Seamos realistas: ya ni operación bikini ni nada. No te da tiempo. Lo has intentado y tal, pero las terrazas y el buen tiempo te han boicoteado la dieta. ¡Malditas! Bueno, aún te quedan unos días para irte a la playa a lucir cuerpazo, de bueno, no de grande. Te proponemos un reto: una dieta de dos semanas para que pierdas esos cinco kilitos que te sobran (son más, pero los otros los dejamos para septiembre mejor).
Revise los hábitos de alimentación poco saludables que ha subrayado. Asegúrese de identificar todos los factores que desencadenan esos hábitos. Identifique algunos de los que tratará de cambiar primero. No deje de felicitarse por las cosas que haga bien. A lo mejor casi siempre come fruta de postre o toma leche baja en grasas o desgrasada. ¡Estos son hábitos buenos! Al reconocer sus logros se sentirá motivado para hacer más cambios.
Para qué: para activar la situación metabólica del cuerpo que se conoce como "cetosis" por la cual se empieza a usar la grasa corporal como fuente energética. Las proteínas magras (que no se acompañan de salsas ni aceites en exceso) no suelen convertirse en grasa acumulada y exigen al metabolismo activar una gran cantidad de energía para ser procesadas.
Cuando empezamos a conocer el té verde y el té rojo, nos sorprendieron con todas sus propiedades para nuestra salud y bienestar. Es la razón de que millones de personas los tomemos cada día. Nos hace sentir mejor. Ambas variedades procedentes de Camellia sinensis están llenas de propiedades: son estimulantes, mantienen la concentración, pero sobre todo, son ideales para adelgazar.
Este fármaco ha demostrado su eficacia en varios estudios con más de 5.800 pacientes obesos o con sobrepeso, con una duración de hasta 56 semanas. En los estudios se comparó liraglutida con placebo. A los pacientes se les administró el medicamento como parte de un programa de pérdida de peso que incluía dieta y ejercicio. Tras analizar los cinco estudios conjuntamente, con una dosis diaria de 3 mg, los pacientes lograron una reducción del 7,5 % del peso corporal, comparado con un 2,3 % de reducción en los pacientes que recibieron placebo. La pérdida de peso fue más pronunciada en las mujeres que en los hombres.
Consejo: Las investigaciones sugieren que la manera más segura de perder peso y no volver a aumentarlo es siguiendo una dieta saludable con menos calorías de lo que antes consumía y haciendo ejercicio todos los días. La meta es perder de ½ libra a 2 libra (de ¼ de kilo a 1 kilo) por semana (después de las primeras semanas de pérdida de peso). Elija alimentos saludables. Coma porciones pequeñas. Incorpore el ejercicio en su rutina diaria. En conjunto, estos hábitos de alimentación y ejercicio pueden ser una manera saludable de perder peso y no aumentarlo de nuevo. Estos hábitos también disminuyen su probabilidad de desarrollar enfermedades del corazón, presión arterial alta y diabetes tipo 2.
Perder peso gracias a un tratamiento con fármacos (pastillas para adelgazar) puede parecer tentadoramente fácil a simple vista. Sin embargo, estos tratamientos son muy agresivos y sin un control médico adecuado existe el riesgo de que se presenten efectos secundarios graves. El tratamiento con estos fármacos no implica un cambio en los hábitos por lo  que el paciente suele recuperar el peso perdido al finalizar el tratamiento si no se han instaurados hábitos de alimentación correctos. En la mayoría de los casos, una reducción de peso duradera implica siempre un cambio en el estilo de vida: llevar una alimentación sana y equilibrada complementada con suficiente ejercicio físico es la mejor forma de mantener el peso ideal.
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