Para poder llevar a cabo la dieta tienes que tener siempre en casa frutas y verduras. Lo ideal es que compres al menos una vez a la semana frutas y verduras frescas variadas (para ensaladas, cremas de verduras, saltearlas, para hervir…). Y por si la semana se te complica y no tienes tiempo, siempre va bien tener en casa conservas de verduras como espárragos o alcachofas que te solucionan una cena.
Consejo: Las guías gubernamentales para la actividad física recomiendan que los adultos hagan ejercicios para fortalecer los músculos por lo menos 2 veces a la semana. Estas guías también sugieren que los adultos deben hacer de 2½ a 5 horas semanales de actividad aeróbica de intensidad moderada o vigorosa. El ejercicio aeróbico es el que le hace sudar y respirar más rápido e incluye actividades como caminar a paso ligero o andar en bicicleta.

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El consumo de arándanos puede ayudarte a reducir la inflamación, según un estudio publicado en la revista Molecular Nutrition & Food Research. Para llegar a estas conclusiones, los investigadores dividieron a los participantes en dos grupos; un grupo recibió una dieta que incluía un equivalente de 1,5 tazas de arándanos, mientras que el otro grupo siguió una dieta de control que no incluía la fruta. Al final del experimento, el grupo que consumió arándanos tenía menor inflamación que sus contrapartes que no consumieron la baya.
Cuánto tiempo: al ser un método restrictivo que reduce la presencia de los hidratos de carbono, uno de los grupos de alimentos básicos de la pirámide nutricional, no puede extenderse por más de 10 días. Después de logrado el descenso se debe continua con una alimentación equilibrada donde también se contemplen los hidratos, una de las principales fuentes de energía fundamentales para el organismo.
Entonces, ¿qué tiene esto con irse a dormir temprano? Más sueño, significa niveles más bajos de estrés durante el día, y niveles de estrés más bajos significan que tu cuerpo no se está programando para almacenar más de tu grasa corporal de lo necesario… lo que significa que no vas a engordar por culpa de la escasez de comida de hace un millón de años.
La dieta mediterránea es la dieta tradicional que cuenta con un mayor respaldo científico y todos conocemos en qué consiste: un consumo alto de frutas, verduras, pescado, cereales integrales, legumbres y aceite de oliva, y bajo en carne roja, azúcares y grasas saturadas. Pero, además, un componente importante es la práctica de ejercicio. Dado que es la dieta que se utilizaba en nuestro país hasta hace no mucho, es muy fácil de seguir. Pero hay que tener en cuenta que lo que hoy podemos entender como “dieta mediterránea” no siempre corresponde a lo que los científicos entienden como tal.
Aclarado este punto, también es cierto que existen ocasiones puntuales en los que puede ser útil bajar rápidamente de peso, apelando a una dieta que acelere el proceso para ver resultados y poder disfrutarlos. Por ejemplo, cuando se ha estado mucho tiempo con un peso alto y la ansiedad hace que la persona quiera notar el cambio en su figura para así motivarse y poder adherir a un plan seguro de alimentación y ejercicios. O cuando solo hay dos o tres kilos que perder y se viene un evento importante en el que se quiere lucir una figura espléndida.
Este principio supone consumir alimentos de baja densidad energética y puede ayudarte a bajar de peso haciéndote sentir satisfecho con menos calorías. Las opciones saludables de cada uno de los otros grupos en cantidades moderadas forman el resto de la pirámide; estas opciones comprenden los carbohidratos provenientes de los cereales integrales, las fuentes magras de proteínas, como las legumbres, el pescado y los lácteos con bajo contenido de grasa, y las grasas insaturadas saludables para el corazón.
Los supresores del apetito obtenidos con o sin prescripción médica, se pueden emplear en la etapa inicial de un programa de dieta para activar la pérdida de peso y reducir el antojo por los alimentos. En la mayoría de los casos estos supresores no están destinados para su uso a largo plazo, aunque pueden ayudar a perder unas cuantas libras a corto plazo. Una pérdida de peso duradera requiere de una dieta saludable y actividad física. Asegúrate de hablar con tu médico acerca de las ventajas y desventajas de cualquier supresor del apetito.
El orlistat se puede emplear para perder peso en casos de obesidad (IMC superior a 30) o sobrepeso con IMC superior a 28 siempre que se demuestren factores de riesgo asociados, como diabetes mellitus, hipertensión, o niveles altos de colesterol. Ha de ser combinado con una dieta ligera para reducir calorías, siempre que no se haya conseguido adelgazar mediante el ejercicio físico y un cambio de alimentación.
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