Contrario a lo que muchos pueden pensar,  la dieta mediterránea es la dieta tradicional por excelencia de países como España, Italia y Grecia en los años 60, y gracias a que los especialistas pudieron comprobar que estas personas se encontraban mucho más sanas que los americanos, ahora es una de las dietas más recomendadas para bajar peso rápidamente.
Básicamente aquellos que no sólo nos proporcionen grandes cantidades de energía, sino que además lo hagan de forma rápida. Este es el caso del azúcar, las harinas y arroces refinados -presentes en la mayoría de pastas, panes y arroces que consumimos habitualmente, así como refrescos y zumos industriales. Estos productos generan subidas tremendamente rápidas de azúcar en sangre, lo cual estimula una hormona que se llama insulina que actúa introduciendo azúcar dentro de nuestros músculos -lo que a priori podría ser positivo-, solo que cuando la subida de azúcar es brusca y en grandes cantidades esta insulina puede estimular también la entrada de esa energía a otro tipo de células llamadas adipocitos, las cuales están relacionadas con el incremento del tejido graso.
Si quieres perder 15 kg, debes saber que puedes logarlo mediante un cambio de hábitos de alimentación, actividad física y una adecuada gestión de las actividades diarias en general. Que logres un cambio de hábitos no solo te ayudará a bajar la grasa corporal, sino que además te permitirá el mantenimiento de un peso correcto, a diferencia de los métodos extremos que solo logran empeorar la situación por el efecto yo-yó.
La liraglutida es un análogo del GLP-1, ya autorizado en la Unión Europea a dosis bajas (hasta 1,8 mg al día) para el tratamiento de la diabetes tipo II. El GLP-1 es una hormona natural del organismo que se secreta en el intestino delgado en respuesta a la ingesta de alimentos y que regula el apetito. Sin embargo, esta hormona desaparece en la sangre a gran velocidad, por lo se ha creado el agonista liraglutida, que permanece más tiempo en la sangre manteniendo la sensación de saciedad por más tiempo.
Cuando tu objetivo es adelgazar 15 kilos, también es relevante que sepas que en los 7-8 meses de descenso de peso habrá períodos de estancamiento o mesetas debido a los mecanismos hormonales que se ponen en juego o a la pérdida de la motivación, por ejemplo: “me veo mejor me canso de la dieta”. Esto te podrá requerir  un esfuerzo psicológico mayor para no abandonar el tratamiento por la mitad y será el momento en que el ejercicio físico y la actividad física diaria ganarán mayor protagonismo ya que son los dos únicos componentes del gasto energético diario que se pueden modificar expresamente.  Hago la diferencia entre ejercicio físico (por ejemplo el que puedes hacer en el gimnasio o en un deporte) y  la actividad física diaria (aquella que hacemos al caminar o subir escaleras) para ayudarte a reconocer la importancia de ambos factores. Por lo tanto, es fundamental que adquieras unos buenos hábitos de actividad y/o ejercicio físico para aumentar el gasto energético total y conservar tu musculatura (que es más metabólicamente activa que el tejido graso). De esta manera disminuirás los procesos de estancamiento y  también será más fácil mantener el peso una vez acabada la dieta.

Como te decíamos antes, muchas veces no son los alimentos en sí los que te engordan sino la forma y el momento en que los comes. Por ejemplo, los hidratos son recomendables por la mañana o al medio día si después vas a hacer un esfuerzo físico, pero no por la noche, cuando se acumularían durante el sueño. Para cenar son mucho más ligeras las proteínas, sobre todo si has hecho ejercicio, ya que son el alimento de los músculos. También es importante combinar bien los alimentos: pasta y proteínas siempre "casan" con verduras, pero no van demasiado bien juntas, ya que dan como resultado platos demasiado calóricos y difíciles de digerir. La forma de cocinar los alimentos también resulta fundamental: mejor frescos, al vapor, al horno o a la plancha.
Si quieres perder 15 kg, debes saber que puedes logarlo mediante un cambio de hábitos de alimentación, actividad física y una adecuada gestión de las actividades diarias en general. Que logres un cambio de hábitos no solo te ayudará a bajar la grasa corporal, sino que además te permitirá el mantenimiento de un peso correcto, a diferencia de los métodos extremos que solo logran empeorar la situación por el efecto yo-yó.
Son los mejores aliados de tu metabolismo. Tener en forma tu masa muscular te supondrá quemar más calorías en reposo, ya que el músculo consume mucha energía. También es la mejor garantía para no sufrir el temido "efecto yo-yó" si haces dieta y para mantener tu peso estable. Cardio + tonificación. Esta es la mejor combinación para perder peso, el ejercicio cardiovascular no es suficiente, así que no te mates a hacer spinning y entra más en las clases de body pump, yoga o en la sala de máquinas. Además, mantener un buen tono muscular es lo que hará que tu cuerpo se mantenga joven y tenga un aspecto atlético, con todas tus curvas en su sitio y sin flaccidez.
Mi experiencia con Alimenta ha sido muy buena, mi problema eran esos kilos que te llegan tras la menopausia y que por mucho que yo intentara que no fuesen a más no lo conseguía sola, acudí a vosotros y con ayuda de Adriana sus consejos, y todo mi esfuerzo para llevar una dieta más adecuada y con pautas mucho más saludables estoy consiguiendo el reto que me propuse en mayo, estoy contenta y me siento mucho mejor y con mas vitalidad.
Los componentes e ingredientes de un supresor de apetito van a trabajar para conseguir eliminar ciertos problemas, tan importantes como ansiedad por la comida. Entre las propiedades de los inhibidores del apetito naturales, podemos encontrar que algunos de ellos poseen efecto termogénico (aumento de la temperatura corporal), lo que implica incluso llegar a consumir calorías en reposo; contienen o no, sustancias estimulantes, como la cafeína, y que por ello inducen sobre el sistema nervioso, siendo esta característica aprovechable para la práctica deportiva, reduciendo la percepción de la fatiga y por tanto, logrando mantener un ritmo más elevado durante la sesión física; o bien son algún tipo de mineral, tal como el cromo (potente inhibidor del apetito) con propiedades para regular la glucemia sanguínea. Este último punto es bastante interesante, ya que se puede conseguir un efecto del supresor de apetito manteniendo los niveles de azúcar post pandriales (horas después de una comida) en márgenes normales que no impliquen una alteración brusca de la insulina y que no nos veamos casi obligados a volver a realizar un comida o snack.
Este fármaco ha demostrado su eficacia en varios estudios con más de 5.800 pacientes obesos o con sobrepeso, con una duración de hasta 56 semanas. En los estudios se comparó liraglutida con placebo. A los pacientes se les administró el medicamento como parte de un programa de pérdida de peso que incluía dieta y ejercicio. Tras analizar los cinco estudios conjuntamente, con una dosis diaria de 3 mg, los pacientes lograron una reducción del 7,5 % del peso corporal, comparado con un 2,3 % de reducción en los pacientes que recibieron placebo. La pérdida de peso fue más pronunciada en las mujeres que en los hombres.
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