Ellos son muy famosos porque fueron ampliamente emitidos a los soldados británicos durante la Primera Guerra Mundial con el fin de suprimir el apetito. En la Segunda Guerra Mundial, las anfetaminas fueron re-dirigidos para el uso en el mercado civil. Ellos no entraron en un mercado como un supresor del apetito, hasta que fue prohibido en la mayoría de los lugares del mundo. Muchos anfetaminas producen efectos secundarios como la adicción, la taquicardia y la hipertensión, por lo que el uso sin supervisión prolongada peligroso.
Para ser sinceros, las dietas milagro saludables no existen, pues nuestro cuerpo adelgazará demasiado en poco tiempo no dándole tiempo a una respuesta adaptativa efectiva. Esto provocará que, cuando volvamos a pasarnos un poco en la ingesta de calorías, nuestro cuerpo asimile todo lo que comamos engordando en menor tiempo y volviendo al estado anterior rápidamente. Hacer ejercicio aeróbico y anaeróbico cada día 30 minutos, nos reportará una quema extra saludable, ya que nuestro cuerpo tiene un diseño especial que hace que moverse y ejercitarse sea esencial.
Los componentes e ingredientes de un supresor de apetito van a trabajar para conseguir eliminar ciertos problemas, tan importantes como ansiedad por la comida. Entre las propiedades de los inhibidores del apetito naturales, podemos encontrar que algunos de ellos poseen efecto termogénico (aumento de la temperatura corporal), lo que implica incluso llegar a consumir calorías en reposo; contienen o no, sustancias estimulantes, como la cafeína, y que por ello inducen sobre el sistema nervioso, siendo esta característica aprovechable para la práctica deportiva, reduciendo la percepción de la fatiga y por tanto, logrando mantener un ritmo más elevado durante la sesión física; o bien son algún tipo de mineral, tal como el cromo (potente inhibidor del apetito) con propiedades para regular la glucemia sanguínea. Este último punto es bastante interesante, ya que se puede conseguir un efecto del supresor de apetito manteniendo los niveles de azúcar post pandriales (horas después de una comida) en márgenes normales que no impliquen una alteración brusca de la insulina y que no nos veamos casi obligados a volver a realizar un comida o snack.
Consejo: Planifique hacer al menos 10 minutos de actividad física tres veces al día durante 5 o más días a la semana. Esto le ayudará a alcanzar la meta de 2½ horas. Tómese unos minutos de su trabajo para dar una caminata. Use las escaleras. Bájese del autobús una parada antes de la suya. Salga a bailar con sus amigos. No importa que sean períodos cortos o largos, estos períodos de actividad pueden sumar a la cantidad total de actividad física que necesita cada semana.

Qsymia (fentermina y topiramato):  Este medicamento ayuda a suprimir el apetito y reducir la ingesta de alimentos. Si tiene un IMC superior a 30 o un índice de masa corporal de 27 o más junto con una afección relacionada con el peso, su médico puede recetarle este producto. El medicamento debe tomarse junto con las modificaciones del estilo de vida para la pérdida de peso sostenida.
Para poder llevar a cabo la dieta tienes que tener siempre en casa frutas y verduras. Lo ideal es que compres al menos una vez a la semana frutas y verduras frescas variadas (para ensaladas, cremas de verduras, saltearlas, para hervir…). Y por si la semana se te complica y no tienes tiempo, siempre va bien tener en casa conservas de verduras como espárragos o alcachofas que te solucionan una cena.
Los principales problemas de perder mucho peso en poco tiempo son la deshidratación, la sensación de fatiga crónica y la mayor probabilidad de sufrir una lesión y un trastorno de la alimentación como la anorexia. Como ves, son problemas nada agradables, sobre todo si te gusta el deporte y la vida sana, por eso mejor adelgazar poco a poco y no poner en riesgo la salud.
Para bajar de peso rápido el principal secreto es hacer cambios en el estilo de vida como disminuir la cantidad de calorías diarias, aumentar la actividad física principalmente ejercicios cardiovasculares para quemar la grasa acumulada en el organismo y, además de esto, se debe tener claro el objetivo que se quiere alcanzar. Por lo que estos cambios a nivel de la alimentación deben incluir alimentos más naturales y menos procesados, aumentando el consumo de agua, frutas, vegetales y de alimentos integrales para aumentar el aporte de fibras al organismo, disminuyendo las grasas, los alimentos precocidos y los alimentos ricos en carbohidratos simples. 

Existen diversas opiniones sobre el uso de inhibidores del apetito y de la absorción de las grasas como tratamiento para perder peso. Algunos opinan que se pueden tomar durante un tiempo como complemento, siempre que finalmente se modifique también la alimentación. Otros consideran que deben tenerse en cuenta los graves efectos secundarios. Eso sí, hay que tener en cuenta que muchos medicamentos para adelgazar  han sido aprobados y después, con el tiempo, son retirados del mercado debido a sus efectos secundarios.
×