Cuando decidimos empezar una dieta de adelgazamiento, siempre pensamos en la utilización de productos que nos ayuden a bajar de peso más rápido. Lo primero que quiero destacar es que por muchos suplementos o productos que tomemos para adelgazar, no van a servirnos de nada si no llevamos una buena alimentación. Otra cosa es que hagamos una dieta equilibrada, variada y sana y la acompañemos con alguna ifusión que nos ayude a eliminar líquidos o a saciarnos.

Se trata de un régimen con un enfoque basado en el “hazlo tú mismo”: es muy flexible pero requiere un gran compromiso, dado que no está tan pautada como otras dietas. La clave del plan reside en la reducción a la mínima expresión del consumo de grasas, en particular las grasas saturadas (lácteos enteros, fritos, carnes grasas…). Por lo demás, se prima el consumo de cereales integrales, fruta, vegetales, pescado y pollo (sin la piel).
Las dieta del ayuno u otras dietas exprés consiguen que se pierda peso a gran velocidad, pero se trata principalmente de agua y músculo. Estos métodos no permiten el éxito a largo plazo. Las personas que reducen su ingesta calórica más de 1.000 kilocalorías por debajo de sus necesidades energéticas se arriesgan a no obtener un aporte suficiente de nutrientes imprescindibles para la vida. Por otro lado existe el peligro de que la restricción calórica extrema provoque un descenso del metabolismo basal, con lo que al concluir la dieta se producirá el conocido como efecto yoyó. Es decir, se volverá a coger peso rápidamente. Así que, a la hora deadelgazar se requiere una dosis de paciencia, que sin duda se verá recompensada. Además, resulta más sencillo perder peso cuando no existen alimentos prohibidos y se permiten de vez en cuando los caprichos calóricos.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) suspendió en 2009 la venta de rimonabant, comercializado en España con el nombre Acomplia®.  Rimonabant (Acomplia®) fue autorizado en la Unión Europea (UE) en junio de 2006. Su indicación estaba autorizada para el tratamiento de pacientes obesos con un Índice de Masa Corporal (IMC) superior o igual a 30 kg/m2 o para pacientes con sobrepeso con un IMC mayor a 27 kg/m2 con factores de riesgo asociados (diabetes tipo 2 o dislipemia). En el momento de su autorización, las alteraciones psiquiátricas, en particular los trastornos depresivos, se identificaron como el problema de seguridad más relevante asociado a este medicamento.
No sólo es básico escoger bien los alimentos que mejor se adaptan a nuestra idea de perder peso. Podemos escoger los más sanos, los menos grasos o los más digestivos, pero su combinación puede arruinar los efectos positivos. Es lo que se conoce como la dieta disociada. No hay demostración científica que lo demuestre pero la lógica se impone en esta manera de entender la ingesta de alimentos y en definitiva el concepto de dieta.
Algunas dietas de moda no son saludables y no proveen todos los nutrientes que el cuerpo necesita. Además, si pierde más de 3 libras (casi 1½ kilos) a la semana por varias semanas, puede aumentar la posibilidad de que desarrolle cálculos biliares (masas de material sólido en la vesícula biliar que pueden ser dolorosas). Si sigue una dieta de menos de 800 calorías al día por largo tiempo, puede llegar a tener problemas graves del corazón.
Coged calculadora porque vamos a hacer números hoy. En un único mes con una dieta adecuada puedes perder entre 3,5 y 4,5 kilos perfectamente. Reducir 450 gramos de grasa corporal equivale a 3.500 kcal. Para perder 1 kilo a la semana deberemos quemar unas 1.000 kcal. al día. Esta rebaja puede ser llevada a cabo recortando las calorías consumidas y quemando más haciendo ejercicio.
Es natural que toda persona que desea bajar de peso quiera hacerlo rápidamente. Sin embargo, la evidencia demuestra que las personas que bajan de peso en forma gradual y constante (entre 1 y 2 libras por semana) logran mejores resultados en no volver a recuperarlo. Bajar de peso en forma saludable no se trata solamente de seguir una dieta o programa. Es llevar un estilo de vida estable que incluya cambios a largo plazo en la alimentación diaria y los hábitos de ejercicio.
Este fármaco ha demostrado su eficacia en varios estudios con más de 5.800 pacientes obesos o con sobrepeso, con una duración de hasta 56 semanas. En los estudios se comparó liraglutida con placebo. A los pacientes se les administró el medicamento como parte de un programa de pérdida de peso que incluía dieta y ejercicio. Tras analizar los cinco estudios conjuntamente, con una dosis diaria de 3 mg, los pacientes lograron una reducción del 7,5 % del peso corporal, comparado con un 2,3 % de reducción en los pacientes que recibieron placebo. La pérdida de peso fue más pronunciada en las mujeres que en los hombres.
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