Como hemos dicho, el té verde ha ganado mucha fama en todas partes por sus beneficios antioxidantes, que combaten los radicales libres del cuerpo. Pero la mayor causa es que muchos lo consumen para ayudarse en tratamientos de adelgazamiento. Para muchos, perder peso no es sencillo, y buscamos remedios que nos ayuden y aumenten la eficacia de nuestro empeño por lograr este objetivo.
La dieta mediterránea es la dieta tradicional que cuenta con un mayor respaldo científico y todos conocemos en qué consiste: un consumo alto de frutas, verduras, pescado, cereales integrales, legumbres y aceite de oliva, y bajo en carne roja, azúcares y grasas saturadas. Pero, además, un componente importante es la práctica de ejercicio. Dado que es la dieta que se utilizaba en nuestro país hasta hace no mucho, es muy fácil de seguir. Pero hay que tener en cuenta que lo que hoy podemos entender como “dieta mediterránea” no siempre corresponde a lo que los científicos entienden como tal.

De acuerdo, pero sé inteligente. Si tienes unas ganas irresistibles de llevarte algo dulce a la boca, que sea una onza de chocolate negro, una tortita de arroz inflado, un dulce casero, un par de galletas integrales sin azúcar blanco, un yogur con sirope de Ágave o una pieza de fruta. Pero si eres capaz, espera unos minutos y en lugar de comer dulce, toma algo salado y más nutritivo, por ejemplo, un pequeño bocadillo de atún o de jamón ibérico, una tortilla francesa o un puñadito de frutos secos. Te saciarán el hambre (comiendo dulce querrás más dulce en poco tiempo), te aportarán menos calorías y más nutrientes. Lo importante es salirse de la "rueda del azúcar" y tomar alimentos "reales".
Saxenda (inyección de liraglutida [origen ADNr]): Este medicamento inyectable ayuda a las personas a hacer ejercicio para que se sientan llenos antes, para que coman menos y pierdan peso. El Saxenda puede ser utilizado por pacientes obesos (un IMC de 30 o más) o por pacientes que tienen un IMC de 27 o más y una condición médica relacionada con el peso como la diabetes tipo 2, colesterol alto o presión arterial alta.
Con mi nuevo conocimiento sobre nutrición, finalmente he podido perder todas las libras extra y mantener un peso saludable. Lo hice a pesar de que soy más vieja y debería tener un metabolismo más lento, y lo he hecho sin correr 35 millas (56 kilómetros) y andar en bicicleta 20 millas (32 kilómetros) a la semana. Ahora entiendo que, si bien el ejercicio y el manejo del estrés son importantes, la verdadera clave —el 80 % de la ecuación— es la nutrición. ¡Mi transformación no vino a través de entrenamientos insoportables, sino al comer PLANTAS!

La dieta mediterránea es la dieta tradicional que cuenta con un mayor respaldo científico y todos conocemos en qué consiste: un consumo alto de frutas, verduras, pescado, cereales integrales, legumbres y aceite de oliva, y bajo en carne roja, azúcares y grasas saturadas. Pero, además, un componente importante es la práctica de ejercicio. Dado que es la dieta que se utilizaba en nuestro país hasta hace no mucho, es muy fácil de seguir. Pero hay que tener en cuenta que lo que hoy podemos entender como “dieta mediterránea” no siempre corresponde a lo que los científicos entienden como tal.
Bajar de peso no le resulta fácil a nadie. Al comenzar una dieta o rutina de ejercicios, la ansiedad, el hambre y las tentaciones parecen aumentar, lo que nos hace estar pensando en comida todo el día. Por suerte, existen en el mercado suplementos que controlan el apetito y pueden ayudarnos a acelerar el proceso de la pérdida de peso. Hoy te presentamos los 5 mejores.
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