Mi experiencia con Alimenta ha sido muy buena, mi problema eran esos kilos que te llegan tras la menopausia y que por mucho que yo intentara que no fuesen a más no lo conseguía sola, acudí a vosotros y con ayuda de Adriana sus consejos, y todo mi esfuerzo para llevar una dieta más adecuada y con pautas mucho más saludables estoy consiguiendo el reto que me propuse en mayo, estoy contenta y me siento mucho mejor y con mas vitalidad.

Cuando comemos, los alimentos se van descomponiendo poco a poco en sus distintos componentes y el organismo los transforma en la “moneda energética”, que es la glucosa. Una vez que obtenemos la cantidad de glucosa que necesitamos para funcionar en ese momento, el exceso se almacena en otra sustancia de reserva (glucógeno), que nos sirve como “despensa” para cuando se pueda necesitar. Si ese exceso de glucosa es muy abundante la despensa está a tope de su capacidad y se transforma en otra sustancia de reserva mucho más consistente y que se moviliza con más dificultad: la grasa.

Su efecto reductor de apetito tiende a disminuir después de unas semanas y es por eso que estos medicamentos son útiles sólo durante las primeras semanas de un programa de pérdida de peso. Los cambios en los hábitos alimenticios y nivel de actividad se deben desarrollar y continuó durante un período de tiempo más largo para que una persona a seguir perdiendo peso y mantener el peso perdido vuelva a aparecer. En las últimas dos décadas la mayor parte del mundo occidental se ha obsesionado con la pérdida de peso. Supresores de apetito se hicieron muy popular, pero parece que la mayoría de las personas no son conscientes de que podían causar algunos efectos secundarios muy graves. Las epidemias de la hipertensión y el daño de la válvula cardíaca pulmonar fatal asociada con agentes de estos medicamentos han dado lugar a la retirada de varios de estos productos del mercado. Con supresores del apetito las personas están interrumpiendo una ocurrencia muy natural, y es una pena que nuestra sociedad promueve realmente estos supresores del apetito como un medio seguro de perder peso.


De acuerdo, pero sé inteligente. Si tienes unas ganas irresistibles de llevarte algo dulce a la boca, que sea una onza de chocolate negro, una tortita de arroz inflado, un dulce casero, un par de galletas integrales sin azúcar blanco, un yogur con sirope de Ágave o una pieza de fruta. Pero si eres capaz, espera unos minutos y en lugar de comer dulce, toma algo salado y más nutritivo, por ejemplo, un pequeño bocadillo de atún o de jamón ibérico, una tortilla francesa o un puñadito de frutos secos. Te saciarán el hambre (comiendo dulce querrás más dulce en poco tiempo), te aportarán menos calorías y más nutrientes. Lo importante es salirse de la "rueda del azúcar" y tomar alimentos "reales".

Por esas razones, al momento de elegir cual té es el adecuado para perder peso es necesario considerar cuales son nuestras necesidades, como funciona nuestro metabolismo, conocer nuestro estado de salud en general y saber específicamente si queremos eliminar líquidos o tejido graso, para posteriormente establecer comparaciones entre los componentes, ventajas y desventajas de cada una de las infusiones que tenga propiedades diuréticas y ayuden en la pérdida de peso. Sin embargo, no hay una elección correcta o errónea, cualquiera de estos tés puede ayudar a bajar de peso.

Más verduras y frutas. En cada comida empieza por un buen plato de verdura, preparada como más te guste. Come tanta como desees hasta sentirte satisfecho. El aporte de fibra de la verdura te hará sentirte saciado por más tiempo, impidiendo así que sientas hambre y piques entre horas. Complementa las comidas con huevo, pescado o carne magra, acompañadas siempre por ensalada.
Alga microscópica que se consigue en tabletas o en harina en cualquier tienda naturista o herboristería. La Spirulina es un reductor natural del apetito ya que actúa sobre el hipotálamo disminuyendo la sensación de hambre. Tiene un alto valor nutritivo ideal para sobrellevar una dieta sin pasar hambre ni mala nutrición. Previene varias enfermedades relacionadas con el sobrepeso somo el azúcar en sangre y el colesterol alto. Mejora la circulación sanguínea.
Perder peso gracias a un tratamiento con fármacos (pastillas para adelgazar) puede parecer tentadoramente fácil a simple vista. Sin embargo, estos tratamientos son muy agresivos y sin un control médico adecuado existe el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves. El tratamiento con estos fármacos no implica un cambio en los hábitos por lo  que el paciente suele recuperar el peso perdido al finalizar el tratamiento si no se han instaurados hábitos de alimentación correctos. En la mayoría de los casos, una reducción de peso duradera implica siempre un cambio en el estilo de vida: llevar una alimentación sana y equilibrada complementada con suficiente ejercicio físico es la mejor forma de mantener el peso ideal.
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