Hay algunos olores que pueden despertar el deseo de comer, otros realmente pueden suprimir el apetito. Un estudio publicado en la revista Journal of Neurological  de USA, encontró que las personas que inhalan menta y la tomaban cada dos horas, perdían un promedio de 5 libras al mes. Por lo que la ingesta, dos o tres veces al día te mantendrá fuera de la despensa.
Substituya los hábitos poco saludables con nuevos hábitos saludables. Por ejemplo: al reflexionar sobre sus hábitos de alimentación, puede ser que se percate de que come demasiado rápido cuando está solo. Para contrarrestar esto, póngase de acuerdo para almorzar todas las semanas con un compañero de trabajo o invite a cenar a un vecino una noche a la semana. Otras estrategias pueden ser colocar los cubiertos sobre el platillo entre bocados o minimizar otras distracciones (como ver las noticias a la hora de cenar) con las que no podemos prestar atención al tiempo que tardamos en comer o la cantidad de alimentos.
Apúntate a la moda de tupper y llévate la comida a la oficina, así tendrás la seguridad de saber lo que te llevas a la boca. Fuera de casa, y "de menú", es difícil que el aceite que usan para freír sea de oliva, que los alimentos sean frescos o que las grasas sean insaturadas. Además, es fácil caer en la tentación de tomar salsas, pan y postres dulces. Compra y cocina. Descubre el placer de ir al mercado y de descubrir alimentos no refinados en los supermercados biológicos. Cocinar también puede resultarte una actividad relajante y, sobre todo, podrás controlar las cantidades, los ingredientes y la preparación. Fuera de casa. Si no tienes más remedio que comer de restaurante, toma platos cuyos ingredientes se vean (pescado o carnes a la plancha, por ejemplo), huye de las salsas y de postre, tómate una infusión. Si puedes elegir, mejor comida japo.
La mayoría de los nutricionistas, como los de la Escuela de Salud Pública y los Institutos Nacionales de Salud de Harvard recomiendan la pérdida de peso lenta y constante a un ritmo de alrededor de 1 o 2 libras por semana. Para perder sólo una libra por semana, usted debe quemar 3.500 calorías más de lo que consume. Puede crear este déficit recortando calorías de su ingesta diaria, aumentando su nivel de actividad o por la combinación de los dos. Apunta a gastar entre 500 y 1.000 calorías más por día que se ingiere para perder 1 a 2 libras por semana.

Personalmente, he tomado pastillas que prometen un aumento de energía, una rápida pérdida de peso y píldoras que garantizan una reducción de agua de peso de 5 libras en un fin de semana. En algún momento, todos nos damos cuenta el bajar de peso rápido y fácil de métodos no van a trabajar por objetivos de salud a largo plazo. Después de investigar muchos programas de pérdida de peso, me di cuenta de que la mayoría de las dietas prometen la solución rápida misma. Ellos están ofreciendo formas muy difícil de alcanzar metas imposibles de conseguir.

Es natural que toda persona que desea bajar de peso quiera hacerlo rápidamente. Sin embargo, la evidencia demuestra que las personas que bajan de peso en forma gradual y constante (entre 1 y 2 libras por semana) logran mejores resultados en no volver a recuperarlo. Bajar de peso en forma saludable no se trata solamente de seguir una dieta o programa. Es llevar un estilo de vida estable que incluya cambios a largo plazo en la alimentación diaria y los hábitos de ejercicio.
En cuestión de dietas, hay algunas que son señaladas como perjudiciales, pero que está comprobado que si se siguen al pie de la letra, pueden ayudar a bajar de peso, tal es el caso de la dieta dukan o la dieta cetogénica, las cuales han levantado polémica entre sus practicantes, aunque la recomendación es que primero hay que probarlas para conocerlas.
Un estudio de Northwestern Medicine concluyó que aquellos que se despiertan en torno a las 11 de la mañana tienden a consumir, de media, 250 calorías más, la mitad de fruta y productos frescos, y el doble de fast food que la gente que se levanta antes: tres prácticas que favorecen digestiones más lentas y que pueden inflar la zona abdominal. Una práctica no reñida con conseguir las reglamentarias y adecuadas ocho horas de sueño: todo es saber organizarse.
Si quieres perder 15 kg, debes saber que puedes logarlo mediante un cambio de hábitos de alimentación, actividad física y una adecuada gestión de las actividades diarias en general. Que logres un cambio de hábitos no solo te ayudará a bajar la grasa corporal, sino que además te permitirá el mantenimiento de un peso correcto, a diferencia de los métodos extremos que solo logran empeorar la situación por el efecto yo-yó.
Cuando se entra en la dinámica de perder mucho peso, llegará un momento en que pueda convertirse en una obesión y aparezcan los temidos trastornos de la alimentación como son la anorexia o bulimia. Situaciones en las que por muy bien que esté nuestro cuerpo, seguiremos percibiéndolo con exceso de grasa y la necesidad imperiosa (sea como sea), de perder peso.

Consejo: Seleccione los cortes de carne que tienen menos grasa y quíteles toda la grasa que vea. Los cortes de carne con menos grasa incluyen la pechuga de pollo ("chicken breast"), el lomo de cerdo ("pork loin"), el bistec de carne ("beef round steak") y la carne molida de res extra magra ("extra lean ground beef"). También debe fijarse en el tamaño de las porciones. Trate de comer la carne o el pollo en porciones de 3 onzas (unos 8.5 gramos) o menos.

Cuando se establece una dieta, con el fin de bajar de peso, se deberá provocar un balance calórico negativo, mediante una restricción en las calorías que introducimos a partir de la dieta. Como contraposición, nuestro cuerpo responderá incrementando la sensación de hambre para solucionar esta circunstancia, empujándonos imperiosamente a buscar este aporte nutricional.


El orlistat, que requiere prescripción médica, reduce hasta un 30% la absorción de las grasas, al impedir que las enzimas lipasas endógenas gástricas y pancreáticas disgreguen las grasas de los alimentos (es decir, es un inhibidor de la lipasa). De esta forma, el organismo no absorbe dichas grasas a su paso por el intestino, y las expulsa sin ser digeridas en la siguiente deposición. Por ello, pueden aparecer efectos secundarios desagradables, como heces grasas, flatulencia y diarrea. Otros efectos secundarios son, entre otros:
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