Las características de cada tipo son diferentes, por lo que los efectos sobre el organismo de cada variedad no son los mismos. Algunas son más apreciadas por su contenido en antioxidantes, otras por su capacidad para ayudar a reducir el colesterol, otras porque contribuyen a la regulación del azúcar en sangre, y otras porque favorecen la pérdida de peso.  
Verdad: Los estudios muestran que las personas que siguen un plan de alimentación vegetariano por lo general consumen menos calorías y grasas que las personas que no son vegetarianas. Algunos estudios también han encontrado que la alimentación estilo vegetariana está asociada con un nivel más bajo de obesidad, de presión arterial y de riesgo de enfermedad cardiaca. Los vegetarianos también tienen menos grasa corporal que las personas que no son vegetarianas. Sin embargo, tanto los vegetarianos como los no vegetarianos pueden escoger alimentos no tan saludables que pueden afectar su peso haciéndolo subir. Por ejemplo, tal vez coman cantidades grandes de alimentos con mucha grasa y calorías y con poco valor nutricional.
Porque aunque parezca que no, sí que se pueden perder en una semana esos tres kilos de más de forma rápida y sin efecto yo-yó. La cuestión es, ¿cómo? La doctora experta Ana Bellón nos da una de las respuestas "con una dieta controlada que preserve nuestra masa muscular y que ataque a la grasa localizada lo que favorecerá unos buenos resultados a largo plazo", nos asegura.
Para perder peso siempre hay dos opciones: la vía rápida y menos saludable en la que suprimimos comidas y nutrientes y conseguimos perder peso a corto plazo pero rápidamente lo recuperaremos o la vía más lenta, razonable y saludable, en la que se mantiene la dieta equilibrada pero restringuiendo calorías y gastando más a base de ejercicio. Aqui van una serie de consejos para reducir peso de forma saludable:
Consejo: Fíjese en la información nutricional de los alimentos enlatados, congelados y en funda. Busque alimentos que sean ricos en calcio, fibra, potasio, proteína y vitamina D. También busque alimentos que sean bajos en azúcares agregadas, grasas saturadas y sodio. Para obtener más consejos, consulte "La buena compra de vegetales y frutas" (PDF, 67 KB) y "Healthy Eating on a Budget", ambos en el sitio web de MiPlato (vea la sección de "Información adicional").
El segundo alimento son las frutas y las verduras. Es cierto aquello que tantas veces se repite y que dice que es necesario ingerir al menos cinco piezas de fruta y porciones de verdura al día. No sólo nos permitirá perder peso, también contribuirá a la mejora o el mantenimiento de nuestra Salud. O lo que es lo mismo, ayuda a prevenir enfermedades. Cada una de las comidas del día debe ir acompañada por frutas y verduras. De cualquier tipo y color. Puede combinar fruta con los cereales matutinos, ensalada con la comida o cena  y piezas sueltas para la merienda.
Un estudio de Northwestern Medicine concluyó que aquellos que se despiertan en torno a las 11 de la mañana tienden a consumir, de media, 250 calorías más, la mitad de fruta y productos frescos, y el doble de fast food que la gente que se levanta antes: tres prácticas que favorecen digestiones más lentas y que pueden inflar la zona abdominal. Una práctica no reñida con conseguir las reglamentarias y adecuadas ocho horas de sueño: todo es saber organizarse.
En general, bajar de peso siguiendo una dieta saludable y nutritiva —como la dieta de Mayo Clinic— puede reducir el riesgo de tener problemas de salud relacionados con el peso, como la diabetes, las enfermedades del corazón, la presión arterial alta y la apnea del sueño. Si ya tienes alguno de esos trastornos, es posible que mejoren considerablemente si bajas de peso, sin importar el plan de dieta que sigas.
Por otra parte, el ayuno 24h y el ayuno 48h se basan en periodos de ayuno de 24 horas y 48 horas respectivamente. Alguno puede pensar que haciendo esto vamos a tener problemas de hipoglucemia, falta de energía o algo por el estilo, y nada más lejos de la realidad, nuestro cuerpo puede adaptarse perfectamente a esto. Y finalmente el ayuno 12/12 sería lo equivalente a realizar un desayuno y una cena, distanciados entre ellos 12 horas. Por ejemplo desayunar a las 8:00h y cenar a las 20:00h. Son distintas estrategias, todas ellas válidas.
Si no consumes cinco piezas de fruta fresca (cruda o exprimida), y quieres perder peso de manera permanente en un período de, digamos, seis semanas (este período depende de tu patrón de alimentación actual) lo mejor que puedes hacer es comer (o exprimir) esas piezas de frutas cada día. Si no has consumido esa cantidad de comida sana durante un tiempo prolongado, lo más probable es que tu cuerpo comience a desintoxicarse ¡Incluso te puedes enfermar!

Muchos estudios se han llevado a cabo, debido al interés general de la población por conocer los resultados. No obstante, no hay ninguna evidencia sólida, basada en datos objetivos, que confirme al 100% su beneficio para adelgazar. Pero sí hay miles de testimonios de personas que afirman que, bebiendo té rojo o verde dos o tres veces diarias, conseguían reducir significativamente su grasa corporal sin realizar un ejercicio intenso.


En ocasiones, la falta de apetito puede incitar a comer alimentos fuera del horario de comidas. Cuando recurres a esta práctica, lo más habitual es recurrir a dulces y alimentos con grasas trans. Pese a que se traten de alimentos ingeridos en pequeñas cantidades, el hacerlo fuera del plan establecido junto con sus propiedades, hará que reduzcas tus beneficios y progresos.
Substituya los hábitos poco saludables con nuevos hábitos saludables. Por ejemplo: al reflexionar sobre sus hábitos de alimentación, puede ser que se percate de que come demasiado rápido cuando está solo. Para contrarrestar esto, póngase de acuerdo para almorzar todas las semanas con un compañero de trabajo o invite a cenar a un vecino una noche a la semana. Otras estrategias pueden ser colocar los cubiertos sobre el platillo entre bocados o minimizar otras distracciones (como ver las noticias a la hora de cenar) con las que no podemos prestar atención al tiempo que tardamos en comer o la cantidad de alimentos.

No sólo es básico escoger bien los alimentos que mejor se adaptan a nuestra idea de perder peso. Podemos escoger los más sanos, los menos grasos o los más digestivos, pero su combinación puede arruinar los efectos positivos. Es lo que se conoce como la dieta disociada. No hay demostración científica que lo demuestre pero la lógica se impone en esta manera de entender la ingesta de alimentos y en definitiva el concepto de dieta.
El ritmo de pérdida adecuado es 0,5-1 kg a la semana. Las dos primeras semanas de dieta puede perderse más cantidad de peso, pero en realidad lo que se pierde es agua ligada a las reservas de glucógeno del músculo. De ahí esa pérdida de volumen, a veces muy llamativa, que suele ocurrir al inicio de una dieta de adelgazamiento. Después, como os digo, la pérdida de grasa (que es lo que realmente sobra), será a un ritmo más lento.
Son los mejores aliados de tu metabolismo. Tener en forma tu masa muscular te supondrá quemar más calorías en reposo, ya que el músculo consume mucha energía. También es la mejor garantía para no sufrir el temido "efecto yo-yó" si haces dieta y para mantener tu peso estable. Cardio + tonificación. Esta es la mejor combinación para perder peso, el ejercicio cardiovascular no es suficiente, así que no te mates a hacer spinning y entra más en las clases de body pump, yoga o en la sala de máquinas. Además, mantener un buen tono muscular es lo que hará que tu cuerpo se mantenga joven y tenga un aspecto atlético, con todas tus curvas en su sitio y sin flaccidez.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) suspendió en 2009 la venta de rimonabant, comercializado en España con el nombre Acomplia®.  Rimonabant (Acomplia®) fue autorizado en la Unión Europea (UE) en junio de 2006. Su indicación estaba autorizada para el tratamiento de pacientes obesos con un Índice de Masa Corporal (IMC) superior o igual a 30 kg/m2 o para pacientes con sobrepeso con un IMC mayor a 27 kg/m2 con factores de riesgo asociados (diabetes tipo 2 o dislipemia). En el momento de su autorización, las alteraciones psiquiátricas, en particular los trastornos depresivos, se identificaron como el problema de seguridad más relevante asociado a este medicamento.
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