cambio en los hábitos por lo  que el paciente suele recuperar el peso perdido al finalizar el tratamiento si no se han instaurados hábitos de alimentación correctos. En la mayoría de los casos, una reducción de peso duradera implica siempre un cambio en el estilo de vida: llevar una alimentación sana y equilibrada complementada con suficiente ejercicio físico es la mejor forma de mantener el peso ideal.
×